La Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 (en árabe: كأس العالم لكرة القدم قطر 2022) fue la vigésima segunda edición de la Copa Mundial de Fútbol masculino organizada por la FIFA. Esta edición del evento se desarrolló del 20 de noviembre al 18 de diciembre en el otoño de Catar, que consiguió los derechos de organización el 2 de diciembre de 2010.
Esta fue la tercera vez que el torneo se disputó en el continente asiático tras la edición de 2002 jugada en Corea del Sur y Japón y la de Rusia 2018 (aunque esta última contaba con una sola sede en territorio asiático); y la primera que se celebró en Asia Occidental. También, fue la primera vez que el torneo tuvo lugar en Oriente Próximo, en un país árabe y de mayoría musulmana, así como el de menor extensión territorial.
Por otra parte, fue el Mundial de mayor tiempo de espera desde 1950 respecto a su edición anterior, ya que se desarrolló entre noviembre y diciembre de 2022, a diferencia de los habituales junio y julio. Paralelamente, fue la Copa más corta desde 1978, pues la competición se desarrolló solamente durante 29 días, a diferencia de los usuales treinta y dos en los últimos campeonatos.
Fue la edición con más goles anotados: 172 (2.69 por partido). Durante la primera ronda se marcaron 120 goles, la segunda menor cantidad conseguida durante la fase de grupos desde que los participantes son treinta y dos, sólo superando lo conseguido en Sudáfrica 2010 (donde se marcaron 101 goles). Asimismo, por primera vez desde Francia 1998 ningún equipo logró puntaje ideal, ya que ninguna selección pudo ganar sus tres encuentros. Las selecciones de UEFA y AFC se convirtieron en las principales dominadoras de esa fase, pasando ocho de trece equipos europeos, y tres de seis equipos asiáticos, siendo este último caso algo inédito en la Copa Mundial. Por otro lado, Conmebol clasificó a dos de sus cuatro representantes mientras que Concacaf y CAF decepcionaron, ya que solo un representante norteamericano logró pasar la fase de grupos y por el lado africano sólo dos de cinco. Dentro de los eliminados, destacaron el tercer puesto del mundial anterior, Bélgica, las campeonas Alemania y Uruguay, además de Catar, que se convirtió en la selección anfitriona con el peor desempeño en la historia de los mundiales y la segunda en ser eliminada en fase de grupos.
En octavos, Sudamérica clasificó a los dos equipos que participaron de esa instancia, pero en cuartos de final solo sobrevivió Argentina, que pasó a las semifinales junto a dos europeos, Francia y Croacia, mientras que Marruecos se convirtió en la primera selección africana en alcanzar dicha instancia.
El campeón fue Argentina, liderado por Lionel Messi, que derrotó en la final por 4-2 en los tiros desde el punto penal al vigente campeón del mundo, Francia, luego de haber empatado 3-3, siendo la cuarta selección del mundo que se consagra fuera de su continente y la segunda de Sudamérica en conseguirlo en Asia. De esta forma, se coronó campeón por tercera vez en su historia después de treinta y seis años (la última ocasión había sido en México 1986). Asimismo, se terminó una racha de cuatro campeones europeos consecutivos, la más larga de un mismo continente.
En opinión de diversas personalidades del mundo del fútbol, el encuentro final fue considerado como la mejor final de la historia por el contexto previo y abundancia de situaciones de gol durante todo el encuentro.
Es conocido, también, como el «Mundial más polémico de la historia», ya que diversas agrupaciones y medios de comunicación expresaron su preocupación acerca de la idoneidad de Catar para acoger el evento, debido a numerosas controversias como la corrupción para adjudicarse como sede, las muertes relacionadas con la construcción de los estadios, los cuestionamientos sobre el respeto de los derechos humanos y sectores que apoyan la visibilización de la homosexualidad en el fútbol profesional, particularmente en los casos de las condiciones laborales de los trabajadores y los derechos de la comunidad LGBT, ya que la homosexualidad se llega a condenar con pena de muerte, así como a las acusaciones contra Catar de apoyar diplomática y financieramente el terrorismo islamista. También fue el «Mundial más caro de la historia» con un costo estimado en 220 mil millones de dólares.
Antes de que se hiciera oficial el nombre del país organizador del Mundial, la organización catarí (encabezada por el francés Zinedine Zidane junto con el entonces emir de Catar Hamad bin Jalifa Al Thani) presentó al futuro estadio Icónico de Lusail como sede del partido inaugural y de la final, entre otros encuentros. Los resultados de la votación fueron los siguientes:
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) dieron su respaldo a que Catar sea la sede del Mundial de 2022, ante las críticas de corrupción despertadas. Una alianza con la Federación Española de Fútbol que implicó en particular al F. C. Barcelona y al Real Madrid, ya que los patrocinadores de ambos equipos son originarios de medio oriente fue una de las bases que permitió a Catar obtener así el apoyo de varios países latinoamericanos y conseguir la candidatura para obtener el Mundial de 2022.
En 2011, Joseph Blatter anunció que este mundial podría ser adelantado a enero de 2022 o postergado a noviembre del mismo año, debido a que en Catar en verano las temperaturas llegan a 50 °C y así podría protegerse a los futbolistas y a todos los relacionados con el Mundial. Los organizadores anunciaron que contarían con aire acondicionado en los estadios debido al clima árido cálido, excesivamente caluroso en junio-julio.
La organización fue encargada al Comité Supremo para la Organización y el Legado, presidido por altos cargos cataríes.
Catar confirmó 8 estadios en 5 ciudades para el mundial: Al Wakrah, Doha, Jor, Lusail y Rayán albergaron los 64 partidos de la Copa Mundial.
De los ocho estadios, solo el Estadio Internacional Khalifa estaba totalmente terminado al momento de su elección como sede, luego de su remodelación y posterior reinauguración. El Estadio Al Bayt (donde fue la inauguración) se comenzó a construir sobre el terreno del desaparecido Estadio Al Khor. El Estadio 974 fue el primer complejo deportivo totalmente desmontable y una vez finalizado el torneo sus partes serán donadas a los países subdesarrollados. El Estadio de Lusail, donde se jugó (entre otros partidos) la gran final, se construyó paralelamente a su ciudad homónima. Las autoridades del país árabe aseguraron que los estadios y las fan fest tuviesen climatizadores para ventilar el ambiente debido a las altas temperaturas del país anfitrión.
El miércoles 27 de julio de 2022 la FIFA anunció la sede de los campamentos base de cada una de las selecciones participantes en el mundial: Este mundial tuvo la particularidad de ser el más compacto desde 1930, los seleccionados estuvieron bajo un radio de 10 kilómetros entre cada uno, mayoritariamente concentrados en la capital catarí, Doha. Es la primera vez desde Uruguay 1930 en que los jugadores y aficionados no necesitaron tomarse aviones para atender a los partidos, y podían permanecer en el mismo campo de entrenamiento alrededor de todo el torneo.
La FIFA anunció una lista de 36 árbitros, provenientes de las 6 confederaciones continentales. A ella deben sumarse 63 árbitros asistentes y los colegiados que formaron parte del equipo de videoarbitraje (VAR). Por primera vez en una Copa del Mundo hubo árbitras: seis fueron designadas por la FIFA para esta edición. Se indica entre paréntesis el número de ediciones en que han participado anteriormente.
Lista de árbitros asistentes de video (VAR)
La FIFA anunció una lista de 24 árbitros, provenientes de 5 de las 6 confederaciones continentales (Conmebol, UEFA, Concacaf, CAF y AFC). Se indica entre paréntesis el número de ediciones en que han participado anteriormente.