El Cine de Venezuela se remonta a finales del siglo XIX y es uno de los más destacados del cine latinoamericano. El cine venezolano ha cosechado numerosos premios entre los que se encuentran el premio Caméra d'Or en el Festival de Cannes por Oriana (1985) de Fina Torres, el León de Oro del Festival de Venecia por Desde allá (2015) de Lorenzo Vigas, la Concha de Oro del Festival de San Sebastián por Pelo Malo (2013) de Mariana Rondón, así como otros numerosos galardones internacionales: los Premios FIPRESCI, el Grand Prix Technique, los Premios Goya, en el Festival de Cannes, en el Festival de Cine de Moscú o en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, entre otros.
Las películas más taquilleras del cine venezolano son El Exorcismo de Dios (2022), de Alejandro Hidalgo (2.1 millones de espectadores a nivel internacional), Papita, maní, tostón (2013), de Luis Carlos Hueck (1,9 millones), Homicidio culposo (1983), de César Bolívar (1,3 millones), Macu, la mujer del policía (1987), de Solveig Hoogesteijn (1,1 millones), Papita 2da base (2017), de Hueck (1 millón) y Secuestro express (2005), de Jonathan Jakubowicz (900 mil) y La Hora Cero (900 mil) de Diego Velasco.
Entre los clásicos del cine venezolano encontramos películas como El pez que fuma (1977) de Román Chalbaud, País portátil (1979) de Iván Feo, Araya (1959) de Margot Benacerraf, Pequeña revancha (1985) de Olegario Barrera, La casa de agua (1983) de Jacobo Penzo, La escalinata (1950) de César Enríquez y La Balandra Isabel llegó esta tarde (1950) de Carlos Hugo Christensen.
siglo XIX y primera década del siglo XX: inicios
Las primeras películas realizadas en Venezuela fueron estrenadas el 28 de enero de 1897, en el Teatro Baralt de Maracaibo.El aparato empleado fue el Vitascopio de Edison, el cual había sido adquirido por Luis Manuel Méndez en la ciudad de Nueva York. Méndez contrató a Manuel Trujillo Durán para que operara el mencionado aparato. Las primeras películas realizadas en Venezuela fueron: Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa, y Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo; ambas estrenadas el 28 de enero de 1897, en el Teatro Baralt de Maracaibo, y cuya realización le ha sido atribuida al mismo Manuel Trujillo Durán. En este mismo año, otros pioneros del cine como Ricardo Rouffet y Carlos Ruiz Chapellín realizan algunos cortometrajes en la ciudad de Caracas.
Décadas de 1910 y 1920: primeros largometrajes
En 1916, Enrique Zimmerman y Lucas Manzano realizan la primera película larga de ficción de la cual se tiene registro: La Dama de las Cayenas o Pasión y muerte de Margarita Gutiérrez. Ocho años después, en 1924, se filma La Trepadora, de Edgar J. Anzola y Jacobo Capriles, adaptación de la novela homónima de Rómulo Gallegos.
Hacia finales de los años 20, la actividad cinematográfica repunta cuando el presidente Juan Vicente Gómez instala los Laboratorios Nacionales del Ministerio de Obras Públicas en la ciudad de Maracay. Igualmente, en Barquisimeto, Amábilis Cordero funda los Estudios Cinematográficos Lara. Con la salida de diversos noticieros y revistas, el cine nacional comienza a verse regularmente en las pantallas del país.
Décadas de 1930 y 1940: el cine sonoro
En 1931 en Laboratorios Nacionales se hicieron algunos intentos de sonido con la película La Venus de Nácar (1932) dirigida por Efraín Gómez estrenada en el Teatro Ateneo de Maracay. Gómez también daría sonido a la película de animación La danza de los esqueletos 1934 de Herbert Weisz. Sin embargo, no sería hasta 1938 con el estreno del cortometraje Taboga que se puede hablar verdaderamente de cine sonoro en Venezuela. Igualmente se rueda el primer largometraje sonoro en el país: El Rompimiento, de Antonio Delgado Gómez.
En 1935 el film Joropo, protagonizado por Lorenzo Herrera lleva al cine este género musical con buena acogida del público. Producido por un grupo de venezolanos residentes en la ciudad de Nueva York, bajo la dirección de Horacio Cabrera Sifontes. Rodado en esa ciudad, ambienta situaciones propias de los llanos venezolanos, y su secuencia final, muestra a todos los personajes vestidos de rigurosa etiqueta, bailando joropo en el gran salón del Waldorf Astoria, considerado para la época uno de los hoteles más lujosos del mundo.
En 1938, el novelista Rómulo Gallegos crea los Estudios Ávila en la ciudad de Caracas la primera empresa cinematográfica en el país que, con aspiraciones culturales y comerciales, se ocupa de la producción de la propaganda institucional a través del cine.
A principios de los años 40, Luis Guillermo Villegas Blanco constituye formalmente la empresa Bolívar Films, la cual comienza a realizar alianzas estratégicas con el mexicano Rodolfo Espino y el argentino Lino Veluvirretti, para producir largometrajes dentro de un esquema industrial. En 1941 Rafael Rivero Oramas, realiza para Estudios Ávila el largometraje de visos neorrealistas titulado Juan de la Calle.
De esta época las adaptaciones de la obra de Rómulo Gallegos: Doña Bárbara (1943), dirigida por Fernando de Fuentes y protagonizada por María Félix y Julián Soler,La trepadora (1944) de Gilberto Martínez Solares, Canaima (1945) de Juan Bustillo Oro, protagonizada por Jorge Negrete o Cantaclaro (1946) de Julio Bracho.
También destacan algunas co-producciones con México y Argentina como La muerte camina en la lluvia (1948) de Carlos Hugo Christensen, Fascinación (1949) de Carlos Schlieper, El ametralladora (1943) de Jaime L. Robles.
En 1947, se crea el Comité Fílmico de la Industria Petrolera con participación de Creole Petroleum Co., Mene Grande Oil Co., Shell de Venezuela, Texas Petroleum Co., entre otras. Pretendía legitimar la actividad de dichas compañías, identificándolas con el progreso de la nación, sin hacer publicidad directa a sus productos.
Décadas de 1950 y 1960: primeros pasos de la industria cinematográfica
En 1950 César Enríquez dirige La escalinata y Bolívar Films produce La Balandra Isabel llegó esta tarde, de Carlos Hugo Christensen. En 1951 el Comité Fílmico de la industria Petrolera fue disuelto a la vez que Creole Petroleum co. y Shell de Venezuela creaban sus propias unidades fílmicas en Caracas. El largometraje Ls Balandra Isabel llegó esta tarde ganó el premio a mejor fotografía en la cuarta edición del Festival Internacional de Cine de Cannes. En ese año se estrenan El demonio es un ángel de Carlos Hugo Christensen, Yo quiero una mujer así de Juan Carlos Thorry, Venezuela también canta de Fernando Cortés, Seis meses de vida de Víctor Urruchúa y Flor del campo de José Giaccardi, en 1952 Territorio verde de Ariel Severino y Horacio Peterson, en 1953 Luz en el páramo de Víctor Urruchúa, en 1954 Al sur de Margarita de Napoleón Ordosgoiti, en 1956, Papalepe de Antonio Graciani. Estas películas representan los primeros esfuerzo por establecer una industria cinematográfica nacional sólida.De esta época también destacan coproducciones con México, España, Argentina, Cuba, Puerto Rico, entre otros países, gracias a empresas productoras como Salvador Cárcel CA, Tropical Films o Bolívar Films, entre las cuales se encuentran La corona negra de Luis Saslavsky, Doña Perfecta de Alejandro Galindo o Armiño negro de Carlos Hugo Christensen.