Tal Día como Hoy

Crisis de la corbeta Caldas

Crisis diplomática entre Venezuela y Colombia en 1987

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La crisis de la corbeta Caldas fue una crisis diplomática entre Colombia y Venezuela, por el ingreso el 9 de agosto de 1987 de una corbeta de la Armada de Colombia en aguas del golfo de Venezuela, donde no existe una delimitación aceptada por ambos países.​

La crisis tuvo como causa la disputa sobre la soberanía de las áreas marinas y submarinas, cuyos límites aún están en negociaciones entre las dos naciones. Tanto Venezuela como Colombia han delimitado la zona unilateralmente, lo que ocasiona riesgosas coincidencias en las áreas de patrullaje de sus armadas.

Después de la disolución de la Gran Colombia en 1830, la Nueva Granada y Venezuela buscan la definición de los límites territoriales con fundamento en el Uti possidetis iure lo que equivalía a que las fronteras serían las mismas después de la independencia de España.[cita requerida] Después de más de 100 años de múltiples problemas de ambas partes y varios arbitrajes internacionales, finalmente el 5 de abril de 1941 se firma en la ciudad de Cúcuta un tratado sobre fronteras terrestres y navegación de los ríos comunes en presencia de los presidentes Eduardo Santos de Colombia y Eleazar López Contreras de Venezuela.​

A raíz de la declaración del presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman en 1945 sobre el derecho a la plataforma continental que tenían los países ribereños, varios países hicieron declaraciones iguales a las del presidente Truman y, como era de esperarse, entre estados vecinos surgieron discusiones acerca de cómo distribuir equitativamente las plataformas.[cita requerida]

En varias oportunidades, los gobiernos venezolano y colombiano han intentado, infructuosamente, negociar la delimitación de las áreas marinas y submarinas del Golfo. Los primeros intentos de la negociación se dieron en 1969 en Paipa, Boyacá, donde los presidentes Carlos Lleras Restrepo de Colombia y Rafael Caldera de Venezuela firmaron la Declaración de Sochagota el 9 de agosto de 1969, la cual condujo al inicio de la conversaciones en 1970, y que finalizaron en Roma en 1973 sin llegar a ningún punto de arreglo.​

En 1975, el presidente colombiano Alfonso López Michelsen entregó en Paraguachón, una propuesta al presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, que se conoció como la hipótesis López-Pérez, en la que se refería a dos aspectos la delimitación de las áreas marinas y la explotación conjunta de las áreas submarinas, pero la falta de apoyo del partido opositor venezolano COPEI no permitió llegar a un acuerdo.[cita requerida]

La crisis inicia el 9 de agosto de 1987 con el ingreso de la corbeta de la Armada de Colombia ARC Caldas (FM-52) en aguas que han estado en disputa entre ambos estados. Durante la mañana, la embarcación colombiana es detectada por la patrullera misilística de la Armada Venezolana ARV Libertad (PC-14) en coordenadas al sur del Paralelo de Castilletes (zona considerada por Venezuela como fuera de toda negociación) y con rumbo este, en dirección aproximada a la ciudad venezolana de Punto Fijo. En esta ocasión, los comandantes de ambas embarcaciones intercambiaron comunicaciones radiales invitándose a abandonar el área, cada uno reconociéndola como dentro de su jurisdicción. Durante esta situación, la corbeta colombiana habría cambiado de curso para navegar en dirección oeste, mientras era seguida por la patrullera venezolana, hasta alcanzar coordenadas justo fuera del área de patrullaje de la Armada venezolana, donde permaneció fondeada hasta la tarde de ese mismo día.

Posteriormente, la corbeta colombiana procede a retirarse hacia el norte hasta encontrarse con el submarino de la armada colombiana ARC Tayrona (SO-29) para cumplir labores de entrenamiento previamente planificadas, no sin que antes ambos comandantes vuelvan a intercambiar mensajes radiales reafirmando su ejercicio de soberanía sobre esa zona del Golfo de Venezuela. Entretanto, la patrullera venezolana ARV Libertad se dirigió al suroeste del Archipiélago Los Monjes, siguiendo órdenes del Comando del Escuadrón de Patrulleros, en espera de apoyo de otras naves de la Armada venezolana.

Al amanecer, arriban a la zona la fragata misilística venezolana ARV General Salóm (F-25) acompañada de la patrullera cañonera ARV Independencia (PC-13). Más tarde, ese mismo día, arribaría también la fragata misilística ARV Almirante Brión (F-22), cuyo comandante asumió el comando táctico de las operaciones.

Durante el transcurso del día, la patrullera ARV Libertad se había trasladado a la Base de Punto Fijo, donde fue dotada de sus misiles antibuque Otomat Mk.2 para luego zarpar nuevamente con rumbo a la zona del Archipiélago Los Monjes.

En horas de la noche de 10 de agosto, la fragata venezolana ARV Brión habría detectado a la ARC Caldas al norte de la Península de La Guajira, mientras que la patrullera ARV Independencia, la localizó posteriormente navegando sin luces nuevamente al sur del Paralelo de Castilletes. Esta situación se mantuvo alcanzada la medianoche. Durante el transcurso de la madrugada del 11 de agosto, los comandantes de la ARC Caldas y ARV Brión intercambiaron mensajes radiales en diferentes ocasiones, solicitándose una vez más abandonar el mar territorial de sus respectivos países. La ARV Independencia, que navegaba en paralelo a la nave colombiana, solicitó también a la corbeta que abandonara las aguas venezolanas. La ARV Independencia procedió incluso a ejecutar una maniobra de corte de proa sobre la corbeta colombiana; una acción considerada como abiertamente hostil. Mientras tanto, el Contraalmirante Luis Pérez Arismendi, Comandante de la Base Naval de Punto Fijo en Venezuela, y el Vicealmirante Carlos Ospina Cubillos, Comandante de la Fuerza Naval del Atlántico de Colombia, se solicitan mutuamente a través de comunicaciones radiales el retiro de las embarcaciones bajo su responsabilidad de la zona en disputa.

Llegado el 12 de agosto, el Alto Mando Militar venezolano alertó a las unidades militares fronterizas, al tiempo que movilizó aeronaves de la Fuerza Aérea Venezolana a la zona de operaciones en el Golfo de Venezuela. A primeras horas de la mañana, una formación de dos aviones caza F-16 venezolanos realizó vuelos rasantes sobre la corbeta ARC Caldas. Los pilotos venezolanos observaron que los cañones de la nave colombiana no se hallaban preparados para su uso, ni existía algún otro indicio de que la tripulación se encontrara en roles de combate. Luego del sobrevuelo de los aviones, la corbeta colombiana fue seguida siempre por una fragata venezolana y una nave patrullera que se alternaban para cumplir esta tarea.

Por su parte, las fuerzas militares colombianas decidieron prolongar la presencia de naves en la zona mediante órdenes a la corbeta ARC Antioquia (FM-53) de reabastecerse en la Base Naval de Cartagena y zarpar para relevar a la ARC Caldas. Luego, esta última se reabastecería también con su dotación de torpedos y misiles antibuque y esperaría órdenes para zarpar nuevamente. Al mismo tiempo, el gobierno de Venezuela ordenó la mayor movilización militar que hayan realizado sus Fuerzas Armadas. Entre las unidades navales que se encontraban en la zona, se habían sumado dos fragatas misilísticas venezolanas adicionales, la ARV Mariscal Sucre (F-21) y la ARV General Urdaneta (F-23), además del escuadrón de submarinos venezolanos, compuesto por los submarinos de ataque diésel-eléctricos Tipo 209 ARV Sábalo (S-31) y ARV Caribe (S-32), lo que elevó el número de naves venezolanas presentes en el Golfo de Venezuela a 8 (4 fragatas misilísticas Clase Lupo, 2 submarinos y 2 patrulleras, una cañonera y una misilística).

Más tarde, durante el 12 de agosto, una de las fragatas venezolanas, la ARV Sucre, detecta la presencia de un avión militar colombiano. Ante esta situación, el comandante de la nave ordena a la tripulación ocupar sus posiciones de combate y, de acuerdo a las "reglas de enfrentamiento" recibidas, se consideraría que eran parte de un ataque si la aeronave colombiana entraba dentro del rango de alcance de un misil MM-40 Exocet (aproximadamente 70 km), situación en la cual la nave venezolana haría uso de sus armas antiaéreas. La aeronave colombiana nunca estuvo a esta distancia de la fragata venezolana.

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