La Dirección General de Aduanas (DGA) es la autoridad competente que regula el despacho aduanero que ingresa y sale de la República Argentina, aplicando por medio de procedimientos los requerimientos necesarios a que deben sujetarse las aduanas cuando algo ingrese al país. Además, es uno de los dos organismos que integran la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Su sede está ubicada en el barrio porteño de San Nicolás, en la Ciudad de Buenos Aires. Fue declarada Monumento Histórico Nacional y forma parte de un hito cultural en la historia de la ciudad.
Tiene a su cargo la aplicación de la legislación a la importación y exportación de mercaderías, como así mismo del control del tráfico de los bienes que ingresan y salen del país.
Su función principal es regular, ordenar, clasificar y controlar la entrada y la salida de mercancías y por medio de qué transporte serán despachadas o cómo ingresan, velando en su seguridad y cumpliendo con los estatutos necesarios para su correcto manejo, asegurando las leyes que dispone el país, resguardando los intereses del Estado Argentino.
Sobre todo logrando de esta manera el traslado de insumos cumpliendo como agente regulador la Seguridad Nacional, la economía, el medio ambiente y prohibiendo mercancías peligrosas que alteren el orden del Estado Nacional.
A) Intervenir en el estudio y formulación de los proyectos de aranceles, cuotas compensatorias y demás medidas de regulación y restricción del comercio exterior.
B) Dar cumplimiento a los acuerdos y convenios que se celebren en materia aduanera.
C) Realizar el seguimiento y control de la operatoria de comercio exterior de los distintos operadores que actúan en todo el país a través de las distintas Aduanas.D) Controlar que el ingreso y egreso de mercaderías, pasajeros y medios de transporte se realice de acuerdo a lo establecido
en el Código Aduanero y el MERCOSUR.
E) Procurar el cumplimiento de los derechos aduaneros.
F) Ejercer los mecanismos de control que prevean y eviten la comisión de delitos como el contrabando, tráfico de armas y de narcóticos.
La Dirección General de Aduanas está estructurada en cuatro Subdirecciones:
Operaciones Aduaneras Metropolitanas (de la que depende la Aduana Buenos Aires y la Aduana Ezeiza)
Operaciones Aduaneras del Interior (de la que dependen todas las Direcciones Regionales Aduaneras)
Las Subdirecciones de Operaciones Aduaneras Metropolitanas y del Interior secundan al director general de la Dirección General de Aduanas en todo lo relativo a la ejecución y coordinación de las acciones que en materia de aplicación, percepción y fiscalización de tributos aduaneros, de control del comercio exterior así como en el ejercicio del poder de Policía Aduanera, deban realizarse en la jurisdicción que el Administrador Federal de Ingresos Públicos disponga, en concordancia con las políticas, planes, programas y criterios dictados por el mismo con ajuste a las normas legales que regulan la materia de su competencia.
La Subdirección General Legal Técnico Aduanera secunda al director general de la Dirección General de Aduanas en lo relativo a las cuestiones de naturaleza técnico legal aduanera surgidas de la aplicación, interpretación técnica, percepción y fiscalización de los tributos a cargo de la Dirección General de Aduanas y respecto de las actividades contenciosas aduaneras, en concordancia con las políticas, planes, programas y criterios dictados por el Administrador Federal de Ingresos Públicos.
La Subdirección General de Control Aduanero secunda al director general de la Dirección General de Aduanas en lo relativo a la formulación de las políticas estratégicas de control aduanero, en la obtención y análisis de información para la definición de los perfiles de riesgo aduanero y en la coordinación de las actividades en las que la Dirección General de Aduanas deba articular su actuación con otros organismos en los aspectos técnico operativos de control aduanero, en concordancia con las políticas, planes, programas y criterios dictados por el Administrador Federal de Ingresos Públicos.
En 1908, se encargó a los arquitectos Eduardo Lanús y Pablo Hary la construcción de un "palacio" para la Aduana de Buenos Aires y Aduanas Nacionales en la zona portuaria ganada al río, sobre el predio comprendido entre las actuales calles de Belgrano, Azopardo, Moreno e Ingeniero Huergo. Las obras se dieron origen en 1909, y el mismo fue inaugurado por el presidente Victorino de la Plaza el 8 de octubre de 1910, aunque en 1911 se terminó completamente cuando se finalizaron dos torres.