Itapúa es uno de los diecisiete departamentos que, junto con Asunción, Distrito Capital, forman la República del Paraguay. Su capital es Encarnación. Está ubicado en la región sur de la región oriental del país, limitando al norte con Caazapá y Alto Paraná; al sureste con la Provincia de Misiones (Argentina) y al suroeste con la Provincia de Corrientes (Argentina), de las que está separado por el río Paraná; y al oeste con Misiones. Con 436 966 habs. en 2022 es el tercer departamento más poblado —por detrás de Central y Alto Paraná—, y con 16 525 km² es el sexto más extenso por detrás de Boquerón, Alto Paraguay, Presidente Hayes, San Pedro y Concepción.
Económicamente, es considerado el tercer departamento más importante —por detrás de Central y Alto Paraná— y se le conoce como «el granero de Paraguay».
El nombre es guaraní y alude al sitio en donde se fundó Encarnación, la capital departamental, ese sitio era conocido como itá (roca, piedra) y púa (apocopación de ipúa, que suena), siendo entonces la traducción: piedra que suena.
La ocupación de Itapúa comenzó en el siglo XVII con las Misiones jesuíticas guaraníes que fueron asentamientos permanentes de etnias guaraníes bajo la administración política y religiosa de los jesuitas. La Provincia jesuítica del Paraguay se organizó en 1607 y duró hasta 1768, año en que sus sacerdotes fueron expulsados.
Roque González de Santa Cruz junto a Diego de Boroa (quien fue enviado al Paraná junto con Juan Salas) fundó Nuestra Señora de la Encarnación de Itapúa (25 de marzo de 1615). Esta misión se encontraba en ese entonces a la margen izquierda del río Paraná en la actual ciudad de Posadas, Argentina, fundada el 22 de marzo de 1615, pero no permaneció mucho tiempo en aquel lugar a causa de la amenaza bandeirante, la peste, la indocilidad de los nativos; se trasladó a la margen derecha del río Paraná en la actual ciudad de Encarnación, Paraguay, durante tres días cruzando el caudaloso Río Paraná, hasta la Bahía san José, luego hasta la actual ubicación, del casco céntrico de la ciudad de Encarnación.
Después de la guerra de 1870 la reconstrucción nacional se basó esencialmente en un régimen de privatización de la propiedad de la tierra y en el fomento de la inmigración extranjera. Itapúa fue uno de los primeros departamentos en que se puso en práctica esta política. Desde fines del siglo XIX y principios del siglo XX, las colonias de inmigrantes de origen europeo, especialmente alemanes, eslavos y ucranianos, y más tarde también japoneses, desarrollaron en este departamento la agricultura mediante el cultivo de arroz, tung, soja, trigo y algodón, implantando prácticas agrícolas muy adelantadas.
Villa Encarnación se convirtió en departamento en 1906, con la primera Ley de División Territorial de la República, habiéndose disgregado del Departamento de Misiones. Recién en 1945 recibió el nombre Itapúa, estableciéndose a Encarnación como capital. Obtuvo sus actuales límites en 1973 por el Decreto Ley N.º 426.
Tuvo un gran crecimiento económico en los primeros 30 años por la venida de inmigrantes y el Ferrocarril Carlos Antonio López, crecimiento que vino acompañada con varios altibajos (El ciclón de Encarnación, Guerra del Chaco, el crack del 29, entre otros).
Después vino una época de decadencia hasta los años 50 cuando el Carnaval encarnaceno se vuelve más conocido atrayendo turistas de varias regiones. En los años 80 se vuelve más industrial pero de forma modesta si se lo compara con el Departamento Central o Alto Paraná. En 1989 Yacyretá comienza los trabajos de reposicionamiento de las personas que viven en el lugar del embalse de Yacyretá y en 1991 se inaugura el Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz, importante paso fronterizo entre la capital departamental (Encarnación) y la capital provincial de Misiones (Posadas).
La población de este departamento es mayoritariamente rural, y con una ligera predominancia de hombres. Según los grupos de edad, el infantil presenta la mayor proporción, concentrando a casi el 40 %. Respecto a documentación, más del 90 % de los habitantes registraron sus nacimientos, y los que cuentan con Cédula de Identidad solo llegan a poco más del 60 %.
Itapúa es uno de los departamentos del Paraguay que más inmigrantes recibió a lo largo de la historia. Su población es mayoritariamente el resultado de diversas corrientes migratorias ocurridas principalmente durante el siglo XX, provenientes de Europa, Asia y de países vecinos.
Gran parte de la región de Itapúa fue colonizada por inmigrantes de variados orígenes, entre ellos se destacan los italianos, alemanes, rusos, brasileños, ucranianos, franceses, japoneses, polacos y en los últimos tiempos se puede ver una gran cantidad de sirios y libaneses. Esta diversidad cultural le dio el nombre de "Crisol de razas", haciendo de este departamento el más cosmopolita del Paraguay.
En sus inicios el primer rubro de la economía de los inmigrantes era la explotación de los recursos naturales de la zona, en especial la madera en la zona del Alto Paraná y el cerro San Rafael, actualmente declarado parque nacional, pero ahora mantienen varias prósperas industrias.
Se dedicaban también a la agricultura (soja, maíz, tung, trigo, etc.) y la ganadería.
En Itapúa hallamos varios conurbanos o pequeñas áreas metropolitanas, como el de Encarnación-Cambyretá, con una población de alrededor 200 000 habitantes, o las Colonias Unidas (Hohenau-Bella Vista-Obligado) una población de casi 50 000 habitantes.
El departamento está dividido en 30 municipios, siendo así el departamento con mayor cantidad de municipios del país.
Itapúa es una zona con un gran declive que empieza en la ribera del río Paraná a unos 80 metros sobre el nivel del mar (m s. n. m.), que va ascendiendo hacia el norte y el noreste, para terminar en el Cerro San Rafael, a unos 400 m s. n. m.
Por sus características orográficas y tipo de suelo, se lo puede dividir en tres zonas bien diferenciadas: