Coquimbo es una ciudad portuaria y comuna de la provincia del Elqui, Región de Coquimbo, en el Norte Chico de Chile. Limita al oeste con el océano Pacífico, al norte con la comuna de La Serena, al este con la comuna de Andacollo, y al sur con la comuna de Ovalle. Forma parte de la Conurbación La Serena-Coquimbo.
Dentro de su territorio se encuentran las localidades de Totoralillo, Tongoy y Guanaqueros, conocidas por sus playas y balnearios, junto a conocidos resorts como Las Tacas y Puerto Velero.
El origen del topónimo «Coquimbo» ha sido discutido durante muchos años. A la llegada de los conquistadores españoles, este nombre era utilizado para denominar el valle situado en la parte baja del valle del Elqui, donde según los cronistas españoles residiría el apunchic o gobernador Anien, debido a la conquista incaica de estas tierras. Es por esto que, si bien el nombre podría proceder de alguna de las poblaciones oriundas que habitaron las inmediaciones, como los changos o los diaguitas, la teoría más aceptada señala que provendría del quechua qullqi tampu (‘tambo de plata’), que posteriormente mutaría a qullquimpu, cuquimpu o coquimpu hasta llegar a la palabra «Coquimbo».
Debido a su importancia política y logística, el nombre se extendió para denominar la bahía, La Serena y la región desde épocas coloniales, para recaer finalmente a mediados del siglo XIX en el puerto de la bahía de Coquimbo.
La zona ocupada por esta ciudad (bahía y cerros) fue habitada por indígenas, que la utilizaron como morada y lugar de pesca. Tanto Pedro de Valdivia, cuando lo cruzó con su expedición en dirección a la futura Santiago (relatándolo así en una carta al rey Carlos V en el año 1550), como Juan Bohón al fundar La Serena, coincidieron que era un buen lugar para establecer un puerto.
Las bondades de sus costas fueron también descritas en las bitácoras de diversos navegantes y corsarios de la época, tales como Bartolomé Sharp (que desembarcó en sus costas en 1680) y Edward Davis (en 1686).
Al parecer, la primera dueña de las tierras que ocupa este puerto habría sido Isabel Beatriz Colla, producto de una herencia. Sin embargo, fue Bernardo Álvarez de Tobar, escribano del Cabildo de La Serena, quien solicitó la propiedad de estos terrenos a la Real Audiencia, basado en su vínculo matrimonial con doña Isabel. Años más tarde, pasó a ser dominio de Agustina Álvarez de Tobar que, en 1670, vendió una porción de dicho terreno a Juan Álvarez y Allende. Este último, en 1710 vendió, a su vez, una parte al convento de San Francisco, que lo mantuvo como una capellanía.
A comienzos del siglo XIX (1825) el puerto de Coquimbo era descrito como un lugar prácticamente deshabitado salvo por algunos empleados de la aduana. Esto se debía probablemente a la ausencia de servicios básicos de habitabilidad como el agua dulce para beber, la cual debía ser transportada en recipientes desde la quebrada de Peñuelas para el uso doméstico de los escasos pobladores. En las siguientes décadas el puerto tuvo un crecimiento poblacional mínimo. En este mismo período gran parte de los terrenos del puerto pertenecían a Pablo Garriga Martínez; a su muerte en 1833 estos terrenos fueron traspasados a su esposa Buenaventura Argandoña Subercaseaux, la cual hacia 1840 donó las tierras para edificar la futura plaza de Armas, el cementerio, la primera escuela pública y la iglesia de San Pedro, construcción que ella misma financió. Además cedió sus derechos de agua para abastecer a la población.
En 1850, durante la administración de Manuel Bulnes se aprobaron los planos para la villa del puerto. La instalación del ferrocarril en 1862, que lo unió a los yacimientos minerales del interior (Fundición Lambert), las fundiciones de cobre y la instalación del agua potable para la población en 1865 permitieron un crecimiento sostenido del poblado. A mediados de siglo se construyó la Iglesia de San Pedro, el principal centro religioso de la localidad. Luego en el gobierno de José Joaquín Pérez Mascayano, mediante una ley de 24 de septiembre de 1864 se creó el Departamento del puerto de Coquimbo. La Municipalidad de Coquimbo fue creada el 12 de mayo de 1865, siendo José Joaquín Edwards Ossandón su primer alcalde. Se le otorgó la calidad de ciudad el 4 de septiembre de 1879, durante el gobierno de Aníbal Pinto.
Francisco Astaburuaga escribió en 1899 en su Diccionario Geográfico de la República de Chile sobre el lugar:
A partir del tercer cuarto del siglo XIX, las exportaciones de cobre hacia Swansea, la industria y el comercio traída por británicos, estadounidenses y franceses hacen crecer la ciudad rápidamente. Se constituye el casco histórico del puerto a través de la arquitectura en madera de los "carpinteros de mar", actualmente puesta en valor como una zona turística, gastronómica y cultural, denominada "Barrio Inglés". Este periodo de bonanza decae con el auge del salitre en el norte grande, los agotamientos de los minerales de cobre y definitivamente con la crisis de la década del 30.
En 1922 la zona fue afectada por el tsunami producido por un terremoto originado en la provincia de Atacama. Este alcanzó unos 7 m s. n. m., provocando la muerte de cientos de personas. El mar subió aproximadamente hasta la calle Aldunate y Baquedano, en el centro de Coquimbo, y hasta la línea de ferrocarriles al oriente de la bahía.
El geógrafo chileno Luis Risopatrón lo describe a Coquimbo en su libro Diccionario Geográfico de Chile en el año 1924:
En septiembre de 1931 fue uno de los escenarios de la Sublevación de la Escuadra. La escuadra rebelada se encontraba fondeada en este puerto y fue bombardeada por aviones de la Fuerza Aérea Nacional (FAN), que se habían concentrado en el Aeródromo El Tuquí en la vecina ciudad de Ovalle.
En la época de la dictadura militar, los límites de la comuna se extendieron ampliamente, bajo el decreto ley 2868 promulgado el 21 de septiembre de 1979. Se anexaron al territorio de la comuna, hacia el sur los distritos 25 Tangue, 26 Tongoy, 27 Guanaqueros y 28 Camarones de la comuna de Ovalle; y hacia el oriente los distritos 5 Las Cardas, 6 Tambillos y 7 El Peñón, de la comuna de Andacollo, aumentando la superficie de la comuna de Coquimbo más de un tercio de su tamaño original.
El miércoles 16 de septiembre de 2015, a las 19:54:31 hora local (UTC –3) ocurrió un terremoto que alcanzó magnitud de 8,4 en la escala sismológica de magnitud de momento. El epicentro se ubicó a 37 km al noroeste de Los Vilos y a 37 km al sudoeste de Canela Baja, en la Región de Coquimbo. A las 20:06 hora local, del mismo 16 de septiembre, SHOA estableció alarma de tsunami para todo el litoral chileno. En Coquimbo, las olas alcanzaron una altura máxima de 4,50 metros y entraron unos 200 metros lineales, arrasando con viviendas, contenedores, locales comerciales y vehículos. El barrio de Baquedano, la caleta, el puerto y los balnearios de Tongoy, Guanaqueros y Puerto Aldea, fueron los más afectados, con un saldo de 15 víctimas fatales.
El sábado 19 de enero de 2019, a las 22:24:31 hora local (UTC –3 ocurrió un terremoto de 6,7 Richter.
La comuna de Coquimbo se encuentra emplazada en las unidades geomorfológicas de Llanos de sedimentación fluvial o aluvional, Cordones transversales y Planicie marina o fluviomarina. Mientras que la ciudad de Coquimbo está emplazada sobre una península, de forma triangular; el sector antiguo de la ciudad se encuentra hacia el oriente de la misma, sobre una extensión de terreno, largo y angosto en sentido norte sur, a unos 10 m s. n. m. La bahía permite tener el puerto protegido del oleaje del mar abierto, que se aprecia en el extremo norte de la misma.