Clemente IX (Pistoia, 27 o 28 de enero de 1600-Roma, 9 de diciembre de 1669) fue el 238.º papa de la Iglesia católica entre 1667 y 1669.
Nacido Giulio Rospigliosi, era hijo de Giacomo Rospigliosi, miembro de una antiquísima familia lombarda, y de su esposa Caterina Bisi. Estudió las primeras letras en Pistoia, en cuyo seminario recibió las órdenes menores cuando aún no había cumplido los catorce años. Se trasladó al Collegio Romano, donde se licenció en artes liberales. En la Universidad de Pisa se doctoró en teología, filosofía y derechos civil y canónico en 1623.
Se ignoran las circunstancias de su ordenación sacerdotal. Hasta 1625 fue profesor de filosofía en la misma Universidad de Pisa. Trasladado aquel año a Roma, ingresó en la curia a las órdenes de Antonio Barberini el viejo, cardenal del título de S. Onofrio y vicario general de su hermano el papa Urbano VIII. La relación con la poderosa familia Barberini resultó determinante para la formación y la futura carrera de Rospigliosi. En 1632 fue nombrado referendario en los tribunales de la Signaturas Apostólicas de Justicia y Gracia y más tarde secretario de la Congregación de Ritos y delegado a latere en la legación de Aviñón. En 1634 acumuló a sus cargos el de secretario de "breves a los príncipes". En 1636 fue designado canónigo de la Patriarcal Basílica Liberiana y al año siguiente vicario de la misma y consultor-canonista de la Penitenciaría Apostólica.
El 29 de marzo de 1644 fue consagrado obispo titular de Tarso en la capilla de Pío V de la Patriarcal Basílica Vaticana. Inmediatamente después fue designado nuncio en España, cargo en el que permaneció nueve años. De regreso a Roma en 1653, llevó una vida retirada, interrumpida solo por el nombramiento de gobernador de la ciudad por parte del Sacro Colegio Cardenalicio durante la sede vacante de 1655. Este año el nuevo papa Alejandro VII le nombró Secretario de Estado, cargo que ostentó durante doce años, hasta que él mismo fuera elegido papa,
Fue nombrado cardenal presbítero del título de S. Sisto el 23 de abril de 1653.
En el cónclave que siguió a la muerte de Alejandro VII resultó elegido papa. Era el 20 de junio de 1667. Seis días después fue coronado en la Patriarcal Basílica Vaticana por el cardenal Rinaldo d'Este, protodiácono de S. Nicola in Carcere Tulliano.
Nada grandioso ocurrió durante el breve pontificado de Clemente IX, más allá del ajuste transitorio de las disputas entre la sede romana y los prelados de la iglesia galicana que rehusaban unirse a la condena de los escritos de Jansen.
Fue un mediador durante la paz de Aquisgrán que puso fin a la guerra entre Francia y España por el Franco Condado (1668). El 6 de diciembre de 1668, con la bula Romanus Pontifex, suprimió la orden laica de los jesuatos de San Gerónimo, los eremitas de San Girolamo y los canónigos regulares de San Jorge in Alga. Sus bienes fueron otorgados a la república de Venecia.
Bajo Clemente IX, Gian Lorenzo Bernini terminó la construcción de la columnata de la plaza de San Pedro de Roma. También hizo construir el primer teatro de ópera de la ciudad, y para la inauguración del mismo durante las fiestas de carnaval de 1668 encargó a Antonio Maria Abbatini, maestro de coro de la Capilla Sixtina, la música del drama religioso La Baltasara que el propio papa había traducido libremente del español al italiano. La dirección del espectáculo también fue encomendada a Bernini.
Durante su breve pontificado creó doce cardenales en tres consistorios, el último de los cuales (con 7 cardenales nombrados) solo siete días antes de su muerte. En efecto, enfermó súbitamente de gravedad al conocer la noticia de la caída de la fortaleza veneciana de Candia (Creta) ante los turcos.
Durante su pontificado Clemente IX canonizó a María Magdalena de Pazzi (1669) y a Pedro de Alcántara (1669).
Rospigliosi desarrolló una importante carrera como autor de libretos operísticos, que se prolongó en sus años de cardenal y papa. Poco después de conseguir el doctorado en jurisprudencia y filosofía, vuelve a Roma donde es llamado para formar parte del gobierno de Urbano VIII, que había llegado al poder en agosto de 1623. Junto a él, llegó también Giovanni Battista Doni. Ambos formaron parte de un círculo de intelectuales interesados en el teatro de la antigüedad y de la música nueva. Este círculo estaba, también, formado por los poetas Domenico Mazzocchi, Luigi Rossi y Stefano Landi. Al año siguiente, Urbano VIII viaja a España con una delegación de la que forma parte Rospigliosi. Entonces Giulio toma contacto con las obras de Lope de Vega que le influirá enormemente. La delegación vuelve a Roma en 1626. Volverá a España en 1644 quedándose hasta 1653 como nuncio papal en la corte de Madrid.
En 1630 escribe junto a J. H. Kapsberger una obra navideña dialogada I pastori di Betlemme. A esto, le seguirá una inmensa producción realizada para la familia Barberini que constará de al menos de 11 libretos para óperas y distintos versos para los intermedios. Solo sus operas más tempranas Sant'Alessio y Erminia sul Giordano se representaron fuera de Roma. Siguiendo la tradición de las obras del colegio jesuita y de los libretos florentinos de la década de 1620, los argumentos de seis de sus libretos están relacionados con la vida de los santos, aunque eran representados en palacios privados durante el carnaval. En 1636 es nombrado canónigo en la basílica de Santa María Maggiore, donde tuvo cierta responsabilidad sobre su creación musical.
Características de sus libretos
Recitativos creados con 7 y 11 sílabas propio de la época. Las líneas de 7 sílabas servían para construir los clímax y una línea compuesta por 11 sílabas para los diálogos, narrativas y pasajes graves.El estilo recitativo pierde sublimidad.
En las arias mantiene las convenciones
Rítmicamente mantiene el ritmo de los versos. Con ellos, consigue diferenciar los finales de las líneas y cada una de ellas, así como los párrafos y las diversas secciones musicales.
A través de la dicción crea unidades de sentido completo que determinan la situación de las cadencias.