Eduardo Germán María Hughes Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940-Montevideo, 13 de abril de 2015) fue un periodista y escritor uruguayo, considerado uno de los escritores más influyentes de la izquierda latinoamericana.
Sus libros más conocidos, Las venas abiertas de América Latina (1971) y Memoria del fuego (1986), han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos y combinan documental, ficción, periodismo, análisis político e historia.
Eduardo Galeano nació en la ciudad de Montevideo (Uruguay), en el seno de una familia de clase alta y católica. Su padre fue Eduardo Hughes Roosen y su madre, Licia Esther Galeano Muñoz, de quien tomó el apellido para su nombre artístico. Tuvo varios trabajos en su juventud como: obrero de fábrica, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco, entre otros oficios. A los 14 años vendió su primera caricatura política al semanario El Sol, del Partido Socialista del Uruguay. Cuenta que a esa edad escuchó un discurso de Juan José Arévalo a raíz del Golpe de Estado en Guatemala, que lo marcó: "Mi generación se asomó a la vida política con aquella señal en la frente (...) nunca se me borró el impacto". A los 19 años tuvo un intento de suicidio. Luego de ese episodio, decidió que se dedicaria a escribir. Renunció al banco y se instaló en Buenos Aires, donde trabajó en la revista Che, financiada por el Partido Comunista Argentino, que reunía a distintos sectores del progresismo.
Galeano comenzó su carrera periodística a inicios de 1960 como jefe de redacción de Marcha, un semanario influyente fundado por Carlos Quijano, a quien consideró su «padre periodístico», y que tuvo como colaboradores a Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Adolfo Gilly, Alfredo Zitarrosa, Manuel Maldonado, y a los hermanos Denis y Roberto Fernández Retamar, entre otros. Desde 1964 dirigió, durante dos años, el diario de izquierda independiente Época. Entre 1965 y 1973 fue director del Departamento de Publicaciones de la Universidad de la República.
Durante sus estudios en París, supo que el entonces presidente de la Nación Argentina, Juan Domingo Perón, había dicho que «Si ese muchacho anda por acá, me gustaría verlo». Aunque Galeano no terminaba de creer que eso fuese cierto, aprovechó un viaje para llamar al teléfono que le habían dado del general, quien se encontraba exiliado en España. Sin embargo, era cierto y Perón lo recibió con los brazos abiertos. Tuvo una larga charla con el expresidente argentino, durante la cual le preguntó por qué no emitía señales más a menudo, y obtuvo la siguiente respuesta: «El prestigio de Dios está en que se hace ver muy poco».
En 1970 fue invitado como jurado del premio Casa de las Américas. En 1971 publica su libro Las venas abiertas de América Latina. Galeano presentó su libro al concurso de la Casa de las Américas recibiendo una mención honorífica. Concibió su libro como un «manual de divulgación [que] hable de economía política en el estilo de una novela de amor o de piratas».
En el golpe de Estado del 27 de junio de 1973, fue encarcelado y obligado a abandonar Uruguay. Su libro Las venas abiertas de América Latina fue censurado por las dictaduras de Uruguay, Argentina y Chile, por lo cual se fue a vivir a Argentina, donde fundó la revista cultural Crisis, en la cual trabajó con el poeta y periodista Juan Gelman.
En 1975, Galeano recibió un premio Casa de las Américas por su novela La canción de nosotros. En 1976 voló a España, donde escribió en 1984 su famosa trilogía Memoria del fuego (un repaso por la historia de Latinoamérica), considerada su obra mayor. Sin embargo, durante estos años pasó un período en Estocolmo como parte del tribunal internacional ocupado de la invasión soviética de Afganistán de 1979. Al respecto, comentó que le pareció que uno de los momentos culminantes de las sesiones fue cuando un alto jefe religioso, ya de edad avanzada, exclamó: «¡Los comunistas han deshonrado a nuestras hijas! ¡Les han enseñado a leer y a escribir!».
A inicios de 1985, retornó a Montevideo. En octubre de ese año, junto a Mario Benedetti, Hugo Alfaro y otros periodistas y escritores que habían pertenecido al semanario Marcha, fundó Brecha, de cuyo consejo asesor continuó siendo integrante hasta su muerte.
Entre 1987 y 1989, integró la Comisión Nacional Pro Referéndum, constituida para revocar la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, promulgada en diciembre de 1986 para impedir el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar en su país (1973-1985).
En 2004, Galeano apoyó la victoria de la alianza Frente Amplio y de Tabaré Vázquez, en Uruguay. Escribió un artículo en el que mencionó que la gente votó utilizando el sentido común. En 2005, junto a intelectuales de izquierda como Tariq Ali y Adolfo Pérez Esquivel, se unió al comité consultivo de la entonces reciente cadena de televisión latinoamericana TeleSUR. En México colaboró en el periódico La Jornada.
En enero de 2006, se unió a figuras internacionales como Gabriel García Márquez, Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Thiago de Mello, Carlos Monsiváis, Pablo Armando Fernández, Jorge Enrique Adoum, Luis Rafael Sánchez, Mayra Montero, Ana Lydia Vega y Pablo Milanés, en la demanda de soberanía para Puerto Rico; además de firmar por la proclamación de independencia del país.
En febrero de 2007, Galeano superó una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón. En noviembre de 2008, dijo sobre la victoria de Barack Obama:
En abril de 2009, el presidente venezolano Hugo Chávez entregó un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina a su homólogo estadounidense Barack Obama durante la V Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago. El hecho provocó que se convirtiera en pocas horas en un éxito de ventas en Internet.
En mayo de 2009, en una entrevista declaró:
En 2010, el Semanario Brecha instituyó el Premio Memoria del Fuego, el cual fue previsto para que Galeano entregase anualmente a un creador que a sus valores artísticos se les sumara el compromiso social con los derechos humanos. El primer galardonado fue el cantautor español Joan Manuel Serrat, quien lo recibió el 16 de diciembre de 2010, en el Teatro Solís de Montevideo. El segundo galardonado con el premio fue Manuel Martínez Carril, renombrado crítico cinematográfico y director histórico de la Cinemateca Uruguaya, el mayor archivo fílmico de Uruguay y de una institución independiente y autogestionada emblemática por su resistencia cultural que en 2012 cumplió 60 años de existencia.
Durante la II Bienal del libro y la lectura en Brasilia, en abril de 2014, manifestó que "No volvería a leer Las venas abiertas de América Latina, porque si lo hiciera me caería desmayado". "No tenía los suficientes conocimientos de economía ni de política cuando lo escribí".
Galeano padecía cáncer de pulmón desde 2007, lo que lo había obligado a reducir sus apariciones públicas, a pesar de lo cual siguió participando en diferentes eventos. Tras pasar una semana internado en el CASMU debido a su enfermedad, falleció el 13 de abril de 2015 a las 8:20 (GMT-3), en su natal Montevideo.