David O. Selznick (Pittsburgh, Pensilvania, 10 de mayo de 1902-Hollywood, 22 de junio de 1965) fue un productor estadounidense, conocido por ser uno de los iconos de la Era Dorada de Hollywood. Reconocido por haber sido el productor de Lo que el viento se llevó en 1939, una de las más populares de la historia y que le hizo ganar un Óscar a la mejor película, además del Premio Irving G. Thalberg ese mismo año, Selznick hizo historia por ganar un segundo Óscar consecutivo por Rebeca en 1940.
Hijo y yerno de los magnates del cine Lewis J. Selznick y Louis B. Mayer, Selznick fue jefe de producción de R.K.O. Radio Pictures y se convirtió en uno de los primeros productores de cine independiente. Su primera esposa fue la hija de Mayer Irene Selznick, que se convirtió en una productora de teatro de Broadway de gran éxito tras su divorcio, y su segunda esposa fue la actriz ganadora de un Oscar Jennifer Jones.
Nació en el seno de una familia judía en Pittsburgh, Pensilvania. Su padre era un distribuidor de películas de la era del cine mudo, Lewis J. Selznick y su madre Florence A. (Sachs) Selznick.
David tenía tres hermanos, entre ellos su hermano Myron, también productor de cine y más tarde agente de talentos. David Selznick añadió la «O» para distinguirse de un tío con el mismo nombre, y porque pensó que tenía estilo. La «O» no significa nada, y nunca hizo que su nombre cambiara legalmente para incorporarla.
Estudió en la Universidad de Columbia y trabajó como aprendiz en el negocio de su padre hasta que quebró en 1923. En 1926, Selznick se mudó a Hollywood y usando las conexiones de su padre consiguió un trabajo de editor asistente en la Metro-Goldwyn-Mayer. Dejó su trabajo en la MGM para ir a Paramount Pictures en 1928, trabajando ahí hasta 1931 cuando es contratado por RKO como jefe de producción.
David Sarnoff, jefe de RKO, contrató a Selznick como jefe de producción en octubre de 1931. Además de implantar rigurosas medidas de control de costes, Selznick defendió el sistema de producción unitaria, que otorgaba a los productores de cada película una independencia mucho mayor que la que tenían con el sistema de productor central imperante. «Bajo el sistema de producción de fábrica se le roba al director su individualismo«, decía Selznick, “y siendo ésta una industria creativa eso es perjudicial para la calidad del producto realizado.” Al instituir la producción unitaria, predijo, también se ahorraría entre un 30 y un 40 por ciento de los costes.
Para hacer películas con el nuevo sistema, Selznick reclutó a personal premiado detrás de la cámara, como director George Cukor y el productor/director Merian C. Cooper, y dio al productor Pandro S. Berman, de veintiséis años, proyectos cada vez más importantes. Selznick descubrió y fichó a una joven actriz que rápidamente fue contada como una de las grandes estrellas del estudio, Katharine Hepburn. También contrató a John Barrymore para algunas actuaciones memorables.
Selznick pasó apenas quince meses como jefe de producción de la RKO, dimitiendo por una disputa con el nuevo presidente de la corporación, Merlin Aylesworth, sobre el control creativo. Uno de sus últimos actos en la RKO fue aprobar una prueba de pantalla para un Broadway calvo de treinta y tres años que cantaba y bailaba llamado Fred Astaire. En un memorándum, Selznick escribió: «Creo que, a pesar de sus enormes orejas y su mala línea de la barbilla, su encanto es... tremendo».
La trayectoria de Selznick fue considerada brillante: en 1931, antes de su llegada, el estudio había producido 42 películas con un presupuesto total de 16 millones de dólares. En 1932, bajo la dirección de Selznick, se realizaron cuarenta y un largometrajes por 10,2 millones de dólares, con una clara mejora de la calidad y la popularidad.
Sus años en RKO fueron muy productivos llevando a cabo películas como Doble sacrificio (1932), What Price Hollywood (1932). Además dio a George Cukor su primera oportunidad de dirigir.
Respaldó varios éxitos importantes, como Un proyecto de ley de divorcio (1932), con Cukor dirigiendo el debut de Hepburn, y la monumental King Kong (1933) -en gran parte obra de Merian Cooper, que cobró vida gracias al asombroso trabajo de efectos especiales de Willis H. O'Brien.
Pero Selznick era incansable y quería tener su propia productora y estudios y en 1936 llegó a esa meta formando Selznick International Pictures siendo distribuidas sus películas por United Artists. Sus éxitos continuaron con películas como El jardín de Alá (1936), El prisionero de Zenda (1937), Nace una estrella (1937), Nada sagrado (1937), Uno para otro (1939), Intermezzo (1939) y por supuesto su obra máxima, Lo que el viento se llevó (1939). En 1940, hizo historia al ganar su segundo Oscar consecutivo como mejor película por Rebecca, la primera producción hollywoodense para el director británico Alfred Hitchcock. Selznick fue quien trajo a Hitchcock desde Inglaterra y lanzó la carrera norteamericana de este afamado director. Rebeca fue el único filme de Hitchcock en ganar un Oscar a la mejor película.
Después de Rebecca, Selznick cerró la Selznick International Pictures y se tomó un tiempo de vacaciones. Sus negocios incluían prestarle a otras productoras, por las grandes ganancias que le producían, aquellos que estaban contratados por él, incluidos Hitchcock, Ingrid Bergman, Vivien Leigh y Joan Fontaine. Desarrollaba proyectos de cine que luego vendía en paquetes a otros productores. En 1944 regresa a la producción de películas con Since You Went Away, escrita por él mismo. Continuó con el clásico Spellbound (1945) y con el Retrato de Jennie (1948). En 1949, coproduce El tercer hombre.
Después de Lo que el viento se llevó, Selznick pasó el resto de su carrera tratando de superar ese legado. A lo que más se acercó fue con Duelo al sol (1946). Con un presupuesto inmenso, esta película tenía un reparto estelar, una cinematografía espléndida y un guion considerado extremadamente arriesgado para la época escrito por el propio Selznick. A pesar de haber sido ejecutada por varios directores, la obra resultó ser un gran éxito siendo la película con segunda mejor recaudación en 1947.
Selznick pasó la gran mayoría de los años cincuenta obsesionado con promover la carrera de su segunda esposa Jennifer Jones. Su último film fue una producción de alto presupuesto Adiós a las armas (1957) protagonizada por Jones y Rock Hudson, que fue mal recibida.
También se aventuró en el mundo de la televisión, en 1954 produjo un programa llamado Light's Diamond Jubilee, el cual, a la manera de Selznick, hizo historia por haber sido simultáneamente transmitido en todos los canales de televisión de la época.
Adicionalmente a su filmografía, Selznick tenía un instinto para descubrir nuevos talentos: fue quien introdujo y lanzó los nombres de Fred Astaire, Katharine Hepburn, Ingrid Bergman, Vivien Leigh y Louis Jourdan así como al director Alfred Hitchcock. Selznick continuó siendo una leyenda de Hollywood hasta el final de sus días. Sus obras se estudian como parte de la historia de esta industria.
En 1928, Selznick comenzó un romance intermitente con Jean Arthur, una de las actrices bajo contrato en Paramount mientras él era ejecutivo allí. Simultáneamente salía con Irene Gladys Mayer, hija del magnate de MGM Louis B. Mayer.