Dundee (, en escocés: Dundee; en gaélico: Dùn Dè [ˈt̪uːn tʲeː]) es una ciudad y un condado o concejo de Escocia, en el Reino Unido. Constituye la cuarta ciudad más poblada de Escocia y la trigesimoctava de todo el Reino Unido, con 148 270 habitantes según el censo de 2016 (cifra muy similar a la del año 2014). Esta localidad se sitúa en la costa este, en la parte norte de la bahía del río Tay, cerca de su desembocadura en el mar del Norte, donde se convierte en ría y forma un estuario.
La ciudad fue construida alrededor de una colina basáltica, llamada hoy en día Dundee Law, que tiene 174 metros de altura. Durante la Edad del Hierro, el lugar sobre el que actualmente se asienta Dundee estuvo ocupado por un asentamiento picto. En su Historia del pueblo escocés (History of the Scottish People, 1527), Hector Boece sugirió que el nombre picto del lugar fuese Alec-tum, que significaría 'lugar hermoso'; topónimo que hasta 1607, según William Camden, fue usado junto al actual para referirse a la ciudad.
Desde 1975, la localidad es el centro administrativo de la región de Tayside, y fue administrada como uno de sus distritos. Tras la abolición del sistema administrativo escocés de dos niveles, en 1996, la ciudad de Dundee, incorporando el burgo de Ferry, pasó a ser una autoridad autónoma, convirtiéndose así en una de las subdivisiones gubernamentales locales más pequeñas de Escocia en términos de superficie.
Los lemas de la ciudad son «Dei Donum» (en latín: 'Regalo de Dios') y «Prudentia et Candore» ('Prudencia y candor'). Por lo general, solo el último se utiliza para fines cívicos.
Dundee, que celebró su octogésimo aniversario en 1991, es conocida como la «Ciudad del Discovery», en honor al RRS Discovery, la famosa nave de exploración antártica de Robert Falcon Scott y Ernest Shackleton, que fue construida en la ciudad entre 1900 y 1901.
El 5 de marzo del 2004, Dundee fue reconocida Ciudad de Comercio Justo, como promotora de dicho tipo de comercio.
Igualmente, cabe destacar que Dundee es la ciudad escocesa más soleada, con una media de más de 1500 horas de sol al año.
Dundee se encuentra rodeada por las colinas Sidlaw en su parte norte. Está próxima a algunas de las ciudades, de los puntos de interés y de los paisajes más conocidos de Escocia, tales como: Perth (32 km); las Highlands, hacia el oeste; Saint Andrews (22 km.); y Fife, al sur. Así como el concejo de Angus, que rodea completamente la ciudad y en el que se encuentran los hermosos valles de Angus. Dos de los más famosos campos de golf del mundo, el Old Course de St Andrews y el de Carnoustie, están cerca de Dundee. Mientras que el Castillo de Glamis se halla a solo 20 kilómetros al norte de Dundee.
Se dice que David de Escocia, octavo duque de Huntingdon y hermano de Guillermo I de Escocia, llamó a la ciudad Donum Dei ('Regalo de Dios'), después de haberse librado de una muerte segura durante su retorno de las cruzadas. Sin embargo, esto es una leyenda, ya que el nombre proviene del gaélico Dun Dèagh, que significa 'Fuerte en el Tay' (Dun es un prefijo común en topónimos celtas, con el significado de 'lugar fortificado').
Aunque el lugar ya existía con anterioridad, Guillermo I le otorgó el estatus de burgo real en 1191.
Durante los siglos xiii y xiv, Dundee conoció varios períodos de ocupación y destrucción, debido a acontecimientos militares. Después de que Juan I de Escocia, en 1295, negase la autoridad sobre el Reino de Escocia que reclamaba Eduardo I de Inglaterra, el rey inglés se personó en Escocia en dos ocasiones con intenciones hostiles. Eduardo I arrebató a Dundee sus derechos legales, negándoles a los habitantes el derecho a su propio gobierno local y judicial. Eduardo I ocupó el castillo de Dundee en 1296, pero fue expulsado de él por William Wallace, en 1297, en el marco de la primera de las guerras de independencia de Escocia.
Entre 1303 y 1312, Dundee quedó nuevamente bajo ocupación inglesa, aunque en esta ocasión la expulsión de los ingleses, efectuada por Robert Bruce, comportó la destrucción del castillo. Robert Bruce se había proclamado rey de Escocia en 1309 con el nombre de Roberto I, en la cercana abadía de Scone. En 1327, Roberto I otorgó el título de burgo real a la ciudad de Dundee.
Durante la guerra de los Cien Años, los franceses invocaron la «vieja alianza» con Escocia para combatir juntos contra Inglaterra. En respuesta, el rey inglés Ricardo II marchó hacia el norte y arrasó Dundee, Edimburgo y Perth, durante la llamada segunda guerra de independencia de Escocia.
A pesar de los constantes ataques sobre Dundee, no se construyeron murallas en la ciudad hasta el año 1545, en medio de los intentos de Enrique VIII de Inglaterra de extender sus ambiciones políticas y el protestantismo hacia el norte. Para ello, casó a su hijo más joven, el futuro Eduardo VI, con María I de Escocia, de la casa de Estuardo. María I mantuvo la alianza con el rey francés, cuyos ejércitos consiguieron derrotar y hacer prisioneros a los enemigos protestantes de la reina, incluyendo a John Knox, en el castillo de Saint Andrews, en la cercana localidad de Fife, en julio de 1547. Ese mismo año, sin embargo, tras lograr la victoria en la batalla de Pinkie Cleugh, el rey inglés ocupó Edimburgo, a la vez que efectuó un bombardeo naval contra Dundee que provocó graves daños en la ciudad. El cementerio de Howff, otorgado a los habitantes de Dundee en 1546, es el último de los regalos a la ciudad efectuados por María Estuardo que quedó intacto.
Durante un período de relativa calma entre los reinos de Escocia e Inglaterra, el estatus de Dundee como burgo real fue nuevamente confirmado por Carlos I de Inglaterra, el 14 de septiembre de 1641. Con el comienzo de la guerra civil escocesa en 1644, Dundee volvió a sufrir un ataque, aunque esta vez de los nobles leales al rey liderados por James Graham, primer marqués de Montrose, quien atacó la ciudad en abril de 1645.
Pero las tragedias no acabaron al cesar las hostilidades entre los escoceses realistas y los covenanters. El 1 de septiembre de 1651, durante la invasión de Escocia por las tropas del Parlamento inglés en la tercera guerra civil inglesa, el general George Monck, comandante de las fuerzas de Oliver Cromwell en Escocia, se apoderó de la ciudad de Dundee, que fue saqueada por sus tropas, destruida casi por completo y matando a unos 2000 de los 12 000 habitantes.[cita requerida]
John Graham, primer vizconde de Dundee, alzó el estandarte de la Casa de Estuardo en 1689, consiguiendo el apoyo de la ciudad a la causa de los jacobitas. Por esta significativa contribución a la causa jacobita, Graham pasó a ser conocido como Bonnie Dundee.
Una pequeña sección de la muralla de la ciudad, el conocido Arco Wishart, todavía permanece intacto como recordatorio de la turbulenta historia de Dundee.