Domingo Felipe Cavallo (San Francisco, Córdoba; 21 de julio de 1946) es un economista y político argentino que ejerció como ministro de Economía de la Nación entre 1991 y 1996; y nuevamente entre marzo y diciembre de 2001.
En su actividad política, fue subsecretario de Desarrollo de Córdoba (1969-1970), director y vicepresidente del Banco Provincia de Córdoba (1971-1972), subsecretario del Ministerio del Interior (1981), presidente del Banco Central de la República Argentina durante julio y agosto de 1982, diputado nacional (1987-1989) y ministro de Relaciones Exteriores (1989-1991).
Fue ministro de Economía de la Nación bajo el gobierno de Carlos Menem durante el periodo 1991-1996. Reconocido por su plan económico de estabilidad cambiaria basado en la Ley de Convertibilidad del Austral que fijaba la paridad entre el austral (luego peso) y el dólar (popularmente conocido como el «uno a uno»). Este plan logró detener la inflación que en 1990 estuvo arriba de 2000 % anual. La inflación disminuyó hasta llegar a valores de entre 0 %-2 % anual y se mantuvo estable hasta la salida de la convertibilidad.
En 1992 fue elegido «Ministro de Finanzas del Año» por la revista Euromoney y "Hombre del Año" por LatinFinance. En 1995, siendo ministro denunció corrupción en el gobierno de Menem.
Fue diputado nacional por la Capital Federal (1997-1999). Fue candidato a presidente en 1999 obtuvo el tercer puesto con 10 % de los votos; y candidato a Jefe de Gobierno en el 2000, obtuvo el segundo lugar con 33 % y pasó a un balotaje contra Aníbal Ibarra, del que al fin se retiró.
En 2001, bajo la presidencia de Fernando de la Rúa, asumió el cargo de Ministro de Economía con la mejor imagen en el país (50 %). Ante una corrida bancaria instauró una medida conocida como Corralito, que limitaba los retiros de efectivo.
Como el mayor de tres hermanos, nació en el seno de una familia de clase trabajadora en San Francisco, Córdoba. En esa ciudad cursó sus estudios primarios y secundarios, esto último en la sección comercial de Colegio Nacional San Martín, donde su buena predisposición para el estudio le permitieron dar con éxito el cuarto año libre, y su naturaleza entusiasta e hiperactiva participar en el centro de estudiantes.
Estudió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba, donde fue miembro del claustro estudiantil (1965-1966). Militando en la agrupación católica "Ateneo Universitario", resultó electo representante de los estudiantes en el Consejo Directivo de la facultad, contando para ello con la colaboración de un joven estudiante peronista: el futuro gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti.
En 1967, algo demorado por haber adherido de modo entusiasta a las medidas de fuerza contra el gobierno de Juan Carlos Onganía tras la llamada Noche de los Bastones Largos, recibió con honores el título de contador público.
En 1968 se recibió de economista, doctorándose en Economía en solo dos años, en 1970, a la edad de veinticuatro años. Fue profesor de Estadística, Econometría y Economía Argentina en la Universidad Nacional de Córdoba desde 1968 hasta 1974 y desde 1978 hasta 1980. Fue profesor en la Universidad Católica de Córdoba. En 1970, a los veinticuatro años fue nombrado Director del Banco de Córdoba y luego su vicepresidente. En 1977 logró un segundo doctorado, esta vez por la Universidad Harvard (Estados Unidos). Ha sido galardonado con numerosos doctorados honoris causa de universidades como la Università di Bologna, la Universidad de París I Panthéon-Sorbonne (1999), la Universidad de Turín, la Universidad Ben Gurion y la Universidad de Génova. Es miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Es miembro del G30.
Sus primeros pasos como economista y funcionario
Tras recibirse de contador, ingresó de inmediato, como investigador júnior –y ya del todo ajeno a la creciente radicalización política de los jóvenes de la época– a la Regional Córdoba de la Comisión Nacional de Desarrollo, un órgano creado en 1961 por el presidente Arturo Frondizi. En paralelo a este puesto técnico, comenzó a trabajar en el asesoramiento de empresarios cordobeses, germen de lo que será la Fundación Mediterránea.
En 1969, de la mano del Comodoro (RE) Roberto Huerta, recién asumido como Interventor Federal de Córdoba tras el episodio del Cordobazo, llegó para Cavallo el primer puesto "político" (lo que motivó el repudio de sus antiguos compañeros de militancia universitaria, ya en su mayoría volcados a la izquierda): Subsecretario de Desarrollo del gobierno provincial (1969-1970). Desde allí, con su Sistema de Planeamiento y Plan para el Desarrollo, aun de carácter desarrollista, gana pese a sus escasos 23 años un reconocimiento intelectual suficiente como para ser confirmado en esa cartera por las intervenciones que sucedieron a la de Huerta; hasta que, en buenos términos, presentó su renuncia, en 1970.
En 1971 fue designado Director del Banco de la Provincia de Córdoba, y en 1972 ascendido a vicepresidente de dicha entidad. Con el retorno de la democracia y la victoria peronista en 1973, Cavallo debió dejar la función pública, concentrándose en sus cátedras de la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Católica.
Más tarde accedería a la subsecretario del Ministerio del Interior del gobierno nacional, y presidente del Banco Central de la República Argentina (1982) durante el final de la dictadura cívico militar (1976-1983).
En 1983 fue consejero económico cercano a José Manuel de la Sota. En 1987 fue elegido como diputado por Córdoba.
Presidencia del Banco Central (1982)
El presidente de facto Reynaldo Bignone designó a Cavallo presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) el 2 de julio de 1982. Lo acompañó como vicepresidente de la entidad el economista Rodolfo Campbell.