Choi Hong-Hi (최홍희) (9 de noviembre de 1918 - 15 de junio de 2002), también conocido como General Choi, fue un general del Ejército Surcoreano, artista marcial y una figura en la historia del arte marcial coreano del Taekwon-Do. Choi es reconocido como el «Fundador del Taekwon-Do» para la Federación Internacional de Taekwon-Do (ITF)
El general Choi Hong-hi nació en una de las zonas más montañosas y duras de Corea, en el distrito de Dae Hwa, en lo que ahora es Corea del Norte. En su juventud, fue bastante frágil y enfermizo, lo cual fue una fuente constante de preocupación para sus padres.
A la edad de doce años, fue expulsado de su colegio por sublevarse contra las autoridades japonesas que controlaban Corea en esos años. Lo que lo llevaría a unirse al Movimiento Independentista de estudiantes en la ciudad de Gwangju.
Después de haber sido expulsado, su padre lo mandó a estudiar caligrafía con el muy reconocido maestro Han Il-dong quien, además, era maestro de Taekkyon, el antiguo arte coreano de lucha que utiliza técnicas de patadas, barridos y golpes de palma abierta. Para fortalecer el cuerpo del joven Choi, el maestro Han comenzó a enseñarle los más rigurosos ejercicios de Taekkyon. Este entrenamiento físico le sería muy útil en su futuro aprendizaje marcial.
En 1937, durante la invasión japonesa de Corea, a la edad de entre 18 y 19 años, Choi fue enviado al Japón para continuar su educación. En Kioto, conoció a un compatriota, el Sr. Kim, quien se dedicaba a enseñar Karate-Do, estilo Shotokan. Después de más de dos años de formación diaria y entrenamiento intensivo, Choi alcanzó el grado de cinturón negro primer dan en Karate. Las técnicas aprendidas en este arte marcial, junto con las del Taekkyon, serían las raíces de lo que conocemos como el Taekwon-Do ITF.
El futuro maestro mantuvo un entrenamiento mental y físico, estudió en la escuela secundaria, en la preparatoria y, por último, en la Universidad de Tokio. Durante este periodo, su entrenamiento le permitió obtener su segundo dan en Karate como cinturón negro, y comenzó a enseñar en una sede de la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes) en Tokio, Japón.
Choi se vio obligado a alistarse en el ejército japonés al declararse la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Sirvió al Imperio Japonés. Al regresar a la actual capital de Corea del Norte, Pionyang, fue señalado por los japoneses como el planificador del Movimiento de Independencia Coreano. Por esta razón, fue encarcelado durante los ocho meses previos a su juicio.
En la cárcel, Choi continuó entrenando, pulió sus técnicas y comenzó con el desarrollo de un nuevo arte marcial. Tal era su dedicación que, pronto, su compañero de celda y su carcelero se convirtieron en sus nuevos estudiantes. Con el tiempo, todo el patio de la prisión se convirtió en un gigantesco dojang (sala de entrenamiento).
La liberación de Corea de parte de los estados aliados en 1945, salvó al futuro general de una condena de siete años en prisión. En enero del siguiente año, ya libre, Choi fue nombrado subteniente del nuevo ejército surcoreano. Con ello, nacía la posibilidad de promocionar el arte marcial que había estado desarrollando, a partir del taekkyon y del karate.
Fue asignado como comandante de compañía en Gwangju, donde Choi aprovechó la oportunidad para enseñar su arte. Al poco tiempo fue ascendido a teniente y transferido a la ciudad de Daejeon a cargo del Segundo Regimiento de Infantería. En su nuevo puesto, continuó promoviendo su arte a los soldados coreanos y estadounidenses. Esa fue la primera introducción que tuvieron los americanos de lo que se conoce como Taekwondo. Debido a que ellos en esa época solo conocían las artes marciales a mano vacía del Judo y el Karate-Do japonesas como referentes y, por la gran similitud del nuevo arte con este último, además de la barrera del idioma, le llamaron "karate coreano".
En 1947, el entonces teniente Choi fue ascendido a capitán y luego a mayor. En 1948, fue transferido a Seúl como Jefe de Logística. Ahí se convirtió en instructor de la Escuela de Policía Militar estadounidense y es ascendido a teniente coronel.
En 1949, fue ascendido a coronel y transferido a Estados Unidos, donde siguió difundiendo su arte. En 1951, fue designado general de brigada. En ese puesto decidió organizar la Escuela General de Tierra en Busan. Fue nombrado jefe de Estado Mayor del 1.º Cuerpo de Infantería surcoreano y responsable de informar al general Douglas MacArthur durante su visita a Gangneung. Durante la guerra de Corea, el general de brigada Choi Hong-hi estaba a cargo de la 5.º División de Infantería. Tras la guerra, en 1953, escribió un libro sobre inteligencia militar.
En 1955, formó la 29.º División de Infantería en la isla de Jeju, donde sus nuevas técnicas alcanzarían un mayor grado de madurez. Estableció también la escuela Oh Do Kwan (en español: Estilo Mi Camino), donde consolidó las técnicas del Taekkyon y del Karate para desarrollar el sistema actual de Taekwondo, con la ayuda de su entonces amigo y cofundador del Oh Do Kwan, Nam Tae-hi. Tuvo la oportunidad de dirigir el Chung Do Kwan (en español: Estilo de Ola Azul) fundado por el Gran Maestro Lee Won-kuk. A finales de ese año, fue ascendido a general.
En 1959, el general Choi fue asignado como subcomandante del 2.º ejército en Daegu. En 1960, asumió como Director de Inteligencia del ejército surcoreano y como comandante del Mando Armado de Combate, con la dirección de infantería, artillería, blindados y de las escuelas de aviación y señalamiento. En 1961, alcanzó la cúspide de su carrera militar, fue asignado comandante del sexto Cuerpo de Infantería. Se retiró en 1965 como general de dos estrellas.
Las nuevas técnicas enseñadas por el General Choi fueron ganando popularidad, al punto de ser aceptadas y reconocidas como un nuevo arte marcial. Es por eso que necesitaba un nombre, así fue como el general organizó una junta con instructores, historiadores y líderes de la sociedad coreana para tal propósito.
El 11 de abril de 1955, Choi propuso el nombre, y bajo la aceptación de toda la junta, el nuevo arte marcial pasó a llamarse Taekwon-Do, o "Arte de lucha con pies y manos" (Tae: Luchar con los pies; Kwon: Luchar con las manos; Do: Camino Espiritual).
En 1959, el General Choi y diecinueve de sus mejores alumnos, cinturones negros recorrieron el Lejano Oriente para mostrar a los espectadores sus técnicas. La gira fue un éxito para el grupo, ya que lograron que el Taekwondo se extendiera más allá de Corea. Ese año, el general fue elevado a presidente de la recién formada Asociación Coreana de Taekwon-Do, publicó un primer escrito sobre su arte marcial e hizo del mismo una enseñanza obligatoria para las fuerzas armadas y policía de Corea del Sur. A través de sus estudiantes, el Taekwondo fue introducido en la escuela militar más antigua de los Estados Unidos, el fuerte West Point.
En 1960, Choi asistió al Club de Karate del maestro Jhoon Rhee en San Antonio, Texas. Allí convenció a los estudiantes y al maestro a utilizar el nombre Taekwon-Do en vez del nombre de "Karate coreano". Esto convertiría al maestro Rhee en el primer instructor de Taekwondo en Estados Unidos, logrando que el arte marcial se abriera paso en el país. Ya para 1961, el General Choi dirigía los centros de entrenamiento más grandes de Corea.