Diego Catalán Menéndez-Pidal (Madrid, 16 de septiembre de 1928-Madrid, 9 de abril de 2008) fue un filólogo y dialectólogo español, continuador de la Escuela de Filología Española fundada por su abuelo, Ramón Menéndez Pidal.
Catedrático de filología hispánica, fue hijo de Miguel Catalán Sañudo (descubridor de los multipletes) y de Jimena Menéndez-Pidal (cofundadora del Colegio Estudio, al que acudió de niño) y por tanto nieto de los grandes filólogos Ramón Menéndez Pidal y María Goyri, así como uno de los discípulos de su abuelo, gracias a la larga vida del maestro. Como él, fue fundamentalmente medievalista, presidió la Fundación Ramón Menéndez Pidal y ha estudiado en especial el Romancero y las crónicas medievales editando sus textos. Coordinó un gran proyecto, el Romancero panhispánico, que pretende recoger y conservar informáticamente todos los textos y variantes del mismo.
Propuso la distinción entre dos variedades de español:
el atlántico, que, grosso modo, incluye el meridional de España y el americano, y
el continental, que incluye el del resto de la península.
Propietario de los fondos documentales del Archivo del Romancero, que abarcan materiales y obra de investigación filológica e histórica, que han estado siempre a la disposición de los estudiosos en la sede de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, centro de investigación y formación de investigadores e hispanistas de todos los países. Recopilados desde finales del siglo XIX hasta hoy, y que, por su riqueza y nivel científico, constituyen un referente patrimonial insustituible para el conocimiento y estudio de la cultura hispánica.
El Archivo fue considerado parte del "Tesoro Nacional" y, como tal, fue protegido, junto con las obras de arte de máximo valor del Museo del Prado, en la Sede de la Sociedad de Naciones, en Ginebra, durante los años de la Guerra Civil, que Ramón Menéndez Pidal transmitió testamentariamente a su nieto Diego Catalán, que posteriormente enriqueció con otros materiales archivísticos, y ha transmitido reunidos en:
1. Archivo del Romancero Hispánico Menéndez Pidal/Goyri (AMP)
Es una colección de decenas de miles de documentos escritos que abarca tanto el Romancero Antiguo (medieval y Siglo de Oro) como el Romancero de Tradición Oral Moderna (siglo XVIII-XXI).
Reúne textos, partituras, citas, referencias, análisis de su influencia en otros géneros literarios, estudios monográficos, etc., cuya recopilación comenzó el matrimonio Menéndez Pidal/Goyri y fue continuada por Diego Catalán.
A esta labor contribuyeron, en muy diversos tiempos, instituciones privadas y públicas, nacionales y extranjeras: Junta para Ampliación de Estudios, Hispanic Society of America, Fundación Patxot, Universidad Columbia, Institución Cultural Española de Buenos Aires: Drs. Avelino y Ángel Gurtiérrez, Instituto de Cultura Hispánica, Seminario Menéndez Pidal de la Universidad Complutense (1954-1998), American Council of Learned Societies, University of California. San Diego, National Endowment for the Humanities, Comité Conjunto Hispano-Norteamericano, Ministerio de Cultura de España, Testamentaría de Juan López Suárez, Fundaçao Calouste Gulbenkian, Comisión Asesora Científica y Técnica, Acçao Integrada luso-Espanhola, Dirección General de Investigación Científica y Técnica, Diputación Provincial de León e Instituto Leonés de Cultura, Gobierno Vasco, Memorial Foundation for Jewish Culture, The Canadian Federation for the Humanities, Instituto de Cooperación Iberoamericana, Conservatorio Musical de Segovia, Diputación Provincial de Ciudad Real, Caja Rural de Cuenca y Caja Rural de Ciudad Real, Instituto Nacional de Ciencias Educativas, Consejo Nacional para la Investigación Científica y Técnica (de Argentina), Cámara Municipal de Funchal, Madeira, College of the Holy Cross, Cabildo Insular de El Hierro, Universidad de León, Fundación Ramón Areces, Generalidad de Cataluña, Dirección General de Archivos, Bibliotecas y Museos, Universidad de Coímbra, Junta de Galicia, Asamblea de Extremadura, Diputación de Segovia, Universidad de Cantabria, Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas, Fundación Rich.
En la compilación de los materiales orales colaboraron investigadores y encuestadores de todo el mundo. Su nómina es muy extensa e incluye a personalidades ilustres como autores literarios, músicos y políticos , junto a investigadores renombrados de la filología, la lingüística y el folclore. Aunque el matrimonio Ramón Menéndez Pidal / María Goyri inició la exploración del, hasta entonces desconocido, romancero castellano el año 1900, su Archivo heredó materiales anteriores, de Bartolomé José Gallardo (1825) de Mariano Aguiló y Fuster (desde antes de 1855 a después de 1893), de José Amador de los Ríos (entre 1860 y 1865) de Juan Menéndez Pidal (1881-1884), e incluso alguna versión chilena del siglo XIX, además de versiones manuscritas judeoespañolas de los siglos XVIII y XIX. Ya desde las primeras décadas del siglo XX, Menéndez Pidal contó con la colaboración de múltiples corresponsales de España, América y las comunidades sefardíes de Oriente y Occidente, empezando por Miguel de Unamuno y sus colegas salmantinos. Después, entre los pensionados de la Junta, destacan los filólogos Américo Castro, Tomás Navarro Tomás y Federico de Onís y sobresale la figura del músico y diplomático Manuel Manrique de Lara, futuro presidente de la Comisión de la Sociedad de Naciones para el intercambio de poblaciones tras la última Guerra Balcánica. Entre los recolectores ocasionales se halla Federico García Lorca quien, junto a Jimena Menéndez Pidal, anotaron de su mano versiones de los gitanos del Sacromonte. De los colaboradores extranjeros baste recordar a Max Leopold Wagner, a Fritz Krüger, al gran rabino Mauricio Levy, a K. Schindler, a Julio Vicuña Cifuentes, a Pedro Henríquez Ureña, a José María Chacón y Calvo, a Aurelio M. Espinosa, a Joseph H. Silverman, a Samuel G. Armistead, entre muchos otros. Posteriormente, Diego Catalán organizó, desde el Seminario Menéndez Pidal, la formación de varias generaciones de nuevos encuestadores e investigadores del romancero panhispánico, tanto españoles como extranjeros, y coordinó las relaciones con una amplia gama de especialistas pertenecientes a diversas instituciones dispersas por el mundo.
Como archivo baladístico no hay otro de tal riqueza en el mundo (no ya de las lenguas hispánicas, sino de cualquier otro ámbito lingüístico), ya que los miles de versiones de tradición oral, recogidas durante más de un siglo, las más de ellas inéditas, pertenecen a todas las lenguas y a todos los ámbitos del mundo hispánico: las hay en castellano de todas las comarcas de la Península, de las Islas Canarias y de toda la América de habla española (desde Chile y Argentina, hasta California, Nuevo México, Luisiana, Cuba y Puerto Rico); en judeoespañol (de Marruecos, Orán, Bosnia, Macedonia del Norte, Serbia, Rumanía, Bulgaria, Grecia, Turquía, Chipre, Líbano, Siria, Egipto, Buenos Aires, Nueva York, California, Canadá); en gallego (de Galicia, de la franja de habla gallega en Asturias, León y Zamora y de la emigración), en portugués (de Portugal continental, de Cedillo y Herrera de Alcántara, de las islas atlánticas, de Brasil, de Goa, de California), en catalán (del Principado, del reino de Valencia, del Rosellón, de las Baleares, de Alguer en Cerdeña).
Entre los textos impresos son de máximo interés las fotografías de originales perdidos (como los pliegos sueltos del Duque de T'Serclaes) o los libritos de cordel judeoespañoles en caracteres hebraicos de varias comunidades del Mediterráneo oriental (algunos de ellos, ejemplar único en el mundo)
2. Archivo Sonoro del Romancero Débora Catalán (ASOR)
Contiene todas las cintas magnéticas grabadas en encuestas e investigaciones de campo. El fondo más importante es el procedente de los proyectos "Edición y análisis de estructuras abiertas: el modelo Romancero" y “Description, Editing and Analysis of the Pan-Hispanic Romancero” de Diego Catalán, patrocinados por el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Estados Unidos y por el National Endowment for the Humanities de Estados Unidos y otras instituciones (1978-1988). A ese fondo se añaden donaciones de diversos colectores: entre ellas destacan las colecciones Purcell (de Açores y Madeira), Felipe (Canarias) y Pedrosa (España peninsular).