Charlotte es una ciudad estadounidense ubicada en el condado de Mecklenburg, del cual es sede, en Carolina del Norte, con una población de más de 730 000 habitantes en 2010, lo que la sitúa como la ciudad más poblada del estado. Se encuentra ubicada al centro-sur del mismo, cerca del límite con Carolina del Sur y de la ribera izquierda del río Catawba.
Charlotte es una ciudad que ha tomado mucha importancia en los Estados Unidos, ya que es un destacado centro financiero y energético, siendo sede dos de los bancos más grandes del país, Wachovia y Bank of America, y la compañía de electricidad Duke Energy.
Charlotte turísticamente ha crecido también al ser sede de las franquicias de Charlotte Hornets (NBA), Carolina Panthers (NFL) y Charlotte FC (MLS)
La ciudad fue incorporada en el año 1768, y llamada así en honor de la reina de Gran Bretaña, Carlota de Mecklemburgo-Strelitz (Charlotte en inglés), consorte del rey Jorge III, con quien se casó el año anterior.
Topper es un importante yacimiento arqueológico ubicado a lo largo del río Savannah, en el Condado de Allendale (Carolina del Sur), a 295 km de la actual ciudad de Charlotte del cual se ha postulado una posible presencia humana tan antigua, pre-Clovis en arenas aluviales de dieciséis mil a veinte mil años de antigüedad. En 2004, el arqueólogo estadounidense Albert Goodyear de la Universidad de Carolina del Sur, que trabaja en el sitio desde 1980, anunció también dataciones con carbono-14 que arrojaron como resultado una posible presencia humana en el lugar hace unos cincuenta mil años, aunque muchos cuestionan estas investigaciones.
En el siglo XVII, el área de Charlotte aún estaba habitada por la tribu indígena catawba, que significa «gente del río» y que había establecido áreas habitables a lo largo del río desde el 8000 a. C.. Huyendo de sus enemigos en 1640, los catawba formaron parte de la nación india sioux en Las grandes llanuras occidentales.
La primera exploración europea documentada de la costa de la actual Carolina del Norte fue dirigida por el navegante florentino Giovanni da Verrazzano en nombre de Francia, en 1524, actuando bajo el mandato del rey Francisco I de Francia. A bordo de la carabela La Dauphine, Verrazzano alcanzó el litoral norteamericano en marzo de ese año en las inmediaciones de Cape Fear, marcando el primer contacto europeo registrado con esta sección de la costa atlántica. Durante su travesía hacia el norte a lo largo de los Outer Banks, el explorador describió la región como una tierra de extraordinaria belleza natural, bautizándola con el nombre de Arcadia debido a la densidad y exuberancia de sus bosques, en alusión a la región idílica de la mitología griega. Un aspecto historiográfico fundamental de su paso por Carolina del Norte fue su interpretación errónea de la geografía local: al observar las vastas extensiones de agua de los sonidos de Albemarle y Pamlico tras las estrechas islas de barrera, Verrazzano concluyó que se trataba del océano Pacífico (el célebre «Mar de Verrazzano»), un error cartográfico que persistió en los mapas europeos durante gran parte del siglo XVI al sugerir un paso inmediato hacia Asia. El testimonio primordial de esta expedición es la relación enviada por el navegante al monarca francés desde Dieppe, conservada detalladamente en el Cèllere Codex. Este manuscrito ofrece una de las primeras descripciones etnográficas de los pueblos indígenas algonquinos de la zona, destacando su hospitalidad, rasgos físicos y costumbres, además de catalogar la flora regional, compuesta principalmente por cedros, pinos y cipreses. Aunque esta expedición fundamentó las posteriores reclamaciones territoriales de la Corona francesa en Norteamérica, la región sería finalmente colonizada por el Reino de Inglaterra décadas más tarde.
El 25 de marzo de 1584, la reina Isabel I concedió a Raleigh una carta real para colonizar el área de Norteamérica. Esta especificaba que Raleigh estaba obligado a establecer una colonia en Norteamérica o perdería su derecho de colonización. Raleigh e Isabel I pretendían que la expedición proporcionara riquezas desde el Nuevo Mundo y una base desde la que enviar expediciones de corsarios contra la Flota de Indias de España. Raleigh jamás visitó en persona América del Norte. Raleigh estableció dos colonias sobre la costa, pero ambas acabarían en el fracaso, entre ellas la Colonia de Roanoke. Ese era el segundo territorio que los británicos intentaron colonizar en el continente.
El 27 de abril de 1584 Raleigh envió a Philip Amadas y Arthur Barlowe al mando de una expedición para explorar la costa este de América del Norte. Llegaron a la isla de Roanoke el 4 de julio, y pronto establecieron relaciones con los nativos locales, los secotan y los croatoan. Barlowe volvió a Inglaterra con dos croatoan llamados Manteo y Wanchese, quienes pudieron describir las divisiones y la geografía de la zona a Raleigh. Basándose en esta información, Raleigh organizó una segunda expedición, dirigida por sir Richard Grenville.
Virginia Dare fue la primera persona de padres ingleses nacida en América, y su nacimiento fue en Carolina del Norte. Lo que ocurrió con ella y los demás colonos de Roanoke es un misterio.
El Imperio británico comenzó a tomar forma a principios del siglo XVII, mediante el establecimiento de la colonia de Jamestown en 1607, en Virginia por parte de Inglaterra, lo que sería el comienzo de las Trece Colonias en Norteamérica, que fueron el origen de Estados Unidos así como de las provincias marítimas de Canadá. Los navíos Susan Constant, Godspeed y Discovery salieron el 16 de diciembre de 1606 desde los muelles de Blackwall en el río Támesis (sur de Inglaterra), se detuvieron en las Islas Canarias (España) por agua, llegaron a Martinica (Francia) el 23 de marzo. Posteriormente llegaron al cabo sur de la bahía de Chesapeake (Estados Unidos) en abril de 1607. No permanecieron allí mucho tiempo. Cuando hacían un reconocimiento de la costa, los indígenas se presentaron y los persiguieron hasta que regresaron a las naves. Pero el cartógrafo Richard Hakluyt les había dado instrucciones de dónde convenía que establecieran su colonia, y el 14 de mayo ya tenían elegido un sitio, casi cien kilómetros tierra adentro, junto al recién bautizado río James, donde construyeron el fuerte de Jamestown en menos de un mes. En 1994 un grupo de arqueólogos descubrió el sitio donde se ubicaba el fuerte de Jamestown. Durante años se pensó que el río se había llevado el fuerte.
A partir de la década de 1750, Hagler, el jefe de los catawba, trabajó para establecer relaciones pacíficas con los nuevos colonos blancos. Debido a ello, sufrió una emboscada y fue asesinado por una banda de siete shawnees, que no querían la paz. En 1763, los británicos negociaron un acuerdo de tierras con catawban, por 144 000 acres a lo largo del río Catawba, que se reservaría para los indios.
En 1710, debido a discusiones de la gobernación, la colonia de Carolina se dividió en Carolina del Norte y Carolina del Sur. En 1729, Carolina del Norte se convirtió en una colonia independiente.
Las diferencias en los modos de asentamiento de la parte oriental y occidental de Carolina del Norte afectaron a la vida política, económica y social del estado desde el siglo XVIII hasta el siglo XX. El este del estado fue colonizado en gran parte por inmigrantes de Inglaterra y de las Highlands de Escocia. El oeste (actual Charlotte) fue colonizado en gran parte por los escoceses, irlandeses y protestantes de Alemania.
Charlotte Town, como era conocido, se incorporó en noviembre de 1768.
Una victoria importante de Estados Unidos en la guerra tuvo lugar en el King's Pinnacle, a lo largo de la frontera entre Carolina del Norte y Carolina del Sur. En la Batalla de King's Mountain, justo al suroeste de Charlotte, en la frontera de Carolina del Sur, los fronterizos de Georgia, Virginia y ambas Carolinas se combinaron para una victoria sobre los británicos, en una escaramuza muy significativa el 7 de octubre de 1780. La batalla épica, en que los británicos sufrieron grandes bajas, fue reconocido como un instrumento para poner fin a la Guerra de la Independencia.