Daugavpils () es la segunda ciudad más poblada de Letonia. Es el tercer núcleo industrial del país. Se halla a 230 km al sureste de Riga, en la región histórica de Latgalia, en la orilla norte del río Daugava. Cuenta con una posición geográfica estratégica con las fronteras bielorrusa y lituana a 33 y 25 km, respectivamente. A 120 km de la ciudad se encuentra el punto de unión de la frontera de Letonia con Rusia. Alrededor de la ciudad hay numerosos lagos.
El nombre de origen alemán Dünaburg fue el oficial de la ciudad desde su fundación en 1256 hasta 1893, exceptuando un breve periodo desde 1656 hasta 1667 en el que se utilizó Borisoglebsk, de origen ruso. La variante rusa del nombre alemán Dvinsk se utilizó entre 1893 y 1920. Desde 1920 el nombre ha sido Daugavpils. Debido a su historia la ciudad posee nombres propios en muchos idiomas, los principales son: en bielorruso: Дзьвінск (Dźvinsk), en alemán: Dünaburg, en finés: Väinänlinna, en latgalio: Daugpiļs, en lituano: Daugpilis, en polaco: Dźwinów, Dźwińsk y Dyneburg, que es el utilizado en este idioma actualmente; en ruso, Даугавпилс, Борисоглебск (Borisoglebsk), Двинcк (Dvinsk) y en yidis: דינעבורג (Dineburg).
La historia de la ciudad comienza en 1275 durante el Gran Ducado de Lituania, cuando los caballeros de la Orden de Livonia construyeron el castillo de Dünaburg en una antigua ruta comercial. Pero no fue hasta la segunda mitad del siglo XVI cuando se empezó a desarrollar una población en el actual emplazamiento de la ciudad. En 1561 la ciudad pasó a formar parte de la República de las Dos Naciones. Y en 1582 recibió los derechos de ciudad. En 1620 se convirtió en la capital del voivodato de Livonia bajo soberanía polaca. A partir del siglo XVIII, Daugavpils albergó una gran y activa población judía de la cual surgieron prominentes personalidades. En 1772 la región y la ciudad pasa a control ruso como consecuencia del primer reparto de Polonia.
En 1810 se comenzó la construcción de la fortaleza con vistas a una posible invasión de Napoleón, hecho que se produjo dos años más tarde. El ejército napoleónico dirigido por Nicolas Charles Oudinot, tomó fácilmente la plaza que se encontraba todavía en construcción. La antigua población se desarrolló al sur de la fortaleza justo al lado del río, para prevenir el riesgo de inundaciones el capitán Pavel Melnikov mandó construir un dique en 1833.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, la ciudad experimentó un fuerte crecimiento demográfico y económico gracias a la conexión ferroviaria con San Petersburgo y Varsovia y al desarrollo del comercio por el río Daugava con Vítebsk. En 1896 se inauguró un servicio ferroviario, el Nord Express, que unía París con San Petersburgo y que hacía parada en la ciudad.
Durante la Primera Guerra Mundial la ciudad estuvo en la zona de la línea del frente con lo que fue gravemente dañada.
La ciudad fue una de las últimas en ser liberadas en la guerra de Independencia de Letonia (1918-1920). Tras la petición de ayuda del gobierno letón a Polonia para liberar a Daugavpils de las tropas soviéticas, las tropas polacas avanzaron hacia la ciudad, donde entre diciembre de 1919 y enero de 1920 tuvo lugar la batalla de Daugavpils, que término con la expulsión de los soviéticos. Los polacos cedieron la ciudad a Letonia que fue rebautizada con su nombre actual. Ese mismo año se firmó el tratado de paz de Riga que dio fin a la guerra de independencia, a partir de este momento se desarrollaron las industrias maderera, textil y alimentaria. Se inauguraron el Conservatorio Popular de Latgalia, el Instituto de Formación de Profesores y el puente de la unidad sobre el río Daugava.
Como consecuencia del pacto Ribbentrop-Mólotov, en 1940 fue ocupada por la Unión Soviética. Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial Alemania ocupó la ciudad, en julio de 1941. Daugavpils fue conquistada por el LVI Cuerpo Panzer bajo el mando del general Erich von Manstein, que arrasó y ocupó la ciudad estableciendo en la fortaleza un gueto judío y un campo de prisioneros, el Stalag 340. Los alemanes se mantuvieron en la ciudad hasta el 27 de julio de 1944, cuando las tropas soviéticas volvieron a tomarla. Al final de la guerra la mayoría de la población judía había sido asesinada, y el 70% de la ciudad estaba destruida, incluida la estación de trenes.
En el periodo soviético se instalaron en la ciudad gran cantidad de industrias (mecánicas, eléctricas y químicas), que atrajeron a numerosa mano de obra, sobre todo de otras repúblicas de la Unión, por lo que la ciudad experimentó un drástico cambio en la composición de la población, pasando de una mayoría letona a una rusa. Durante la guerra fría se instaló 12 km al nordeste de la ciudad, la base aérea de Lotsaki.
En 1952 Daugavpils se unió con la ciudad de Grīva situada al otro lado del río, pasando esta última a formar un distrito de la primera.
Daugavpils está situada en la región histórica de Latgalia, formando un enclave en el centro del distrito de Daugavpils. Su superficie total abarca 72,5 km². Situados en la margen derecha del río Daugava, excepto el distrito de Gīva. Aparte del río, los principales accidentes geográficos son los lagos situados al este y al norte de la ciudad. El principal de ellos es el Gran Lago Stropi, otros son el Pequeño Stropi, el Šūņu y el Gubiščes.
El clima en Daugavpils, es más continental que en otras zonas o ciudades de Letonia, debido a su lejanía del mar. Los veranos son relativamente cálidos, pero los inviernos son más fríos que en el resto del país. También comienza a nevar antes y se alcanza un mayor grosor de la capa de nieve. Los récords climáticos de Daugavpls son -43 °C y +36 °C.
Debido a su situación fronteriza, la población de Daugavpils ha sido siempre multiétnica, los polacos llegaron entre los siglos XVI y XVIII, los Viejos creyentes, de origen ruso comenzaron a llegar huyendo de la persecución religiosa originada en su país por la reforma de Nikon. Tras la ocupación rusa, se sumaron más ciudadanos de esta nacionalidad. Además la ciudad albergó a una gran comunidad judía que se mantuvo en la ciudad hasta la ocupación nazi. En 1913 la ciudad contaba con 112.848 habitantes, de los cuales el 46% era judío, el 27,5% ruso y el 16,3% polaco. Tras la Primera Guerra Mundial la población disminuyó drásticamente. Con la independencia de Letonia fueron expulsados los trabajadores rusos y se produjo una importante letonización de la ciudad. En 1935 los letones constituían ya el 34%, mientras que los judíos eran el 25%, polacos y rusos representaban el 18% cada uno, mientras que los bielorrusos llegaban a sólo el 3%. Antes de la Segunda Guerra Mundial la población letona constituía alrededor del 65% de los 40.000 habitantes de la ciudad, mientras que los rusos y polacos eran las principales minorías. Acabada la guerra, la instalación de industrias en la zona atrajo una inmigración muy numerosa desde otras repúblicas soviéticas que redujeron a un 15% la proporción de ciudadanos de origen letón. La ciudad llegó a albergar a 127.619 habitantes en 1992. Tras la independencia de Letonia se ha registrado un continuo descenso de población debido mayormente a la emigración producida por la profunda crisis económica en la que se ha sumido la ciudad.
La tradición industrial se remonta al siglo XIX, en tiempos soviéticos se instaló en la zona un gran número de industrias pesadas cuya producción era mayoritariamente dirigida al resto de la Unión Soviética. Tras la independencia la producción industrial cayó drásticamente y la ciudad entró en una grave crisis económica. En 2006 el 40% de la producción estuvo destinada a los países occidentales y el 30% a los países del CEI. Sólo con la entrada de Letonia en la Unión Europea ha aumentado la inversión para la reconversión de las industrias de Daugavpils. De hecho ha sido considerada una de las ciudades con más futuro para las inversiones empresariales en Europa.
Además se ha apostado por la diversificación económica con la promoción del turismo. Por una parte Daugavpils es la puerta de entrada a las tierras altas de Latgalia, un paraje de alto valor paisajístico y natural. Por otra parte se quiere fomentar el valor histórico y arquitectónico de la fortaleza de Daugavplis, para lo cual se ha solicitado su inclusión en la lista de Monumentos de Patrimonio de la Humanidad.