La ciencia cosmética o cosmetología es una disciplina que estudia la acción y los efectos de los cosméticos y determina las normas generales de su uso práctico. Abarca diferentes áreas dirigidas a la obtención de cosméticos y comprende: diseño, formulación, producción, estabilización, evaluación, seguridad y mecanismos de acción.
El Reglamento del Parlamento Europeo 1223/2009 define como producto cosmético, “Toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos mantenerlos en buen estado o corregir olores corporales”.
Muchos consumidores relacionan la palabra cosmético, exclusivamente, con productos de cuidado facial, perfumes o productos de maquillaje; no obstante, otros muchos productos que se usan habitualmente son también cosméticos.
A continuación se incluye una lista orientativa de ejemplos de productos cosméticos:
Cremas, emulsiones, lociones, geles y aceites para la piel
Maquillajes de fondo (líquidos, pastas, polvos)
Polvos para aplicar después del baño
Polvos para la higiene corporal
Preparados para baño y ducha (sales, espumas, aceites, geles)
Desodorantes y antitranspirantes
Productos para la ondulación, alisado, marcado y fijación del cabello
Productos para la limpieza del cabello (lociones, champús, polvos)
Productos para el mantenimiento del cabello (lociones, cremas, aceites)
Productos para el peinado (lociones, lacas, brillantinas)
Productos para el afeitado (jabones, espumas, lociones)
Maquillaje y productos para desmaquillar
Productos destinados a aplicarse en los labios
Productos para cuidados bucales y dentales