Tal Día como Hoy

Checoslovaquia

Antiguo país de Europa Oriental que existió entre 1918 y 1992

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Checoslovaquia (en checo y eslovaco: Československo o Česko‑Slovensko)​​ fue un Estado soberano de Europa Central​ que existió en dos períodos, el primero entre 1918 y 1938 (cuando fue ocupada por la Alemania nazi) y el segundo entre 1945 y 1992.

El 1 de enero de 1993 se escindió de común acuerdo y pacíficamente, volviendo a la situación histórica anterior a su fundación el 28 de octubre de 1918 como uno de los estados sucesores del Imperio austrohúngaro, separándose en los dos países correspondientes a los Estados originales: Chequia y Eslovaquia.​​​ Ambos países forman parte de la Unión Europea desde 2004.​

1918-1938: República de Checoslovaquia, conocida como la Primera República checoslovaca (antes de la formalización del nombre en 1920, también conocida como Estado checoslovaco);

1938-1939: República Checo-Eslovaca, conocida como la Segunda República checoslovaca;

1945-1960: República Checoslovaca, conocida como la Tercera República checoslovaca;

1960-1989: República Socialista Checoslovaca;

1990-1992: República Federal Checa y Eslovaca.

El nombre oficial del Estado fue evolucionando de acuerdo con la definición de su estructura política. El nombre oficial entre 1918 y 1920 fue República de Checoslovaquia o Estado checoslovaco. Entre 1920 y 1938 se utilizó el nombre de República Checo-Eslovaca. Incluso durante los años veinte, sin embargo, la designación Estado checoslovaco también apareció comúnmente. Durante la Segunda República (1938-1939) se utilizó el nombre República Checo-Eslovaca (bajo la influencia de la creciente autonomía humana apoyada por Alemania). Después de la guerra, el nombre República Checoslovaca se usó nuevamente hasta 1960.

En 1960, de acuerdo con la ideología del gobernante Partido Comunista de Checoslovaquia, el nombre del Estado se cambió a República Socialista Checoslovaca. En el preámbulo de la constitución, el nuevo nombre se justificaba por la victoria del socialismo en el país, a la que seguiría la transición a la etapa final de la historia: el comunismo. Junto con el nombre, también se cambió el escudo de armas del Estado.

Después de la caída del régimen en 1989, el nombre del estado se cambió a República Federativa Checoslovaca. Después de largas disputas, finalmente se aprobó el nombre República Federativa Checa y Eslovaca, que se utilizó hasta la disolución de la Estado el 31 de diciembre de 1992. En español existen las formas «Checoslovaquia» y «Checoeslovaquia», aunque la forma preferida es la primera.​

República de Weimar / Alemania nazi

Durante mucho tiempo la zona formó parte del Imperio austrohúngaro hasta que se produjo su derrumbamiento a finales de la Primera Guerra Mundial. Bohemia y Moravia, bajo el dominio austriaco, eran centros industriales de habla checa, mientras que Eslovaquia, que formaba parte de Hungría, era una región agraria desarrollada. Por lo tanto, las condiciones eran mucho más propensas al desarrollo de un movimiento nacionalista en Chequia que en Eslovaquia.​

Al término de la Primera Guerra Mundial, y como parte de lo concebido en el Tratado de Saint-Germain-en-Laye, Checoslovaquia fue fundada de un modo ajeno a los ciudadanos de los dos países originales, el 28 de octubre de 1918, como uno de los Estados sucesores del Imperio austrohúngaro. El nuevo Estado fue presidido por Tomáš Masaryk,​ quien fue su primer presidente del 14 de noviembre de 1918 a 14 de diciembre de 1935. Fue sucedido en el cargo por su estrecho aliado, Edvard Beneš.​

La república estaba formada por los territorios actuales de Chequia, Eslovaquia y (entre 1919 y 1939) Rutenia del Cárpato (brevemente independiente como Ucrania ciscarpática). Fue una república democrática y próspera durante el periodo de entreguerras, pero se caracterizó por problemas étnicos debido al hecho que las dos minorías étnicas más grandes (sudetes —habitantes de lengua alemana, sobre todo en las zonas limítrofes con Austria y Alemania— y eslovacos) no estaban satisfechos con la dominación política y económica de los checos (bohemios y moravos), y que la mayoría de los sudetes y húngaros de Checoslovaquia nunca estuvieron de acuerdo con la creación del nuevo Estado.

El período entre las dos guerras mundiales vio el florecimiento de la democracia en Checoslovaquia. De todos los nuevos Estados establecidos en el centro de Europa después de 1918, solo Checoslovaquia conservaba un gobierno democrático hasta que estalló la guerra. En 1920 se instauró su constitución que establecía una democracia parlamentaria. La persistencia de la democracia sugiere que Checoslovaquia estaba mejor preparada para mantener la democracia que otros países de la región. Por lo tanto, a pesar de las disparidades regionales, su nivel de desarrollo era mucho más alto que el de los Estados vecinos. La población en general sabía leer y escribir, y contenía los grupos menos alienados. Bajo el mandato de Masaryk, los políticos checos y eslovacos promovieron condiciones progresistas sociales y económicas que sirvieron para calmar el descontento.

El ministro de Relaciones Exteriores, Edvard Beneš, se convirtió en el principal arquitecto de la alianza de Checoslovaquia, Rumanía y Yugoeslavia (la Pequeña Entente, 1921-1938) cuyo objetivo era mantener la situación en la cuenca del Danubio, frenando los intentos de Hungría para recuperar las áreas perdidas. Beneš trabajó también en estrecha colaboración con Francia.​ Mucho más peligroso era el elemento alemán, que después de 1933 se convirtió en aliado de los nazis en Alemania. El creciente sentimiento de inferioridad entre los eslovacos, que eran hostiles a los checos, más numerosos, debilitó la unidad del país a finales de 1930. Muchos eslovacos apoyaron entonces un movimiento nacionalista extremo, el Partido Popular Eslovaco de Hlinka, y dieron la bienvenida al Estado eslovaco, títere de la Alemania nazi y creado en virtud del control de Hitler en 1939.

Después de la anexión alemana de Austria con el Anschluss, Adolf Hitler exigió el control de los Sudetes, de mayoría étnica germana. Gran Bretaña y Francia convinieron en la Conferencia de Múnich ceder el control a Alemania de esa zona como parte de la política de apaciguamiento, ignorando la alianza militar que Checoslovaquia tenía con Francia; de tal modo las tropas de Wehrmacht ocuparon los Sudetes en octubre de 1938. Finalmente Checoslovaquia dejó de existir el 15 de marzo de 1939 cuando el resto de las tierras checas fueron invadidas por la Alemania nazi y fue dividida entre el Protectorado de Bohemia y Moravia y el Estado eslovaco.​

Los Acuerdos de Múnich le costaron a Bohemia y a Moravia perder cerca del 38 % de su superficie total, con unos 3,2 millones de alemanes y 750 000 habitantes checos. A causa de haber perdido su costoso sistema de fortificación de fronteras, el nuevo Estado era militarmente indefendible. Hungría recibió 11 882 km² en el sur de Eslovaquia y la Rutenia sur, de acuerdo a un censo de 1941, sobre la base de que el 86,5 % de la población de este territorio era húngara. Polonia adquirió la ciudad de Tèšín (906 km², con cerca de 250 000 habitantes, en su mayoría polacos) y dos zonas fronterizas de menor importancia en el norte de Eslovaquia (226 km², 4280 habitantes, solo el 0,3 % polacos). Por otra parte, el gobierno checoslovaco tuvo problemas para hacerse cargo de los 115 000 checos y 30 000 refugiados alemanes que habían huido a la parte restante de Checoslovaquia.

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