Dolores Hidalgo, oficialmente llamada Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, es una ciudad mexicana, cabecera del municipio homónimo, ubicada en el estado de Guanajuato.
La ciudad es reconocida por decreto como la Cuna de la Independencia Nacional, pues el atrio de su parroquia fue testigo del Grito de Dolores, acto que dio inicio a la guerra de Independencia de México en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, proclamado por el párroco local Miguel Hidalgo y Costilla.
Tras la consumación de la Independencia, el pueblo de Dolores fue renombrado como Dolores Hidalgo en honor a Miguel Hidalgo y el 15 de diciembre de 1947 el Congreso del Estado decretó que Dolores Hidalgo pasaría a llamarse Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia Nacional.
Dolores Hidalgo se ubica en las llanuras del centro-norte del estado de Guanajuato, presenta una orografía llana con lomeríos suaves. La vegetación dominante corresponde a matorrales, pastizales y zonas agrícolas.
En cuanto a la hidrología destacan el río Batán o río Dolores y el río Laja, los cuales son parte de la región hidrológica Lerma-Santiago. Cerca del pueblo se encuentran dos presas: El Gallinero (Álvaro Obregón) y Peñuelitas.
En la ciudad se encuentra el área natural protegida Megaparque Bicentenario, el cual cuenta con flora nativa de la región, como el árbol de mezquite Prosopis laevigata y diferentes tipos de cactus. El área es hábitat de pequeños mamíferos y aves, entre las que se encuentran algunas especies migratorias.
La ciudad presenta un clima semiárido templado con temperatura tipo Ganges. La temperatura máxima media es de 36.5 °C en el verano y mínima de 0.8 °C en el invierno, siendo la temperatura media anual de 14.4 °C.. La precipitación media oscila entre 400 y 500 mm.
La zona formaba parte de la Confederación guamare, una alianza tribal Chichimeca que apareció a finales del período posclásico mesoamericano como respuesta a la presencia mexica al este y purépecha al sur hacia el año 1400 aproximadamente. La federación se componía de distintas filiaciones étnicas, principalmente de guamares puros, guaxabanes y xiconaques. No existen indicios de asentamientos en el área del pueblo de Dolores, posiblemente era solo un área de paso.
Fue en esta región donde se asentarían los españoles una vez dominado el territorio durante el siglo XVI.
Las tierras fueron dadas como Merced Real de mano del Virrey Marqués de Montes Claros a Pedro Rodríguez Montero, estableciéndose en 1534 la Hacienda de la Erre, parte de la jurisdicción de la Villa de San Miguel el Grande, para la cría de ganado y caballerías, pasando a ser un asentamiento puramente español. Posteriormente Rodríguez Montero vende las propiedades al doctor Hernán Carrillo Altamirano, abogado de la Real Audiencia de México.
A pocos kilómetros al noroeste de la Hacienda de La Erre se construye en 1559 una pequeña capilla dedicada a una figura de Cristo Crucificado denominado Señor San Salvador Consuelo de los Afligidos en un territorio que parece ser, se le regaló a los otomies después de la revolución mexicana de 1910, denominado El Llanito, esta capilla aún existe en el poblado de San Antonio del Llanito.
En el año de 1568 el Virrey Martín Enríquez de Almanza erigió la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores en un asentamiento completamente español, quedando esta sujeta eclesiástica y civilmente a la Vicaría de Nuestra Señora de la Asunción de la Erre.
En 1610 la población adquiere el rango de ranchería, adoptando el nombre de San Cristóbal, y queda bajo la territorialidad de la Hacienda de la Erre, siendo los dueños de los terrenos Agustín Guerrero de Luna y Doña María Teresa de Villaseca. Posteriormente, durante el año de 1643, se eleva a la categoría de congregación, y en el año de 1790 a la de pueblo, con el nombre de Pueblo Nuevo de los Dolores, nombrándose autoridades políticas del pueblo y desligándose de la dependencia que existía con la villa de San Miguel el Grande.
En el año de 1667 se establece en la región la Hacienda de Trancas, usada al principio como fuerte por el gobierno virreinal, posteriormente se transformó en un centro de importante de producción de hortalizas y otros cultivos.
Hacia 1670 y debido a la inaccesibilidad de los feligreses para llegar a la capilla del Señor San Salvador Consuelo de los Afligidos debido a la crecida de los ríos, se construye una segunda capilla en la ribera norte de El Llanito.
El 20 de septiembre de 1710 se traslada la Vicaría de la Hacienda de La Erre hacia la nueva Congregación de Nuestra Señora de los Dolores. El Lic. Álvaro de Ocio y Ocampo inicia la construcción de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores el 2 de febrero de 1712 en terrenos comprados a la Señora María de la O. La construcción siguió ininterrumpidamente hasta finalizar la construcción en 1778, con un costo de 200,000.00$ (pesos oro).
Entre los años 1777 y 1779 se erige el tercer templo o el Santuario del Señor de los Afligidos en la comunidad de El Llanito, siendo el templo que existe en la actualidad, de mayores dimensiones, arquitectura más rica y ornamento más complejo que las dos capillas anteriores. Los portales de su interior tienen en sus bóvedas pinturas al temple con pasajes bíblicos, obras atribuidas al pintor novohispano José Antonio Martínez de Pocasangre.
El 15 de diciembre de 1790, el intendente de Guanajuato, Andrés Amat de Tortosa, ordena elevar la categoría de la Congregación a Pueblo.