Denia (oficialmente en valenciano: Dénia) es un municipio y ciudad española de la Comunidad Valenciana, situada en la costa norte de la provincia de Alicante. Se trata de la capital de la comarca de la Marina Alta. Cuenta con una población de 47 261 habitantes (INE 2025), pero en verano su población puede llegar a quintuplicarse, llegando a los 200 000. Es el municipio de España de menos de 50 000 habitantes que más veraneantes recibe según las cifras de población estacional del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.
El topónimo deriva del latín Dianium. Durante gran parte del siglo XX se especuló que el término Dianio derivaba de un asentamiento ibérico denominado Diniu, atestiguado por unos hallazgos monetarios. Sin embargo, este ha resultado ser una mala lectura de Tabaniu, ceca ibérica del valle medio del Ebro, por lo que en la actualidad se toma como cierta la teoría tradicional que lo deriva de Diana, diosa romana identificada con Artemisa. En época andalusí el nombre cambió a دانية (Dāniya), y de ahí al topónimo actual tras la conquista cristiana.
El Montgó, antiguamente llamado Monte Kaón (753 m sobre el nivel del mar) ocupa buena parte de la mitad meridional del término y está declarado parque natural desde 1987. A sus pies se extiende el cabo de San Antonio, de 160 m s. n. m., donde se halla la reserva marina homónima.
Entre el Montgó y el mar se extiende la llanura conocida como Plana de Denia, compuesta por materiales cuaternarios de erosión y aluviales de gran fertilidad, donde se desarrolla la agricultura. A lo largo de casi 20 km de frente marítimo abierto al norte y noreste, se suceden las costas bajas y arenosas, con marjales inmediatas, como ocurre en la zona septentrional, y las costas recortadas y acantiladas de Las Rotas, que alcanzan su máxima dimensión en la Cova Tallada, donde termina Denia y comienza Jávea.
El río Girona, que baja desde la Vall de Laguart, atraviesa el Pla y desemboca en el mar a la altura de la Almadraba, formando un pequeño delta (la Punta). Más cortos y rápidos son los numerosos barrancos que bajan desde el cercano Montgó.
El clima de Denia es especialmente suave y plácido, con una media anual de 18 °C. Denia tiene una media de precipitación de 500–600 mm, aunque no hay datos oficiales que lo corroboren. Los inviernos son cortos y apacibles y, los veranos, largos y cálidos. De hecho, tan suave y plácido es el clima de Denia que hasta hay un monumento en la propia ciudad alabando su bonanza climática. La temperatura media del mes más frío (enero) es de 12,3 °C (17,2 °C de máxima y 7,4 °C de mínima); mientras que la del mes más cálido (agosto) es de 26,8 °C (31,6 °C de máxima y 22,0 °C de mínima). El clima según la clasificación de Köppen es mediterráneo subtropical (Csa).
Vientos predominantes: Lebeche, Poniente, Levante, Norte. Los vientos predominantes en Denia favorecen la práctica de los deportes náuticos tales como el windsurf, surf, kitesurf y la vela.
Denia se configura como uno de los puntos más favorables de España para la práctica de windsurf y kitesurf. Como zonas más idóneas se hallan las playas de Les Deveses y posteriormente la Punta del Raset (balizadas ambas para la práctica de este deporte).
En cuanto a la vela, Denia cuenta con varias escuelas, además del Real Club Náutico de Denia, así como con una larga tradición en la organización de regatas, destacando por ejemplo la famosa Ruta de la Sal o la Copa del Canal.
Denia tiene una costa de 20 km; y las playas del norte son amplias y de arena. En el sur hay calas rocosas. Se ha implantado un sistema de gestión de la calidad y gestión del medio ambiente. Estas playas están reconocidas por los certificados ISO 14001 (gestión medioambiental) e ISO 9001-2000 (gestión de la calidad). Tiene dos zonas de playas: Las Marinas y Las Rotas.
Dentro de sus numerosas playas, hay algunas que merecen ser destacadas:
La zona de Les Marines tiene las playas más arenosas: Les Deveses, L'Almadraba, Els Molins, Les Bovetes, Les Marines, Albaranes y Punta del Raset.
La zona de Les Rotes se caracteriza por sus numerosas calas (la mayoría de piedra) y el paseo marítimo (Marineta Cassiana, El Trampolí, La Punta Negra, Les Arenetes, La Cala).
Aunque con indicios arqueológicos de poblado ibérico, su origen como ciudad es romano (Dianium), situándose al norte de la ciudad actual y frente al antiguo puerto. Los textos clásicos y restos arqueológicos indican que en el siglo I a. C. las tropas de Sertorio establecieron en Dianium una base naval. Durante el Alto Imperio, la ciudad disfrutó de un periodo de esplendor pasando de ser ciudad estipendiaria a municipio. Entre 636 y 693, en tiempos del reino visigodo, Denia fue sede episcopal sufragánea de la sede metropolitana de Toledo, cuya jurisdicción comprendía toda la antigua provincia romana Cartaginense dentro de la diócesis de Hispania.
En época musulmana, la ciudad alcanzará la etapa culminante de su expansión y pujanza, que generó un momento de gran vitalidad cultural. Daniyya será capital de una taifa creada en 1010 por el amiri Muyahid al-Amiri al-Muwaffaq que, anexionándose las Baleares, convertirá el reino en un importante centro marítimo y comercial, llegando a acuñar su propia moneda. La taifa perdió su independencia en 1076, al ser destronado Iqbal al-Dawla por Al-Muqtadir, rey hudí de la Taifa de Zaragoza, de la cual dependió hasta la invasión de los almorávides (1091).
La conquista cristiana, en 1244, llevó un serio retroceso en el desarrollo de la ciudad, prácticamente deshabitada al sacarse de ella la población musulmana. Repoblada a fuero de Valencia, la villa de Denia, reducida al albacara del castillo, se convierte en el centro del poder cristiano en un término general poblado mayoritariamente por musulmanes. Jaime II de Aragón inicia la etapa del dominio señorial, al ceder la villa en 1298 a Poncio de Ampurias. Posteriormente, bajo la casa de Gandía, se convierte en condado (1356), volviendo a la Corona en tiempo de Alfonso el Magnánimo. El absentismo de este monarca posibilitó que el lugarteniente Juan de Navarra lo donara al castellano Diego Gómez de Sandoval y Rojas (1431), con el consiguiente descontento de la villa, que reclamó a su muerte la reincorporación al reino (1455) con el espaldarazo de la ciudad de Valencia, que ocupó hasta 1477 el castillo, que comprendía las tierras de los entornos de la ciudad, las cuales reciben todavía el nombre de Marquesado.
El condado permaneció en manos de los Sandoval, promocionándose a marquesado en 1487. El primer marqués de Denia fue Diego Gómez de Rojas y Sandoval (1487-1502). El título fue concedido por los Reyes Católicos y además ostentaba el título de conde de Lerma. Se casó con Catarina de Mendoza, hija de Iñigo López de Mendoza (1.er marqués de Santillana). Le sucede su hijo (II marqués de Denia) Bernardo de Sandoval (1502-1536). Empieza una relación muy directa con los monarcas, ya que se casó con Francisca Enríquez, prima de Fernando el Católico, y obtendría el título de Grande. El III marqués es el hijo del anterior, Luis de Rojas y Sandoval, que comparte vida muy íntima con los monarcas en la Corte.
El IV marqués, Francisco de Rojas y Sandoval (1570-1574) sigue siendo uno de los cortesanos más principales en tiempo de Felipe II. Casó con Isabel de Borja de la casa de los duques de Gandía. Le sucede su hijo, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, V marqués de Denia, conde de Lerma y después duque de Lerma, concedido en 1599 por Felipe III. El duque de Lerma, marqués de Denia y favorito de Felipe III, proporciona a la villa importantes prebendas y el título de ciudad el 4 de abril de 1612. Impulsó la expulsión de los moriscos (1609), 25 000 de los cuales embarcaron en el puerto de Denia con destino a Berbería, con el consiguiente despoblamiento y ruina económica del marquesado.