Damiano Cunego (Cerro Veronese, Verona, 19 de septiembre de 1981) es un exciclista italiano, profesional desde 2002 hasta junio de 2018. Su último equipo fue el Nippo-Vini Fantini-Europa Ovini, por el que fichó después de correr doce temporadas en el Lampre. Su especialidad eran las etapas de alta montaña y las clásicas.
Debutó como profesional en el año 2002, donde no destacó en exceso debido a su juventud. A pesar de eso consiguió imponerse en dos clásicas de poco nivel italianas, el Giro d'Oro y el Giro del Medio Brenta.
Al año siguiente siguió progresando y debutó en el Giro de Italia, quedando en el puesto 34.º después de trabajar para Gilberto Simoni. Ese mismo año logró imponerse en la Vuelta al Lago Qinghai y una etapa.
La temporada 2004 significó la explosión ciclista de Cunego. En la primavera de ese año consiguió algunas victorias menores y el Giro del Trentino, donde se impuso en dos etapas. Además fue 6.º en la Klasika Primavera, donde atacó junto a su líder de equipo, Gilberto Simoni y estuvo junto a los mejores en la Vuelta al País Vasco.
Y así llegó el Giro de Italia donde dio una auténtica demostración de poderío, ganando cuatro etapas (especial mención a la 16.ª etapa, donde atacó a 60 km de meta) y la general final por delante de Serguei Gontchar y Gilberto Simoni. Un triunfo con polémica, ya que a su compañero de equipo Gilberto Simoni no le sentó bien el éxito de su compañero y le acusó de ser un ignorante y un bastardo.
Después del Giro se tomó un descanso para preparar el Mundial de Ruta que se corría en su casa, Verona. Para prepararlo decidió correr la Vuelta a España, donde no se le vio demasiado, quedando en 16.º lugar. Así se presentó en el Mundial donde tuvo que recoger el papel de líder junto a Ivan Basso debido a la lesión de Paolo Bettini. Basso y Cunego aceleraron en la última ascensión a Torricele junto a Óscar Freire, Alejandro Valverde, Michael Boogerd y Stuart O'Grady pero fueron atrapados por un gran grupo donde se impuso Óscar Freire. Cunego fue 9.º en el esprint final. Semanas más tarde se impuso en el Giro de Lombardía, donde se impuso a Michael Boogerd y a Ivan Basso.
Al final del año se impuso en el Ranking UCI por delante de su compatriota Paolo Bettini, al que aventajo por solo 6 puntos. También quedó 2.º en la Bicicleta de Oro por detrás de Lance Armstrong.
En 2005 tenía que ser el año de su confirmación, en el cual Cunego quería revalidar su triunfo en el Giro de Italia y debutar en el Tour de Francia.
Empezó la temporada más tranquilo que la anterior. Sus mejores resultados fueron el 2.º puesto en el Tour de Romandía donde se impuso en una etapa, el 2.º puesto en la Klasika Primavera, 3.º en la Vuelta a Murcia, 3.º en la Settimana Coppi e Bartali y el 7.º puesto en la Vuelta al País Vasco 2005.
Y así llegó al Giro de Italia como máximo favorito, donde no encontró el golpe de pedal del año anterior, quedando eliminado de la lucha por el triunfo en la primera etapa de los Dolomitas. Al final quedó en un pobre 18.º puesto. En el resto del año consiguió algún triunfo como la Japan Cup.
En 2006 lo enfocó de nuevo al Giro de Italia y a conocer el Tour de Francia que no pudo correr el año anterior.
Pero antes de esto se impuso en la Settimana Coppi e Bartali, el Giro d´Oro y el Giro del Trentino además de quedar 3.º en Lieja-Bastoña-Lieja por detrás de Alejandro Valverde y de Paolo Bettini. En el Giro de Italia acabó en 4.º lugar muy lejos del vencedor Ivan Basso.
En el Tour de Francia no fue regular pero fue segundo en la etapa de Alpe d'Huez por detrás de Fränk Schleck y se impuso en el maillot blanco de mejor joven por delante de Markus Fothen. Quedó 11.º en la clasificación final.
Después del Tour fue 2.º por detrás de su compañero Giuliano Figueras en el Giro de Lazio, una de las últimas carrera que disputó ese año.
El año 2007 se presentaba crucial para su carrera y apostó por el Giro de Italia, renunciando al Tour. Al Giro se presentó como uno de los grandes candidatos después de imponerse por 3.ª vez en el Giro del Trentino y de ser 4.º en la Vuelta al País Vasco. Pero no pudo cumplir los pronósticos y fue 5.º, lejos del pódium.
Más tarde renunció al Tour de Francia para preparar el Mundial. Por ello disputó la Vuelta a España donde una caída en la 1.ª etapa lo limitó mucho, pudiendo solo brillar en la 13.ª etapa. Antes de esto se impuso una etapa en la Vuelta a Alemania por delante de Davide Rebellin y David López.
En el Mundial se presentaba como escudero de lujo del líder del equipo azzurro, Paolo Bettini. En la prueba, fue uno de los corredores más activos, metiéndose en varios cortes pero no pudo estar junto a su líder en los momentos decisivos de la carrera.
Semanas más tarde ganó el G.P. Bruno Beghelli como antesala de su victoria en el Giro de Lombardía por 2.ª vez en su carrera al dar una auténtica exhibición e imponerse en el mano a mano a Riccardo Riccò.