Eduardo Santos Montejo (Bogotá, 28 de agosto de 1888 - 27 de marzo de 1974) fue un abogado, periodista, empresario de medios, humanista y político colombiano. Presidente de Colombia entre el 7 de agosto de 1938 y el 7 de agosto de 1942. Fue miembro del Partido Liberal Colombiano.
Como periodista, Santos escribió y fue director del periódico El Tiempo, desde el cual defendió los intereses del Partido Liberal y sus propias aspiraciones políticas. Lo compró a su fundador, Alfonso Villegas, en 1913, y se mantuvo en esa posición hasta su muerte en 1974, convirtiéndolo en el medio de comunicación más importante e influyente de Colombia.
Santos ejerció la presidencia de la República de Colombia entre 1938 y 1942, en el gobierno conocido como La Gran Pausa, en contraste con el modelo de la Revolución en Marcha de su antecesor y rival político e ideológico Alfonso López Pumarejo, de corte más social. Durante su gobierno estalló la Segunda Guerra Mundial, y logró mantener a Colombia al margen del conflicto internacional.
Firmó el primer tratado limítrofe con Venezuela, creó el Ministerio del Trabajo, dando importancia a los movimientos sindicales, que empezaron a surgir a partir de la década de los 20; el Fondo Nacional del Café y el Instituto Agustín Codazzi, e inauguró la Radio Nacional de Colombia. También impulsó un pacto de cuotas cafeteras para promover la comercialización del café colombiano en medio de la guerra.
Políticamente, Santos fue uno de los liberales más importantes de Colombia, siendo jefe del Partido Liberal, y ejerciendo gran influencia en las decisiones políticas de su país, aún después de haber dejado el poder, y por casi 50 años. En los años 50, por ejemplo, se vio obligado a cerrar su periódico por ser crítico a la dicatura militar, y fue uno de los abanderados de la transición pacífica a la democracia, luego de la renuncia del general Gustavo Rojas Pinilla en 1957.
Se le considera como uno de los grandes humanistas del siglo XX en Colombia. También destacó como miembro y presidente de la Academia Colombiana de Historia durante los años cuarenta y cincuenta, y perteneció a la Gran Logia Masónica de Colombia. Los Santos son parte de las "cinco familias de Colombia", pues son uno de los clanes políticos que más presidentes han aportado al país. Era descendiente de la heronía de la independencia, Antonia Santos, y el expresidente Juan Manuel Santos es su sobrino nieto.
Nació en Bogotá, el 28 de agosto de 1888, en el seno de una familia de periodistas de clase media. Sus padres se instalaron en una casa del sector La Esperanza, en el barrio La Candelaria, en el centro de la capital colombiana. Su padre le leía clásicos de la literatura universal como El Quijote de la Mancha.
Muy joven quedó huérfano de padre, y comenzó sus estudios básicos en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario de Bogotá, y luego obtuvo el título en Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional, en 1908, afirmando años después que la abogacía no le procuraba entusiasmo. Posteriormente, viajó a París a completar su formación en derecho, pero terminó realizando estudios en literatura y sociología.
Trabajo y adquisición de El Tiempo
Regresó a Colombia en 1910 y se inició en el periodismo bajo la tutela del escritor Tomás Rueda Vargas, con quien volvió a viajar a Europa, desde donde comenzó a colaborar con el recientemente fundado diario El Tiempo, propiedad de su amigo, el periodista Alfonso Villegas Restrepo, que apareció el 30 de enero de 1911. Santos envió colaboraciones al periódico desde Europa, publicando desde el segundo número del tabloide.
En 1913, Santos regresó a Colombia, y se unió a la redacción del periódico. En 1913, ante el inminente cierre del periódico, Santos lo adquirió de Villegas, y desde ese momento hasta su muerte, se convirtió en director-propietario; por su parte Villegas se convirtió en su cuñado en 1917.
Santos participó en la formación del movimiento de coalición Unión Republicana, liderada por el político conservador Carlos Eugenio Restrepo, y en asocio con su colega periodista Luis Cano Villegas (director de El Espectador). Restrepo, al llegar a la presidencia en 1914, nombró a Santos en varios cargos intermedios del Ministerio de Relaciones Exteriores. Como activo miembro del republicanismo, emprendió una feroz persecución ideológica y política contra el influyente líder del liberalismo, Rafael Uribe Uribe.
En 1914, Santos apoyó la candidatura del republicano Nicolás Esguerra, quien fue derrotado por el conservador José Vicente Concha, y luego en 1918 la candidatura del poeta conservador Guillermo Valencia (representante de la disidencia conservadora), quien fue derrotado por el oficialista Marco Fidel Suárez, curtido excanciller de Colombia.
En 1921, con la designación presidencial del conservador Jorge Holguín como sucesor de Suárez -quien se vio obligado a renunciar por sus problemas de gobernabilidad y su avanzada edad-, Santos se apartó del republicanismo y desde El Tiempo buscó finalizar ese proyecto político, regresando oficialmente al Partido Liberal ése mismo año.
El presidente electo Pedro Nel Ospina lo nombró delegado en Washington poniéndose al servicio del embajador Enrique Olaya Herrera, donde permaneció por ocho años, tras la confirmación en el cargo por parte del también conservador Miguel Abadía Méndez; Santos permaneció en Estados Unidos hasta su regreso al país para las elecciones presidenciales de 1930.
Debido a su prestigio como periodista, fue designado director de la campaña electoral del exembajador Olaya Herrera, quien fue elegido presidente. Una vez en el cargo, Olaya le encargó el Ministerio de Relaciones Exteriores, entre el 7 de agosto y el 13 de diciembre de 1930. Durante su breve paso por la cancillería logró que la comunidad internacional se inclinara a favor de las pretensiones territoriales en Leticia con Perú, suscribiendo un documento que presentó en Ginebra para tal fin. También ocupó un escaño en la Cámara de Representantes y en el Senado, y fue gobernador de Santander entre el 2 y el 26 de mayo de 1931.
A la par del regreso de Laureano Gómez a la dirección del conservatismo, apoyó la postura liberal de mantenerse en la oposición, pese a que Olaya dio participación a los conservadores en su gobierno. Posteriormente, durante el primer gobierno del liberal Alfonso López Pumarejo se hizo cargo de la delegación colombiana en la Sociedad de Naciones en los Estados Unidos.
Candidatura presidencial (1938)