Christopher Columbus Kraft (Phoebus, Virginia, 28 de febrero de 1924-Houston, Texas, 22 de julio de 2019), también conocido como Chris Kraft, fue un ingeniero estadounidense y gerente de la NASA que participó en la creación del Centro de Control de las Misiones (CCM), entidad encargada de la administración y logística de los vuelos espaciales de la NASA.
Después de graduarse en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia en 1944, obtuvo empleo en el Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica (NACA, en inglés), que en ese entonces era la agencia estadounidense encargada de las investigaciones aeronáuticas, antes de convertirse en la NASA. Durante más de una década, Kraft llevó a cabo investigaciones de ese tipo en el comité, y en 1958 se integró en el Grupo de Tareas Espaciales, un pequeño equipo de empleados con la misión de conseguir que un estadounidense fuese el primer ser humano en viajar al espacio exterior. Mientras trabajaba en la división de operaciones de vuelo, Kraft fue elegido como el primer director de vuelos de la NASA. Durante su gestión, se realizaron algunas misiones destacadas en la historia espacial, tales como el primer vuelo espacial de un estadounidense, el primer vuelo orbital de un estadounidense y la primera caminata espacial de un estadounidense.
Kraft renunció a su puesto de director de vuelo en la fase inicial del programa Apolo, para enfocarse en la administración y la planificación de las misiones. En 1972, fue nombrado director del Centro de Naves Espaciales Tripuladas (luego conocido como Centro Espacial Lyndon B. Johnson), una división de la NASA enfocada en el entrenamiento de los astronautas y en el control de vuelos tripulados. Antes de su llegada, su mentor Robert Gilruth había sido el anterior director del centro. Si bien Kraft ocupó el puesto hasta 1982, cuando se retiró de la NASA, continuó luego como consultor de varias empresas como IBM y Rockwell International, y publicó una autobiografía titulada Flight: My Life in Mission Control (2001).
Su trayectoria al frente de importantes misiones espaciales en la historia estadounidense le han llevado a ser referido como un elemento indispensable en la organización y formación del CCM. En 1999 obtuvo el premio National Space Trophy por parte del Rotary Club, y el organismo lo describió como «una fuerza impulsora en el programa de vuelo espacial humano estadounidense, desde sus comienzos hasta la era del transbordador espacial. Un hombre cuyos logros se han vuelto legendarios».
Nació en Phoebus, Virginia en 1924. Su padre, Christopher Columbus Kraft (n. 1892), le puso su mismo nombre a pesar de que le daba vergüenza por ser el mismo que el de Cristóbal Colón. Provenía de Nueva York, cerca del Columbus Circle y era hijo de inmigrantes bávaros. Años después, el propio Kraft y otros analistas considerarían apropiadas todas estas casualidades. En su autobiografía comentó al respecto: «una parte de la orientación de mi vida se fijó desde el comienzo [debido a mi nombre]».
En su juventud, tocó en un grupo de tambores y cornetas de la Legión Estadounidense e incluso se lo eligió como el campeón estatal de corneta. También jugaba al béisbol, un deporte que practicaría en la universidad también; en una temporada, tuvo un porcentaje de bateo de 0.340.
En 1942, comenzó sus estudios en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (Virginia Tech) y se integró en el Cuerpo de Cadetes. En su primer año en la institución intentó inscribirse en el ejército como cadete de la Armada Estadounidense, pero no fue aceptado debido a una quemadura que tenía en su mano derecha a raíz de un accidente que había tenido a los tres años de edad. Debido a las demandas en tiempos de guerra, Virginia Tech funcionaba ininterrumpidamente los doce meses del año. Kraft terminó su carrera en diciembre de 1944, y obtuvo una licenciatura en ingeniería aeroespacial en sólo dos años.
Tras graduarse, Kraft obtuvo un empleo en la compañía de aeronaves Chance Vought, en Connecticut. Para entonces había enviado también una solicitud a la National Advisory Committee for Aeronautics (NACA), una agencia gubernamental estadounidense cuyo centro de investigación estaba localizado en Hampton, Virginia. Aunque Kraft consideraba que este último estaba demasiado cerca de su hogar, lo tomó como una segunda opción. Al llegar a Chance Vought, le dijeron que no podía trabajar si no tenía consigo su certificado de nacimiento. Este documento lo había olvidado al trasladarse a Connecticut. Esta anécdota le llevó a tener una idea negativa en cuanto a la filosofía burocrática de la empresa, por lo que prefirió aceptar la oferta de la NACA.
En los años 1940, la NACA era una organización de investigación cuyo ideal era la vanguardia en la aeronáutica. En su centro de investigaciones, los científicos utilizaban túneles de viento avanzados para probar los diseños de nuevas aeronaves, mientras que el área de investigaciones estaba enfocada primordialmente en nuevos conceptos como el avión cohete X-1. Kraft fue asignado a la división de investigación de vuelos, a cargo de Robert Gilruth. Su trabajo con la NACA incluyó el desarrollo del modelo inicial de un sistema de atenuación de ráfagas, para una aeronave en pleno vuelo durante un viento turbulento. Esto conllevaba corregir las variaciones en la atmósfera, al desviar las superficies de control de manera automática. También descubrió que los vórtices producidos por la punta alar, y no el efecto hélice como se pensaba, son los responsables de la mayor parte del flujo turbulento en el aire que le sigue a la aeronave en pleno vuelo. Este fenómeno fue olvidado y luego redescubierto de forma independiente.
A pesar de que su estancia en la NACA le resultaba placentera, Kraft solía estresarse cada vez más durante su trabajo. Lo anterior lo adjudicó a que no se veía a sí mismo como un teórico. En 1956 unos médicos le diagnosticaron una úlcera, por lo que comenzó a pensar en elegir otro tipo de trabajo.
En 1957, la puesta en órbita del satélite ruso Sputnik 1 motivó a Estados Unidos a acelerar su incipiente programa espacial. El 29 de julio del año siguiente, el presidente Dwight D. Eisenhower firmó la Ley Nacional del Espacio y la Aeronáutica, que trajo como resultado la disolución de la NACA y la formación de la NASA. El centro de investigaciones de la NACA se integró en la NASA, y con ello sus empleados, entre los cuales estaba Kraft. Antes de que la NASA existiera de forma oficial, en octubre de ese año, Gilruth invitó a Kraft a que formara parte de un nuevo grupo que trabajaba en resolver las problemáticas en torno al primer viaje espacial tripulado. Este grupo recibió el nombre de Grupo de Tareas Espaciales, y se fundó oficialmente el 5 de noviembre de 1958. Kraft aceptó la propuesta de Gilruth, y se integró en un selecto equipo compuesto de 35 ingenieros cuya primera asignación fue el Proyecto Mercury, un programa orientado a llevar a cabo el primer viaje de un estadounidense al espacio exterior.
Durante ese tiempo, Kraft estuvo a cargo de la división de operaciones de vuelo, que se encargaba de la planificación y arreglos relacionados con el vuelo de la cápsula Mercury, y del control y la monitorización de las misiones espaciales. Como auxiliar de Chuck Mathews, jefe de la división, debió concretar un plan de misión para el programa Mercury. Hay que señalar que cuando Kraft asumió las operaciones de vuelo de la NASA, ningún ser humano había viajado antes al espacio. Por lo tanto, había varias tareas que debía vigilar y garantizar que se cumplieran con estricto cuidado: planes de vuelo, programaciones, procedimientos, reglas de la misión, seguimiento de la nave espacial, telemetría, asistencia desde tierra firme, redes de comunicación y manejo de contingencias.
Una de sus contribuciones más importantes en el ámbito de los vuelos tripulados fue su concepción del Centro de Control de Misiones (CCM). Varios de los ingenieros involucrados en Mercury habían trabajado antes en la prueba de vuelo de la cápsula, donde el rol para la asistencia desde tierra era mínimo. Sin embargo, Kraft concluyó que un astronauta solamente intervendría en la fase rápida de lanzamiento, por lo que se necesitaba que ingenieros especialistas en la materia monitorearan en tiempo real el estado de la cápsula. Como resultado, la NASA instituyó el Centro de Control Mercury, ubicado en Cabo Cañaveral, en Florida.