Tal Día como Hoy

Confederación General Económica

Entidad empresaria argentina conformada por confederaciones nacionales y federaciones empresarias

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La Confederación General Económica es una entidad empresaria nacional de cuarto grado argentina conformada por confederaciones nacionales y federaciones empresarias de las diferentes provincias que componen el país, representativas de las cámaras y centros de comercio de cada localidad. Su objetivo es la defensa de las Pequeñas y Medianas Empresas nacionales (pymes). Fue fundada el 16 de agosto de 1952 por José Ber Gelbard.​​ Actualmente la preside Roberto Marquinez.

Sus objetivos estratégicos son el desarrollo de la industria, el comercio y los servicios conformado por capitales nacionales, la regionalización de las economías, articular las diferentes cadenas de valor en cada región agregando eslabones del conocimiento a través de universidades e institutos de tecnología, la promoción de las nuevas tecnologías entre los empresarios nacionales pymes y su capacitación en conjunto con sus trabajadores, la promoción de la industria pesada como factor de impulso a pymes proveedores, promover la logística, fomentar el consumo de productos de fabricación nacional, impulsar las industrias estratégicas, y fortalecer el crecimiento económico del país mediante un mercado interno pujante y las exportaciones competitivas con alto valor agregado.

Previo a su creación existía la Federación Económica del Noroeste Argentino, fundada en 1948 durante el Primer Congreso Económico del Noroeste con el apoyo de José Gelbard desde la Federación Económica Tucumana y la Asociación Argentina de la Producción, la Industria y el Comercio.​

La creación de la CGE fue apoyada y hasta acelerada por Juan Domingo Perón luego de su reelección, y aunaba a los empresarios de la Confederación Económica Argentina, quienes eran partidarios del gobierno pero contrarios a la conformación de empresas en el interior del país y a José Gelbard, y a la Confederación Argentina de la Producción, la Industria y el Comercio, fundada en 1950 en el Noroeste argentino durante el Segundo Congreso Económico.​

Esta primera confederación presentaba una defensa del nacionalismo económico, un Estado moderadamente intervencionista en la economía y el concepto de función social de la empresa.​

Dictaduras de Lonardi y Aramburu

Poco después del golpe de Estado en Argentina de 1955 y del gobierno militar surgido de la misma, autodenominado "Revolución Libertadora" en alusión a la apertura económica contrapuesta a las políticas económicas de Perón, la CGE fue declarada ilegal e intervenida militarmente. Volvió a aparecer en 1958 pero representando casi exclusivamente a industriales de empresas medianas y pequeñas; casi no tenía representación entre los comerciantes y otros. Sectores oligopólicos crearon la Asociación Coordinadora de Instituciones Empresarias Libres, marcadamente opositora a la CGE, aunque no lograron eliminar esta Confederación.​

Presidencias de Frondizi, Guido e Illia

María Seoane se refirió a la relación de Gelbard con Arturo Frondizi:​

Durante esta época la CGE se mostró moderadamente opositora a los planes económicos del gobierno, señalándolos como liberales y favorables a los oligopolios. En consecuencia, adoptó la representación del empresariado del interior del país y de la pequeña y mediana industria; y presentó programas económicos centrados en la redistribución del ingreso y la protección a la actividad económica nacional.​

En julio de 1958 su Instituto de Investigaciones Económicas y Financieras convocó al Movimiento de Unidad y Coordinación Sindical, a los treinta y dos gremios democráticos y a las 62 Organizaciones Peronistas a elaborar un plan económico.​

En 1962 la CGT y la CGE elaboraron en conjunto una plataforma y un plan de acción ante la grave crisis económica que propiciaba incrementos salariales, el fortalecimiento de las empresas nacionales (privadas y estatales) y la expansión del mercado interno. Este plan luego se conoció con el nombre de Pacto Social. En forma adicional a este Pacto se proponía la elaboración de un Programa Decenial orientado al desarrollo de la economía argentina.​

Dictaduras de Onganía, Levingston y Lanusse

Con el golpe de Estado del 28 de junio de 1966 y las medidas de Krieger Vasena la CGE comenzó una etapa fuertemente opositora, con cuestionamientos a la desnacionalización de la banca, la venta de empresas nacionales a capitales extranjeros y la ausencia de créditos para las pyme. También presentó críticas a la política centrista del gobierno, que solo benefició económicamente a Buenos Aires y al litoral.​

Fue durante esta época cuando en el seno de la CGE se comenzó a hablar de un proyecto nacional y popular; Gelbard señalaba públicamente que para alcanzar esa meta era necesario lograr la unidad nacional. Gelbard por entonces logró vínculos con la Democracia Cristiana, la Unión Cívica Radical del Pueblo, la Unión Cívica Radical Intransigente, en pos de objetivos económicos en común; las dirigencias de estos partidos políticos reconocían en la CGE a un interlocutor de importancia, algo reconocido inclusive por el dictador Agustín Lanusse.​​

A mediados del año 1971 la agrupación La Hora del Pueblo se mostró a favor de algunas propuestas económicas manadas de la CGE: pleno empleo, redistribución del ingreso, planificación económica y social, racionalización presupuestaria materializada en planes trienales, reforma agraria, intervención del Estado en el desarrollo industrial y sustitución de importaciones. La dirigencia de la CGE entregó al dictador Lanusse un memorial donde se hacía un llamamiento a los empresarios y trabajadores para lograr una concertación socioeconómica complementaria al acuerdo que el gobierno impulsaba.​

Al acercarse las elecciones la CGE estrechó sus vínculos con el Partido Justicialista y la CGT, manteniendo siempre el diálogo con otras fuerzas políticas y el ala nacionalista de las Fuerzas Armadas. Durante el Gran Acuerdo Nacional, Gelbard ofició de interlocutor entre el dictador Lanusse y Juan Domingo Perón quien, entre 1971 y 1972, indicó a Gelbard mantener reuniones con José Ignacio Rucci, con el fin de elaborar programas económicos. Antonio Cafiero, a quien Perón pidió consultar, era el principal oponente a Gelbard para la conducción de la economía, pero quedó relegado y perdió la bendición de Perón al reunirse con Lanusse.​​

En 1972 ambas confederaciones, la CGT y la CGE, elaboraron un documento que diagnosticaba los problemas económicos del país y presentaba propuestas para solucionarlos. La dictadura militar aceptó este documento, prometiendo utilizarlo como instrumento para cambiar el rumbo de la economía; Perón, por su parte, implementó los puntos de ese documento en sus "Bases mínimas para el acuerdo de reconstrucción nacional" que finalmente envió a Lanusse en octubre de 1972.​

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