Donald Virgil Bluth (El Paso, Texas, 13 de septiembre de 1937) es un dibujante, animador, director de cine, productor, escritor, diseñador de producción, diseñador de videojuegos e instructor de animación estadounidense. Es dueño de un estudio de animación independiente y conocido sobre todo por ser el creador de numerosas películas de dibujos animados, destacando entre ellas títulos como The Secret of NIMH (1982), The Land Before Time (1988) o Anastasia (1997), además de su participación en el videojuego laserdisc Dragon's Lair (1983). También es conocido por competir con su exempleador Walt Disney Animation Studios durante los años previos a las películas que conformarían el Renacimiento de Disney. Es el hermano mayor del ilustrador Toby Bluth y conocido por impulsar las carreras de los dibujantes Bruce Timm (Batman the animated series) y Butch Hartman (Danny Phantom).
Después de que Bluth terminó su carrera en artes en la Universidad Brigham Young en 1955, inmediatamente encontró trabajo en The Walt Disney Company, como compañero del animador John Lounsbery para la película La Bella Durmiente (1959), pero después de la realización de la película dejó la empresa para ir de misión en Argentina a nombre de su iglesia.
En 1967, después de su regreso a los Estados Unidos, volvió a la Universidad Brigham Young y se diplomó en Literatura Inglesa para después unirse a Filmation para los nuevos diseños de The Archies, en su serie animada, tiempo después regresó a Disney en 1971 donde fue parte del equipo de animación en el diseño de personajes en Robin Hood (1973), el cortometraje animado Winnie the Pooh and Tigger Too (1974), The Rescuers (1977) y Pete's Dragon (1977). Su último trabajo con Disney fue con el cortometraje animado The Small One (1978) y el largometraje The Fox and the Hound que se estrenó en 1981. Durante la década 1970 que estuvo con Disney, conoció al animador Gary Goldman, quien se hizo su mejor amigo, y al artista John Pomeroy, llevándose consigo a algunos de sus compañeros para fundar un nuevo estudio que hiciera directamente competencia con Disney en su propio mercado, el de los largometrajes de animación.
Don Bluth fundó su estudio de animación, Don Bluth Productions, en 1979. Ese mismo año el nuevo estudio demostró sus habilidades en su primera producción, titulada Banjo, el gato vagabundo, un cortometraje que tiene lugar en su ciudad natal, Payson, Utah, que narra la historia ambientada en la década 1940 donde un gato llamado Banjo viaja a Salt Lake City. Esto llamó la atención de Universal Studios, que le abrió las puertas para realizar una secuencia animada de la película Xanadu, más unas cuantas películas animadas.
El primer largometraje de Bluth como director, The Secret of NIMH para United Artists, a pesar de no haber sido un gran éxito de taquilla, está considerado por muchos como la obra maestra de Bluth, consideradas ahora una obra de culto en la animación. Ese mismo año, por la baja recaudación en taquilla provocó que Don Bluth Productions se declarará en bancarrota, dejando olvidados algunos proyectos que tenían en mente.
Esto no hizo que Bluth y su equipo se dieran por vencidos, así que junto con Gary Goldman, Rick Dyler y John Pomeroy fundaron Bluth Group y decidieron adentrarse en el ámbito de los videojuegos de arcade con el lanzamiento de Dragon's Lair en 1983, un videojuego con animaciones innovadoras para su época, que utilizaba vídeo pregrabado en un disco óptico Laserdisc, y en 1984 con Space Ace, un videojuego de ciencia ficción basado en la misma tecnología que Dragon's Lair. En 1985, se decidió hacer una secuela de Dragon's Lair y a pesar de los grandes fondos recaudados, los juegos arcade se estaban quedando en el olvido, entonces el estudio de Bluth se quedó sin una fuente de ingresos y el Bluth Group se declaró en bancarrota el 1 de marzo de 1985.
En 1985, Bluth, Pomeroy y Goldman establecieron junto con el empresario Morris Sullivan, los estudios Sullivan Bluth, quienes inicialmente operaron desde una instalación de animación en Van Nuys, California, pero luego se trasladaron a Dublín (Irlanda), para aprovechar las inversiones e incentivos del gobierno irlandés. Sullivan Bluth Studios también ayudó a impulsar la animación como una industria dentro de Irlanda.
Universal Studios y Steven Spielberg
Durante la realización de Xanadu, Universal Studios quedó impactado por el estilo de animación de Bluth. Fue entonces cuando junto con Steven Spielberg realizaron An American Tail («Un cuento americano»; 1986), que recaudó un total de 45 millones de dólares en los Estados Unidos y otros 84 millones a nivel mundial, convirtiéndose en la película animada con más recaudaciones en su primer día de estreno. An American Tail fue también una de las películas con más ventas en formato casero a mediados de los años ochenta, haciendo que el personaje principal de la película, Fievel Mouskewitz, se volviera la mascota oficial de Amblimation. Parte de las ganancias de An American Tail, se usaron para la segunda colaboración Bluth-Spielberg, el largometraje The Land Before Time (1988), que recaudó un total de 84,4 millones de dólares en todo el mundo, volviéndose un éxito total que logró vencer en taquilla a Oliver & Company y compitió con Mi vecino Totoro ese mismo año; aunque sólo estuvo nominado en los premios Saturn, gozó de una gran fama que no pudo ser opacada por el éxito de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?. The Land Before Time se volvió la película animada más alquilada y comprada de 1986 y el éxito revivió en los años 90 cuando se realizaron las siguientes trece secuelas directamente para vídeo.
Trabajos independientes con Fox, MGM y Warner Bros
En 1989, Bluth y su equipo se separaron de Universal Studios y con esto de Steven Spielberg, cuando decidieron ser una empresa independiente de animación, solo necesitaban distribuidoras, entre ellas estaba United Artists para su próxima realización Todos los perros van al cielo (1989), que aunque es una película reconocida a nivel mundial, tuvo un resultado modesto en taquilla pero con buenas ventas en su formato casero.
Cabe mencionar que en las secuelas de The Land Before Time y An American Tail, ni Don Bluth ni Steven Spielberg estuvieron involucrados (salvo en An American Tail: Fievel Goes West donde Spielberg estuvo a cargo de la producción); lo mismo ocurrió con la secuela Todos los perros van al cielo 2 (1996) de Metro-Goldwyn-Mayer.
En 1992, el equipo de Don realizó Rock-a-Doodle, que fue distribuida y producida por The Samuel Goldwyn Company y Goldcrest Films, siendo el primer fracaso taquillero de Bluth, lo que provocó que Goldcrest estuviera a punto de liquidar el estudio para pagar un préstamo. Sin embargo, en España e Hispanoamérica, se le ha considerado una obra animada de culto.
Sus siguientes películas Pulgarcita (1994) para FOX aunque recaudó 11.373.501 de dólares y A Troll in Central Park (1994) para Warner Bros es conocida por ser la película menos popular de Don Bluth. The Pebble and the Penguin (1995) tuvo una recaudación aceptable y críticas mixtas a negativas, sumándole a una terrible producción, debido a los constantes cambios que se pedían, bajo intromisión ejecutiva, al estudio de Don Bluth, quien llegó a renunciar y pedir que su nombre no fuera acreditado, lo que hizo que MGM contratara estudios de animación provenientes de Hungría para ahorrar costos de animación.
En la década 1990, después del éxito de The Land Before Time, las siguientes películas de Don y su equipo no serían muy conocidas, aunque su animación mantenía la misma calidad de sus anteriores trabajos. Esto llamó la atención nuevamente de la FOX, para realizar juntos Anastasia (1997), que recaudó un total de 140 millones de dólares en todo el mundo, siendo la primera película de Bluth en ser nominada en los Premios de la Academia en la categoría Canción Original. Finalmente, ganó en la categoría de Mejor Película Familiar en los Critics' Choice Movie Awards.
Tras este éxito, Don Bluth y FOX decidieron realizar el ambicioso proyecto Titan A.E. para el año 2000, una película animada de ciencia ficción que estuviera dirigida para el público juvenil. Recaudó 37 millones de dólares en todo el mundo y fue un fracaso en taquilla, provocando que FOX Animation Studios cerrara sus puertas. Desde entonces, Don Bluth y su compañía han dejado a un lado los largometrajes en animación. Se dice también también que esta fue la película que casi acaba con la carrera de Don, aunque actualmente Titan A.E es considerada como una película de culto, y en su tiempo estuvo nominada a varios premios debido a su excelente animación.