Central Park es un parque urbano público situado en el distrito metropolitano de Manhattan, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. El parque tiene forma rectangular y dimensiones aproximadas de 4000 x 800 m, siendo casi dos veces más grande que Mónaco y casi ocho veces más que la Ciudad del Vaticano.
Con unos 37,5 millones de visitantes al año, Central Park es el parque más visitado de Estados Unidos (aunque el Fairmount Park de Filadelfia es diez veces más grande, Central Park tiene 2,5 veces más visitantes, y los 37,5 millones de visitantes anuales que recibe Central Park quintuplican los que visitan el parque nacional del Gran Cañón, en Arizona). Además, su aparición en numerosas películas y en programas de televisión lo ha convertido en uno de los parques urbanos más famosos del mundo. El parque está administrado por la Central Park Conservancy, una empresa privada sin ánimo de lucro, que tiene un contrato con el Departamento de Parques y Ocio de Nueva York.
Central Park limita por el norte con la Calle 110, por el oeste con la calle Central Park West, por el sur con la Calle 59 y por el este con la Quinta Avenida. Los tramos de estas calles que pasan alrededor de Central Park son conocidas normalmente con el nombre de Central Park North, Central Park South y Central Park West, respectivamente; aunque la Quinta Avenida conserva su nombre a su paso por el lado este del parque. Central Park tiene su propia sección censal en Estados Unidos, la número 143. Según el Censo del 2000, la población del parque es de dieciocho personas, doce hombres y seis mujeres, con una media de edad de 38,5 años. El actual valor inmobiliario de Central Park se estima que es de unos 528 783 552 000 dólares según la apreciación de Miller Samuel.
El parque fue diseñado por Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux, quienes más tarde crearon el Prospect Park de Brooklyn.
Mientras que gran parte del parque parece natural, contiene varios lagos artificiales, dos pistas de patinaje sobre hielo y áreas de hierba usadas para diversas actividades deportivas.
El parque es un popular oasis para aves migratorias, lo que lo convierte en un lugar concurrido por observadores de pájaros.
El 12 de abril de 2017, el parque fue incluido en la Lista indicativa de Estados Unidos, los bienes que el país remite a la UNESCO al considerarlos candidatos a ser declarados Patrimonio de la Humanidad.
El parque no formaba parte del Plan de los Comisarios de 1811; sin embargo, entre 1821 y 1855 el área metropolitana de Nueva York cuadruplicó su población. Como la ciudad se había ampliado, la gente tenía pocos espacios abiertos a los que acudir e iba principalmente a los cementerios para alejarse de la ruidosa y caótica vida de la ciudad. Poco después, la necesidad por parte de la ciudad de Nueva York de poseer un gran parque público fue expresada por el poeta y redactor del entonces Evening Post (el actual New York Post), William Cullen Bryant, y por el primer arquitecto paisajístico estadounidense, Andrew Jackson Downing, que comenzó a hacer pública la necesidad que tenía la ciudad de un parque público en 1844. Un lugar elegante para la conducción al aire libre, como el Bosque de Boulogne en París o el Hyde Park de Londres, fue el motivo por el que muchos neoyorquinos influyentes apoyaron la idea, y en 1853 la legislatura del Estado de Nueva York dio 2,8 km², el área situada entre las calles 59 y 110, para la creación del parque, e impuso un presupuesto máximo de 5 millones de dólares.
El estado de Nueva York designó una comisión para Central Park con la función de supervisar el desarrollo del parque y, en 1857, la comisión organizó un concurso para elegir el diseño del parque. El paisajista Frederick Law Olmsted y el arquitecto inglés Calvert Vaux desarrollaron un diseño llamado Greensward Plan, que fue seleccionado como el diseño ganador. Según Olmsted, el parque fue «de gran importancia, siendo realmente el primer parque hecho en este siglo, lo que es un gran signo de un buen desarrollo democrático...», una opinión que probablemente adoptaría durante sus varios viajes por Europa en 1850. Durante aquel viaje, Olmsted visitó varios parques. Este quedó particularmente impresionado por el Parque Birkenhead, situado cerca de Liverpool, Reino Unido, que fue inaugurado en 1847, convirtiéndose en el primer parque público del mundo.
Varias influencias confluyeron en la realización del diseño. Cementerios paisajísticos, como los cementerios de Mount Aurbun (Cambridge) o el de Green-Wood (Brooklyn), fueron un ejemplo de paisajes idílicos y naturalistas. La innovación más influyente en el diseño de Central Park fue que había caminos distintos para peatones, carruajes de caballos y otros vehículos. El tráfico comercial fue completamente ocultado y redirigido a calzadas hundidas, rodeadas de densos arbustos, para no alterar la impresión rústica del parque. El Greensward Plan contenía la construcción de aproximadamente 36 puentes, todos ellos diseñados por Vaux, cada uno diferente del otro, utilizando como materiales granito y esquisto de mica, con encajes de hierro de estilo neogótico.
Antes de comenzar su construcción, se tuvo que desalojar a todas las personas que vivían en el futuro emplazamiento del parque, de las cuales la mayor parte eran afroamericanos libres e inmigrantes de origen alemán o irlandés. En su mayoría vivían en pequeños pueblos situados en Manhattan, como Seneca Village, Harsenville, el Distrito Piggery y el Convento de las Hermanas de la Caridad. Los aproximadamente 1600 residentes de clase trabajadora que ocupaban el área en aquella época fueron desahuciados, conforme a la regla de expropiación, durante 1857, y Seneca Village y parte de otras comunidades fueron derribadas para la construcción del parque.
Durante la construcción del parque, Olmsted estuvo constantemente confrontado con los comisionados de parque, la mayoría de los cuales había sido designada por el ayuntamiento de la ciudad. En 1860, Olmsted fue despojado de su cargo de superintendente de Central Park y fue sustituido por Andrew Haswell Green, el expresidente de la Junta de Educación de Nueva York. A pesar de que Haswell tenía relativamente poca experiencia, consiguió agilizar la construcción y ultimar las negociaciones para la compra de 0,26 km² adicionales situados en el extremo norte del parque, entre la 106th Street y la 110th Street, que fueron utilizados para construir el Harlem Meer, una laguna.
Entre 1858 y 1873, la construcción del parque había avanzado notablemente y la mayor parte de las barreras iniciales habían sido sobrepasadas. Durante este período, más de 14 000 m³ de tierra fueron transportados desde Nueva Jersey porque el terreno original no tenía la calidad suficiente como para albergar los numerosos árboles, arbustos y plantas que el Greensward Plan tenía previstos. Cuando el parque fue oficialmente finalizado en 1873, más de diez millones de carretas de material, incluyendo la tierra y rocas que debían ser quitadas del área a mano, habían sido transportadas por el parque, incluyendo más de cuatro millones de árboles, arbustos y plantas que representaban las aproximadamente 1500 especies que hoy en día se pueden contemplar en el parque.
Tras su apertura, el parque lentamente se fue degradando. Uno de los principales motivos para ello fue el desinterés mostrado por el Tammany Hall, el clientelismo político, que era la mayor fuerza política de la Nueva York de entonces.
Con el cambio de siglo, el parque afrontó varios nuevos retos. El automóvil había sido inventado no hace mucho tiempo y, por lo tanto, era mucho más contaminante, lo que perjudicaba al parque. También, la forma de pensar de la gente comenzaba a cambiar. Anteriormente los parques eran usados para pasear y hacer meriendas en un ambiente idílico, pero en aquellos momentos también eran utilizados para realizar deportes. Tras la disolución de la Comisión de Central Park en 1870, la salida de Andrew Hawsell Green del proyecto y la muerte de Vaux en 1895, el esfuerzo por mantener el parque fue disminuyendo gradualmente, y había pocas o ningunas tentativas de sustituir los árboles, arbustos y plantas muertos o el césped desgastado. Durante varias décadas, las autoridades hicieron poco o nada para prevenir el vandalismo y limpiar el parque.