Tal Día como Hoy

Director de orquesta

Persona que coordina los distintos instrumentos que componen una orquesta

Anúncio

Un director de orquesta es el responsable de la interpretación de una obra musical y su ejecución por una orquesta, haciéndose cargo tanto en los ensayos como en actuaciones y grabaciones de estudio.​​

A partir del estudio de la partitura, deberá encargarse de unificar la interpretación de una obra que interpretará el grupo de músicos. Mientras dirige a la orquesta, debe estar atento a que la versión que construyó en su cabeza de determinada obra (producto del análisis) esté sonando en el momento de la ejecución. Al mismo tiempo, debe potenciar a cada músico para lograr el mayor rendimiento de la agrupación musical.

Durante los ensayos, debe dar las indicaciones que considere importantes a los músicos que integran una agrupación orquestal. Sus indicaciones pueden abarcar desde un matiz, una manera de vibrar los sonidos o sobre la manera de unificar la interpretación de determinada sección de una obra. También está atento a la afinación, al empaste, al ensamble y al balance que la orquesta desarrolla.

Si bien la figura del director es relativamente nueva en términos históricos, de alguna manera su función estuvo siempre presente. Ya que existen o han existido agrupaciones que sin contar con un director musical propiamente dicho, cuentan con una figura que, básicamente, decide los puntos esenciales para la interpretación correcta de la obra.​

La dirección orquestal tiene origen en la tarea de dirección coral que se realizaba durante la Edad Media. Con la incorporación de los instrumentos y la utilización de diversos elementos compositivos más complejos, la posición del maestro de capilla adquiere mayor protagonismo. Para lidiar con estas nuevas dificultades se implementó el uso de un bastón, con el que muchas veces se marcaba el tempo golpeando el suelo. Es conocida la historia del compositor de la corte de Francia Jean-Baptiste Lully, quien aplastó su pie con el bastón mientras dirigía una agrupación. La herida se infectó debido a que en aquellos tiempos no había tanta higiene y debido a esto el director terminó falleciendo. Estos fueron los primeros intentos y las primeras experiencias de dirección, que denotaron la necesidad de una figura que pueda dirigir la música en un grupo.

En los siglos XVII y XVIII era muy común que compositores fueran los encargados de dirigir la música que escribían. Cuando esto no era posible, se recurría a un músico de la orquesta, que casi siempre era el concertino o el realizador del bajo continuo. Con el transcurso del tiempo, la dirección de orquesta fue desarrollándose técnicamente y volviéndose más precisa, de manera que en el siglo XIX encontramos ya a músicos que únicamente se dedican a dirigir orquestas y agrupaciones musicales. Es así que, en el siglo XIX, se considera imprescindible la formación específica en la dirección orquestal de la persona que ejerciera ese rol.

Sin embargo, grandes compositores subsistieron principalmente de su labor como directores de orquesta. Sus figuras eran respetadas por las orquestas por la autoridad que les daba ser los compositores de las obras que se interpretaban. Algunos de ellos fueron: Hector Berlioz, Felix Mendelssohn, Ludwig Spohr, Carl Maria von Weber, Richard Wagner, Gustav Mahler y Richard Strauss.

Entre los deberes del director de orquesta están: llevar el tempo, indicar la entrada de grupos instrumentales individuales, marcar los cambios de dinámicas y fijar cualquier otra instrucción relevante dejada en la partitura por el compositor. También son deberes del director coordinar los ensayos, resolver disputas y desacuerdos de índole interpretativa entre los músicos. Muchos directores también son los encargados de definir las programaciones que las orquestas llevan adelante en cada jornada.​​

Cabe notar que, si bien las funciones de cada director son las mismas, la forma en las que las ejecutan es lo que les distingue. Normalmente, cada partitura usa términos que se prestan a distintos grados de ambigüedad, y por donde están sujetos a la interpretación del director. Algunos ejemplos son rubato, allegro o forte.

Se ha dicho por esto que ninguna versión de una pieza es exactamente igual a otra, ni siquiera cuando son hechas por un mismo director en dos ocasiones distintas. Por ejemplo, Ígor Stravinski, quien dirigió al menos seis grabaciones de su obra La consagración de la primavera, notó que cada una de ellas era marcadamente diferente de las otras.

A veces, si el compositor o la compositora está presente en los ensayos de su obra, puede cambiar de opinión acerca de lo que escribió en la partitura e informárselo al director. En ocasiones, algunos directores se interesan por conocer bien no solo la obra que dirigirán, sino también al mismo compositor: sus gustos, conocimientos musicales y maestría, pues consideran que es esencial para una ejecución de calidad. Este es normalmente el caso ante el estreno mundial de la obra.

Un director de orquesta debe tener la mayor cantidad de conocimientos musicales posibles. Esto le permitirá tener una visión más amplia de la música que está dirigiendo. Además, debe tener conocimientos sobre la orquestación y, por tanto, saber cómo se producen sonido los instrumentos de la orquesta (sin necesariamente poder ejecutarlos). Saber los registros óptimos y no óptimos de cada instrumento, le permitirá un trabajo más sutil en la construcción de la versión musical de la obra que está dirigiendo. Debe tener profundos conocimientos de armonía.​

La mayoría de los directores utilizan para dar sus indicaciones, además de gestos, una pequeña vara llamada batuta. La función de este elemento es ampliar el rango de visión para que todos los integrantes de una orquesta puedan verlo. Los que no utilizan batuta, dirigen con gestos de los brazos y manos.

El director utiliza todo su cuerpo para dirigir. La manera de estar parado, de ver a los músicos y de respirar condicionan el sonido resultante de la orquesta. Algunos directores utilizan también una tarima sobre la que se paran para que la orquesta los pueda ver con mayor facilidad. Esta tarima suele tener el nombre de "podio".

A continuación, encontraremos una breve reseña con los datos más relevantes de alguno de los directores más reconocidos de los últimos tiempos:

Nació en Lawrence, Massachusetts, el 25 de agosto de 1918. Fue un compositor, pianista y director de orquesta judío estadounidense. Fue el primer director de orquesta nacido en los Estados Unidos que obtuvo fama mundial, célebre por haber dirigido la Orquesta Filarmónica de Nueva York, por sus Conciertos para jóvenes en la televisión entre 1958 y 1972 y por sus múltiples composiciones, entre ellas West Side Story (1957), Candide y On the town (1944). También fue una figura esencial en el resurgir moderno de la música de Gustav Mahler, el compositor que le interesaba más apasionadamente.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la carrera de Bernstein empezó a desarrollarse internacionalmente. En 1949 dirigió el estreno mundial de la Sinfonía Turangalila, de Olivier Messiaen. Después de la muerte de Serge Koussevitzky en 1951, Bernstein asumió durante muchos años la jefatura de los departamentos orquestal y de dirección de Tanglewood. Fue nombrado director titular de la Filarmónica de Nueva York desde 1958 hasta 1969. Hasta 1990 fue nombrado director laureado, y dirigió la orquesta hasta cinco días antes de su muerte. Se convirtió en una figura muy conocida en los Estados Unidos por una serie de cincuenta y tres programas titulado Conciertos para jóvenes, que se televisaron a través de la CBS, en la que comentaba las obras que después interpretaba. Algunas de sus lecciones musicales se han divulgado en disco, junto a otras grabaciones premiadas con los Grammy. Hasta hoy, estos Conciertos para jóvenes se mantienen como el programa de música clásica que más ha durado en una televisión comercial: se emitieron desde 1958 hasta 1972. Más de treinta años después, se repusieron 25 de estos programas en el canal de cable Trio y se comercializaron en DVD.

Desde 1970, Bernstein dirigió en muchas ocasiones a la Orquesta Filarmónica de Viena, y con esta orquesta grabó muchas de las obras que ya había registrado antes con la Filarmónica de Nueva York, entre ellas la grabación integral de las sinfonías de Beethoven, de Mahler, de Brahms y de Schumann.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Director de orquesta | World in Stories