Eduard Bernstein (Berlín, 6 de enero de 1850 - Berlín, 18 de diciembre de 1932) fue un político socialdemócrata alemán de origen judío. Miembro del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), Bernstein es conocido por su crítica reformista al marxismo, denominado como "revisionismo" o "socialismo evolutivo", en el que cuestionó las predicciones revolucionarias de Karl Marx y abogó por un camino gradual y parlamentarista hacia el socialismo. Su trabajo político y teórico jugó un papel importante en el desarrollo de la socialdemocracia moderna y el socialismo reformista.
Nacido en una familia judía de clase media baja en Berlín, Bernstein se volvió un activista en la política socialista a los veinte años. Entre 1887 o 1888 se exilió a Suiza y Londres durante el período de las Leyes Antisocialistas en Alemania, donde se convirtió secretario privado de Karl Höchberg y un estrecho colaborador de Friedrich Engels. Tras este contacto Bernstein es nombrado redactor de la publicación del partido Der Sozialdemokrat. Entre 1880 y 1890 Bernstein estableció su reputación como un importante teórico socialista del partido y defensor de la "ortodoxia marxista". Bernstein fue uno de los autores del Programa de Erfurt (1891) como sustituto del anterior Programa de Gotha, previamente criticado por Marx. Durante su estancia en Londres, sus interacciones con la reformista Sociedad Fabiana de socialismo moderado y su observación de la estabilidad del capitalismo victoriano tardío le llevaron a cuestionar los principios clave del marxismo ortodoxo.
Después de la muerte de Engels en 1895, Bernstein comenzó a articular públicamente sus puntos de vista revisionistas. En su obra más influyente, Las premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia (1899; también conocido como Socialismo evolutivo), rechazó partes importantes de la teoría marxista que se basaban en la dialéctica hegeliana, como la concepción materialista de la historia; y rechazó la teoría del valor, la plusvalía, el inevitable colapso del capitalismo, la desaparición de la clase media y el creciente empobrecimiento del proletariado de la economía marxista. En cambio, argumentó en favor del neokantismo y el evolucionismo social mediante reformas sociales y políticas graduales que los socialistas deberían trabajar a través de instituciones democráticas y de la acción sindical en lugar de una revolución violenta. Su famoso aforismo, "el objetivo no es nada, el movimiento todo", encapsuló su enfoque práctico y democrático por encima de los objetivos revolucionarios.
Aunque sus puntos de vista fueron condenados oficialmente por el SPD, el cual mantuvo su ortodoxo programa de Erfurt, las políticas prácticas del partido fueron en gran medida reformistas, lo que reflejó la realidad descrita por Bernstein. Su trabajo provocó importantes debates dentro del movimiento socialista internacional, enfrentándolo a él y a sus partidarios contra "marxistas ortodoxos" como su amigo "centrista" Karl Kautsky o radicales como Rosa Luxemburgo y Lenin.
Durante la Primera Guerra Mundial, los principios de Bernstein lo llevaron a romper con la política probélica mayoritaria del SPD y cofundar el antibelicista Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), aunque se reincorporó al SPD después de la guerra. Desde 1920 sirvió en el Reichstag durante la República de Weimar, donde continuó abogando por la democracia y la paz hasta su retirada de la vida política en 1928. Murió en Berlín a finales de 1932, semanas antes del ascenso al poder de los nazis.
Eduard Bernstein nació en Schöneberg (ahora parte de Berlín) el 6 de enero de 1850, una época de reacción política en Alemania tras el fracaso de las revoluciones de 1848. Fue el séptimo de quince hijos nacidos de Jakob Bernstein, un ingeniero ferroviario, y su esposa, Johanne. Su familia era de origen polaco-judío, aunque habían sido seculares durante dos generaciones; celebraban la Navidad como una fiesta alemana en lugar de religiosa. Este entorno fomentó en Bernstein una visión del mundo escéptica desde una edad temprana. Los ingresos de la familia eran modestos, lo que los colocaba en la "pobreza refinada" de la clase media baja, o pequeña burguesía. Su tío, Aaron Bernstein, fue un destacado periodista liberal y autor de libros de divulgación científica.
A los dieciséis años, Bernstein dejó la escuela sin terminar el Gymnasium debido a la situación financiera de su familia y comenzó un aprendizaje en un banco de Berlín. Trabajó como empleado bancario desde 1869 hasta 1878, una profesión que le proporcionó un medio de vida pero que no capturó sus intereses principales. Su verdadera educación fue autodirigida y desarrolló actividades intelectuales en teatro, poesía y filosofía.
El despertar político de Bernstein se produjo durante la guerra franco-prusiana de 1870-1871. Inicialmente un patriota, simpatizó con la postura antibélica de los líderes socialistas August Bebel y Wilhelm Liebknecht después de que fueran acusados de traición.
La carrera política de Bernstein comenzó en 1872. En febrero de ese año, después de leer obras de Ferdinand Lassalle y quedar particularmente impresionado por un discurso del agitador socialista Friedrich Fritzsche, Bernstein y sus amigos se unieron al Partido Socialdemócrata Obrero de Alemania, conocido como los "Eisenachers" por la ciudad donde se fundaron. Rápidamente se convirtió en un hábil orador público y un miembro activo del partido, realizando agotadoras giras de conferencias y participando en debates con el partido socialista lassalleano rival. Su partido disputó dos elecciones contra un partido socialista rival, los Lassalleanos (Asociación General de Trabajadores de Alemania de Ferdinand Lassalle), pero en ambas elecciones ninguno de los partidos pudo obtener una mayoría significativa del voto de izquierda.
Los dos libros más influyentes sobre el joven Bernstein fueron La guerra civil en Francia, una exaltación de la Comuna de París, de Karl Marx, y Cursus der National- und Sozialökonomie de Karl Eugen Dühring. Su entusiasmo por la obra de Dühring resultó contagioso, y jugó un papel decisivo en la popularización de las ideas de Dühring dentro del movimiento socialista, incluso presentándolas a Bebel. Este apego temprano al pensamiento de Dühring, una mezcla de positivismo e idealismo, sería exorcizado más tarde en 1878 por la aguda crítica de Friedrich Engels, el Anti-Dühring. La publicación de Engels supuso el comienzo de una nueva etapa marxista.
En medio del acoso del gobierno y las divisiones internas, los eisenachers y los lassalleanos reconocieron la necesidad de unidad. En 1875, junto con August Bebel y Wilhelm Liebknecht, prepararon el Einigungsparteitag ("Congreso del Partido de Unificación") con los lassalleanos en Gotha en 1875, donde las dos facciones se fusionaron en el congreso de Gotha. Bernstein, con veinticinco años, fue delegado a la conferencia preliminar y participó en la creación del partido unificado, que se convertiría en el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). El Programa de Gotha resultante fue un compromiso entre las ideas marxistas y lassalleanas, que provocó una aguda crítica del propio Marx. En su famosa Crítica del Programa de Gotha criticaba lo que él veía como una victoria lassalleana sobre el Eisenachers, a quienes favorecía. Bernstein señaló más tarde que fue Liebknecht, considerado por muchos el más fuerte defensor marxista dentro de la facción de los Eisenacher, quien propuso la inclusión de muchas de las ideas que tanto irritaban a Marx.
En las elecciones federales de Alemania de 1877, el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) obtuvo 493 000 votos. Sin embargo, en 1878, tras dos intentos de magnicidio contra el káiser Guillermo I, el canciller Otto von Bismarck promulgó las Leyes Antisocialistas, que prohibían las organizaciones, reuniones y publicaciones socialistas. No hubo participación socialdemócrata en ninguno de los intentos de asesinato, pero la reacción popular contra los "enemigos del Reich" indujo a un Reichstag complaciente a aprobar la estricta legislación antisocialista de Bismarck el 12 de octubre de 1878. Para casi todos los efectos prácticos, el SPD fue ilegalizado y activamente reprimido en toda Alemania. Sin embargo, todavía era posible para los socialdemócratas hacer campaña individualmente para las elecciones al Reichstag, lo que hicieron a pesar de una severa persecución. De hecho, el partido aumentó su éxito electoral, obteniendo 550 000 votos en 1884 y 763 000 en 1887.