Druso Julio César (latín: Drusus Iulius Caesar; 7 de octubre, 14 a. C. – Roma, 14 de septiembre, 23 d. C.), nacido como Nerón Claudio Druso (Nero Claudius Drusus), pero más conocido como Druso el Joven (Drusus minor, para distinguirlo de su tío, Druso el Mayor) o Druso II (para distinguirlo tanto de su tío como de su sobrino Druso César), fue un político y general romano, perteneciente a la dinastía Julio-Claudia.
Hijo del emperador Tiberio, fue sobrepasado en la línea de sucesión imperial por su primo Germánico, con el que se instauró una relación de conflicto pero también de colaboración. Después de haber sofocado una revuelta militar en Panonia en el año 14, fue elegido cónsul para el año siguiente. Vivió un tiempo en la capital y posteriormente tomó el cargo de gobernador en el Ilírico, tras la muerte de Germánico en el 19, que situó a Druso como único heredero del Principado. El joven fue elegido de nuevo cónsul en el 21 y tribuno de la plebe en el 22. Su posición como heredero al imperio le hizo caer en las miras del poderoso y ambicioso prefecto del pretorio Sejano, que acabó asesinándolo.
Las principales fuentes históricas sobre Druso el Joven son las de los grandes cronistas y biógrafos imperiales romanos: Tácito, en sus Anales, que cuentan la historia de Roma desde el 14, el año de la muerte del primer emperador, Augusto; Suetonio, que en su Vidas de los doce Césares narra la historia de los doce primeros emperadores romanos, incluyendo a Julio César; Dion Casio, que en su imponente Historia romana, presenta un recorrido cronológico por todos los acontecimientos que tuvieron lugar desde la fundación de Roma en 1 a. C., hasta su época, en 229 d. C., abarcando un período de casi un milenio y Veleyo Patérculo, que en la Historiae romanae ad M. Vinicium libri duo relata los acontecimientos relativos al mundo antiguo desde la caída de Troya hasta la muerte de Druso el joven. También Plinio el viejo en su Naturalis historia, un tratado de 37 libros sobre la naturaleza, deja alguna información sobre Druso.
Las fuentes antiguas nos presentan a Druso como un hábil comandante militar que sabía mostrar su inteligencia en las ocasiones más importantes. Sin embargo, era criticado por su vida mundanal, salpicada de vicios y banquetes, y sobre todo por su crueldad y su disfrute de los derramamientos de sangre. Tanto es así que las espadas más afiladas se llamaron Drusianas en su honor. Tiberio criticaba a menudo estos comportamientos licenciosos, tanto en público como en privado. Otros aspectos negativos, que resalta especialmente Tácito, son su arrogancia y soberbia. Detrás de una aparente modestia escondía una actitud descarada. Así, fingiendo acoger las solicitudes del Senado romano, adaptaba luego las decisiones de la asamblea a sus propios objetivos. Además, su intolerancia y su impulsividad solían llevarlo a discusiones que lo ponían en posiciones incómodas. En cualquier caso Tiberio consentía mucho a su hijo, permitiéndole disfrutar de viajes de placer en Campania incluso cuando esto significaba ofender a los senadores. También Plinio nos señala una anécdota que demuestra cómo Druso llevaba una vida mundanal, cuando seguía los consejos del refinado gastrónomo Apicio, en lugar de actuar según los criterios que le sugería su padre.
Druso el Joven, nacido como Nerón Claudio Druso, fue el primogénito de Tiberio Claudio Nerón, que posteriormente se convertiría en emperador, y de Vipsania. Su padre biológico llevaba el nombre del abuelo de Druso el Joven y era hijo de Livia Drusila, pero fue adoptado por Augusto cuando este se casó con Livia. Por lo tanto, Druso el Joven era el nieto adoptivo de Augusto, quien a su vez había sido adoptado por Julio César. Así pues, según la leyenda fundacional de la gens Julia, sería descendiente de Julo, hijo de Enea y nieto de la diosa Venus. Por parte paterna, su tío era Druso el Mayor. Por lo tanto, Druso el Joven era primo de Germánico y de Tiberio Claudio Nerón (el futuro emperador Claudio), además de tío de los hijos de Germánico: Cayo César "Calígula" y Agripina la Joven, que sería la madre del emperador Nerón. Por parte materna, era nieto de Marco Vipsanio Agripa, íntimo amigo y general de Augusto, y Pomponia Cecilia Ática. Su tía materna era Agripina la Mayor, que se casó con Germánico. Así pues Calígula y Agripina la Joven, además de ser sus sobrinos por parte de padre, eran también sus primos por parte de madre.
Druso nació el 7 octubre del 17 a. C.. Es miembro de la dinastía Julio-Claudia. Según algunos historiadores, su fecha de nacimiento debía ser ubicada en el año 13 a. C., aunque este dato ha sido desmentido por trabajos historiográficos más modernos. En el 12 a. C., mientras Vipsania estaba embarazada del hermano menor de Druso, Augusto obligó a sus padres a divorciarse porque quería que Tiberio se casara con su hija, Julia la Mayor. Tiberio aceptó la decisión con pesar y Vipsania perdió al niño. En el 6 a. C. Tiberio decidió abandonar Roma para retirarse a Rodas, probablemente disgustado por su esposa, con la que las relaciones se habían echado a perder tras la muerte de su hijo. Así, el padre de Druso lo dejó solo en Roma junto a su esposa, marchándose de Ostia sin escuchar las peticiones de todos los que querían que quedara.
En el 4, cuando Augusto decidió elegir a Tiberio como su sucesor, el padre de Druso volvió a la escena política. El emperador le obligó a adoptar a su sobrino Germánico, hijo de su hermano Druso el Mayor, anteponiéndolo así en la línea de sucesión al hijo natural de Tiberio, Druso el Joven, que era solo un año menor que él. Aquel año, Druso cambió su nombre de Nerón Claudio Druso a Druso Julio César, ya que estaba bajo la potestas de Tiberio, y se casó con su prima Claudia Livila, viuda de Cayo César. Poco después nació su primera hija, Julia Livia. En el 19 tuvieron una pareja de gemelos, Tiberio y Germánico Gemelo. Mientras tanto, en el año 2 había recibido la toga virilis y entre el 7 y el 8 fue pontífice.
Primeros encargos y muerte de Augusto (11 - 14 d. C.)
La carrera política de Druso comenzó el 11 cuando, a instancias de Augusto, fue nombrado cuestor. Dos años antes, Augusto le había permitido participar en las reuniones del Senado aunque todavía no era senador, quizás alentado por los éxitos militares de su padre Tiberio. En el año 13, fue nombrado miembro permanente del comité selecto del Senado que Augusto había creado para lidiar con los problemas diarios de la asamblea.
Ese mismo año, Augusto le permitió participar en la competencia por el puesto de cónsul, incluso sin haber ocupado el cargo de pretor. En el mes de mayo de 14, fue nombrado miembro de la cofradía de los Hermanos Arvales y en agosto, cuando Augusto murió, Druso leyó en público los cuatro libros en los que figuraban los deseos del Emperador sobre su propio funeral, sobre la decoración de su mausoleo y sobre su administración, además de las últimas instrucciones a los poderes asignados a Tiberio y al pueblo. Además, durante los funerales, en los que Germánico no participó porque estaba ocupado en la Galia, Druso pronunció un panegírico por su abuelo desde los rostra. En el testamento dejado por el Emperador, Druso fue designado como el heredero de segundo grado, junto a Germánico, hijo de Druso el Mayor.
La rebelión en Panonia (14 d. C.)
Durante ese mismo año, en Panonia hubo un violento levantamiento militar de las legiones VIII Augusta, VIIII Hispana , y XV Apollinaris, guiadas por el legado Quinto Junio Bleso. Para calmar a los manifestantes, Tiberio decidió enviar a su hijo Druso a la región como legado, flanqueado por dos cohortes pretorianas, a pesar de que él tenía muy baja o nula experiencia militar. Para asesorarle, envió al prefecto del pretorio Lucio Elio Sejano, que tenía mucha influencia en Tiberio. Una vez en Panonia, Druso entró en el campamento de los rebeldes, y leyó el mensaje que le había dado su padre, que rezaba que:
El centurión Julio Clemente fue el encargado de responder al mensaje imperial. Empezó pidiendo la licencia a los dieciséis años en lugar de a los veinte, un subsidio al final del servicio, un denario al día como salario y que los veteranos no fueran situados nunca más bajo las banderas. La respuesta fue que Druso no tenía poder para responder a las solicitudes y que tendría que consultar al Senado, lo que generó muchas dudas en los soldados que no entendían a que había acudido el hijo del Príncipe si no tenía poderes.