El bosque de Chapultepec o Chapultepec es un bosque urbano localizado en las alcaldías Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón, en la Ciudad de México. Es el bosque urbano más grande de América Latina con 866 hectáreas y el cuarto más grande del mundo.
Es el mayor en su tipo en el hemisferio occidental, con una superficie de 866.37 ha. Está dividido en cuatro secciones y alberga algunos de los sitios culturales, históricos y turísticos más importantes de México, como el Museo Nacional de Antropología. Cuenta con tres lagos artificiales, parques, centros culturales, espacios deportivos y más de 100 monumentos. Por todo esto, constituye uno de los lugares más visitados por capitalinos y turistas. Dada la antigüedad en su ocupación humana, el Bosque es considerado una zona arqueológica donde se han hallado más de 4 mil objetos arqueológicos. Además, está incluido desde el 2001 en la lista indicativa de los bienes candidatos a ser reconocidos como Patrimonio de la Humanidad en México.
En la zona poniente del lago de Texcoco inicia una suave pendiente que da inicio a la Sierra del Monte de las Cruces, en cuya cuenca de más de 7800 km² se encuentran bosques de fresno, encino, ahuehuetes y coníferas, además de ríos y manantiales que desembocaban en las aguas del lago, donde abundaban tulares y carrizos, así como una variedad de especies de animales lo que en conjunto constituía un ecosistema ideal en la elevación rocosa —en realidad un volcán extinto— llamada cerro de Chapultepec (en náhuatl cerro del chapulín). Este "cerro" es de los pocos promontorios elevados al centro de la Cuenca de México, además del Peñón de los Baños, el cerro de la Estrella y el volcán Guadalupe. La formación del volcán junto a la del cerro Tlapacoya, el Peñón de los Baños y el cerro Zacatépetl se originó a principios del Mioceno.
El suelo de las cuatro secciones del bosque van desde el poniente con la Formación Tarango de la Sierra del Monte de las Cruces, hasta las inmediaciones del volcán de Chapultepec, en donde hay evidencias geológicas de la intensa actividad volcánica de la Cuenca de México.
En las inmediaciones de Circuito Interior y paseo de la Reforma, en el predio llamado Subestación Diana, excavaciones de 2016 localizaron restos de megafauna como mamuts que datan del Pleistoceno.
Los primeros indicios de ocupación humana en la zona de Chapultepec se remontan al periodo Preclásico mesoamericano. La arqueología ha localizado restos cerámicos y diversas figurillas. Restos excavados de la zona arqueológica de Chapultepec indican posteriormente ocupación humana, con habitaciones de estilo teotihuacano, concretamente de los periodos Tlamimilolpa (225 a 350 d. C.) y Xolalpan (350 a 550 d. C.).
La historiografía registra que Chapultepec fue habitado por grupos de diversos orígenes; en el siglo XII d. C. se asentaron ahí pobladores de origen tolteca, encabezado por Huémac, emigrantes de Tula que se establecieron por un tiempo hasta la muerte de Huémac quien, ante la imposibilidad de rescatar a su pueblo del estado de decadencia, se quitó la vida en la cueva de Cincalco, hoy el túnel al elevador del Castillo de Chapultepec. A finales del siglo XIII, en las laderas de la sierra se presentaba un fenómeno un poco inusual, ya que las tierras estaban formadas por deslizamientos de arena, la cual retenía pocos nutrientes, por lo que al parecer era pobre para la agricultura y el crecimiento de plantas.
Los mexicas tuvieron en Chapultepec un sitio histórico y sagrado, además de estratégico, dados los manantiales presentes en este cerro. Hacia el siglo XI esta civilización intentó fundar su altépetl definitivo en esta zona. Como parte de ello, en Chapultepec habrían ocurrido algunos hechos como la designación de Huitzilíhuitl como huey tlatoani de los mexica y el hecho referido como el sacrificio de Copilli, en la cual la dirigencia mexica convertiría a Chapultepec como su ciudad definitiva hacia un antecedente en la fundación de México-Tenochtitlan. Este sitio representaba una ventaja defensiva al aprovechar el propio cerro como punto de vigía al estar a la orilla del Lago de Texcoco y el tener fuentes de agua dulce que brotaban en la zona sur del cerro. Otros altépetl establecidos como los chalcas, los colhuas, los xaltocamecas, los xochimilcas y los tepanecas habrían impedido deliberadamente que los mexica se establecieran y se fortalecieran, por lo cual los atacaron militarmente. El único altépetl aliado mexica fue el de los cuauhtitlancalques, por lo que finalmente los altépetl aliados lograron vencer a los mexicas. Estos ataques sucesivos incluyeron la captura y el sacrificio de Huitzilihuitl y su familia por los altépetl beligerantes, la suspensión de la ceremonia del Fuego Nuevo y el desplazamiento forzado de la zona, lo que los llevó de nuevo a la peregrinación (como se muestra en la lámina 18 de Tira de la Peregrinación). Como parte de este desenlace, los mexicas habrían huido hacia el islote de Acocolco o probablemente hacia Atlacohuayan, y algunos otros fueron movidos hacia otras poblaciones como Atizapán y Contitlan. Tras ese hecho los mexicas habrían sido desplazados en condiciones penosas hacia Colhuacan (como se muestra en la lámina 19 de Tira de la Peregrinación).
Se menciona en la Tira de la Peregrinación que en este lugar se presentaron portentos que precedieron a la fundación de México-Tenochtitlan, como un blanqueamiento de todo lo cercano a los manantiales. Es así que al fundarse México-Tenochtitlan la zona presentaba dos asentamientos, uno en la cercana Tacubaya y el otro en la ladera oriente del cerro, en la zona cercana a la Puerta de los Leones. Es a partir de esta población que el área empieza a transformarse con los cultivos y la instauración de un jardín botánico por parte del huey tlatoani Moctezuma Ilhuicamina, mismo que ordenó plantar varios ahuehuetes en las cercanías de los manantiales que brotaban del cerro de Chapultepec, de los cuales aún quedan algunos en pie.
Es al parecer la primera construcción hidráulica de un acueducto de carrizo, piedra y lodo proveniente de la ladera suroriente del cerro que abastecía de agua dulce a México-Tenochtitlan que se presentó la oportunidad para los mexicas de liberarse del sometimiento de Azcapotzalco, ya que estos en un primer intento de construirlo no pudieron hacerlo y solicitando realizarla por Nezahualcóyotl (soberano de Texcoco), lo que fue tomado por el pueblo tepaneca como una afrenta. Esto desencadenó la guerra y la consiguiente victoria de la Triple Alianza, la que se volvería base para el gobierno de Texcoco-Acolhuácan, Tlacópan-Tecpanohuáyan y México-Tenochtitlan, quienes se repartieron a los pueblos que antes rendían tributo a Azcapotzalco. A más de cinco siglos de la edificación, aún se preservan cinco depósitos de vestigios de una alberca del siglo XVI que almacenaban el agua de dos manantiales. Ya bajo el control mexica, la zona de Chapultepec fue cuidada por los mexicas al ser su principal fuente de agua dulce, la cual conducían por un acueducto que corría a lo largo de la hoy llamada avenida Chapultepec. Este acueducto se basaba en la gravedad y se alimentaba de varios manantiales, los cuales eran conducidos a pozas para permitir regular el flujo por el acueducto, de estas pozas existen vestigios llamados Albercas de Chapultepec.
En la misma época se construyó en la cima del cerro un teocalli, formando una plataforma abierta en dirección al oriente, el cual se entrelazaba con el pensamiento mexica, la observación científica de los astros y el cálculo de los ciclos agrícolas con los relatos míticos y el culto a las divinidades ordenadas del universo.
Desde el siglo XV, los señores de Tenochtitlan hicieron labrar imágenes en la ladera oriente de Chapultepec; no obstante después de la conquista, por iniciativas del obispo fray Juan de Zumárraga, se ordenó su destrucción. Actualmente solo se conserva el escultórico Moctezuma II, quien aparece portando un vistoso tocado de plumas y carga en la mano derecha el omechicahuaztli para los rituales de lluvia; a la derecha de esta figura se aprecian los restos de una gran serpiente y entre ambos, el símbolo Cé Ácatl, flecha relacionada desde la mitología tolteca con Quetzalcóatl. Se sabe que en las rocas de las faldas se esculpieron las figuras de varios gobernantes y principales mexicas como el caso de Moctezuma Ilhuicamina y Tlacaélel, estas obras fueron dirigidas y financiadas por el Huey Tlatoani de Tetzcuco, Nezahualcóyotl, al quien le fue permitido vivir en el Bosque.