Gabrielle Chanel, conocida como Coco Chanel (Saumur, Maine y Loira, 19 de agosto de 1883-París, 10 de enero de 1971), fue una diseñadora de alta costura francesa fundadora de la marca Chanel. Es la única diseñadora de moda que figura en la lista de las cien personas más influyentes del siglo XX de la revista Time.
Es una de las diseñadoras más reconocidas de la historia. Destacó por ser una de las más innovadoras durante la Primera Guerra Mundial. Produjo una ruptura con la opulenta y poco práctica elegancia de la Belle Époque y creó una línea de ropa informal, sencilla y cómoda. Se consolidó también como diseñadora de bolsos, perfumes, sombreros y joyas. Su famoso traje sastre femenino de tweed ribeteado se convirtió en un icono de la elegancia femenina, y su perfume Chanel Nº5 es un icónico producto mundialmente conocido.
Criada en un orfanato de monjas, fue conocida por su firme determinación, ambición y vitalidad que aplicaba a su vida profesional y social. Alcanzó éxito como empresaria y prominencia social en la década de 1910 gracias a los contactos que le ofrecía su trabajo. Altamente competitiva, su personalidad oportunista la llevó a tomar decisiones cuestionables que generaron controversia y dañaron su reputación, especialmente su colaboración con la Gestapo durante la ocupación alemana de Francia en la Segunda Guerra Mundial. Una de sus misiones a finales de 1943 era la de traer una oferta de paz de parte de las SS al primer ministro británico Winston Churchill con el objetivo de terminar la guerra.
Tras la guerra, su vínculo amoroso con el oficial nazi Hans Günther von Dincklage y los rumores sobre su colaboración con los servicios de inteligencia alemanes (posteriormente confirmados por Hal Vaughan en 2011) afectaron seriamente a su compañía y su imagen, publicidad que la competencia se encargó de difundir. Sin embargo, no fue culpada como colaboradora y logró reabrir su empresa en 1954, tras lo cual obtuvo un renovado éxito, especialmente en Estados Unidos y el Reino Unido en un primer tiempo, hasta su muerte en 1971.
Gabrielle Chanel nació en el Hospicio General de Saumur, el hospital público de la ciudad que gestionaban las Hermanas de la Providencia muy cerca del domicilio de los Chanel. La madre de Gabrielle, Eugénie Jeanne Devolle, era una campesina de Courpière, un pequeño pueblo del norte del departamento de Puy-de-Dôme en Auvernia. Su padre, Albert Chanel, nacido en Nîmes en el seno de una familia procedente de los montes de las Cevenas, era un vendedor ambulante que recorría los mercados del país. Al nacer Gabrielle sus padres ya tenían una primera hija de apenas un año, Julia Berthe (1882-1912), y la familia vivía en condiciones precarias. Gabrielle fue inscrita equivocadamente con el apellido Chasnel en el registro civil, pero como Jeanne Devolle estaba demasiado debilitada por el parto y el padre estaba ausente para firmar el acta de nacimiento, el apellido de la bebé permaneció mal escrito. Años más tarde, Gabrielle Chanel añadiría otra alteración a su verdadero nombre asegurando que fue bautizada como Gabrielle «Bonheur» (Felicidad), un segundo nombre que las monjas del hospital habrían escogido para traerle suerte. El nombre «Bonheur» no aparece sin embargo en ningún documento de la época. En 1884, Albert aceptó 5000 francos de la familia de Jeanne a cambio de que se casara con la madre de sus hijos en Courpière. Aparte de Gabrielle y Julia, el matrimonio tuvo otros cuatro hijos: una hija, Antoinette (1887-1920), y tres varones, Alphonse (1885-1953), Lucien (1889-1941) y Augustin (nacido y muerto en 1891).
Eugénie Jeanne Devolle murió a los 31 años, el 6 de febrero de 1895 exhausta por los continuos embarazos, el duro trabajo y la tuberculosis. Gabrielle tenía doce años. Su padre confió entonces sus dos hijos varones a la asistencia pública que los colocará en granjas, mientras sus tres hijas fueron acogidas en el orfanato del monasterio de Aubazine, Corrèze, gestionado por la Congregación del Santo Corazón de María, donde Gabrielle y sus hermanas recibieron una estricta disciplina y aprendieron a coser, bordar a mano y planchar.
Chanel huyó siempre del recuerdo del orfanato de Aubazine, pero la austeridad de esta abadía cisterciense del siglo XII determinó su estilo reinterpretando algunos de los detalles arquitectónicos del lugar, recoge Edmonde Charles-Roux en su biografía Coco Chanel, L'Irrégulière. Sus primeras biografías recogen las historias que Coco inventó. Alegó orígenes burgueses con el fin de ocultar su condición humilde, y afirmó que cuando su madre falleció, su padre viajó a América en busca de fortuna y ella quedó al cuidado de unas tías insensibles. También declaró haber nacido en 1893 en vez de 1883 y que su madre había muerto cuando solo contaba dos años en lugar de doce.
Después de adquirir conocimientos básicos de costura durante seis años en Aubazine, al cumplir 18 años Chanel fue enviada a un internado religioso en la ciudad de Moulins, donde residían sus abuelos paternos, Angelina y Henri-Adrien Chanel. La institución gozaba de buena reputación para formar profesionalmente a chicas sin recursos o de pago, y encontrarles un empleo digno una vez terminado su aprendizaje. Allí coincidió con su joven tía Adrienne, apenas dos años mayor que ella, que se convirtió en su amiga y cómplice.
Aspirante a una carrera artística
Las dos jóvenes encontraron empleo en una pañería como ayudantes de un sastre de Moulins.
Los hombres que iban a la sastrería coqueteaban con las jóvenes y las invitaban al cabaret local, donde Gabrielle se sintió atraída por el mundo del espectáculo y empezó a cantar sobre los escenarios de un café-concert de Moulins llamado «La Rotonde». Fue una de las tantas chicas denominadas poseuses, aquellas que entretienen al público entre los cambios de vestuario de los artistas principales. El dinero recaudado era aquel que obtenían al pasar el plato entre el público como apreciación por su interpretación. Fue por aquella época cuando Gabrielle recibió el apodo de «Coco», posiblemente por dos canciones de su repertorio que llegaron a identificarla: «Ko ko ri ko» y «Qui qu'a vu Coco?», una tonadilla popular que narraba la historia de una muchacha que había perdido a su perro Coco. Otras fuentes indican que podría ser por cocotte, un término francés que hace referencia a la mujer mantenida. Como intérprete irradiaba un encanto juvenil que fascinaba a los militares habituales del cabaret.
En 1906 se hallaba en Vichy, una ciudad turística conocida por sus aguas termales, que contaba con una gran cantidad de salas de concierto, teatros y cafés donde esperaba encontrar el éxito como intérprete. Sus encantos juveniles y físicos impresionaron a aquellos que le realizaron pruebas pero su voz de canto no era perfecta y eso no le permitió hallar trabajo. Obligada a encontrar un empleo, decidió ingresar en las instalaciones del manantial de la «Grande Grille», repartiendo vasos de agua mineral. Cuando la temporada veraniega terminó, regresó a Moulins y, por consiguiente, a su antiguo trabajo en «La Rotonde», aunque desesperanzada de consagrarse como cantante.
En Moulins, Chanel conoció al oficial de caballería y rico heredero textil francés, Étienne Balsan. Con 23 años se convirtió en su amante y suplantó como favorita a la cortesana Émilienne d'Alençon. Durante los siguientes tres años, vivieron juntos en su castillo Royallieu cerca de Compiègne, una zona destacada por su bosque de senderos ecuestres y la vida de caza y polo. Este estilo de vida permitió a Chanel llevar una vida de riqueza y ocio, y fomentar su carácter social en fiestas de alto prestigio. La biógrafa Justine Picardie sugirió que el sobrino de la diseñadora de moda, André Palasse, supuestamente hijo único de su hermana Julia-Berthe que decidió suicidarse, era en realidad el primogénito de Chanel y Balsan.
En 1908, comenzó un romance con uno de los mejores amigos de Balsan, el capitán inglés Arthur Edward «Boy» Capel. Durante sus últimos años, Chanel recordó: «Dos caballeros estaban pujando por mi pequeño cuerpo caliente».