Carolina del Sur (en inglés, South Carolina) es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C., forman los Estados Unidos de América. Su capital es Columbia, y su ciudad más poblada es Charleston. Está ubicado en la región Sur del país, división Atlántico Sur, limitando al norte con Carolina del Norte y al suroeste con el río Savannah que lo separa de Georgia. Fue admitido en la Unión el 23 de mayo de 1788, como el estado número ocho. A pesar de su pequeña extensión territorial, es uno de los líderes nacionales de producción textil y el segundo mayor productor de tabaco de Estados Unidos, solo superado por Carolina del Norte.
La región que actualmente constituye Carolina del Sur formó parte inicialmente de la colonia inglesa de Carolina, nombrada en homenaje al rey Carlos II de Inglaterra (en latín Carlos es Carolus). En 1712, la colonia de Carolina se separó en dos: Carolina del Norte y Carolina del Sur.
Carolina del Sur fue una de las Trece Colonias que se rebelaron contra el gobierno británico en la guerra de Independencia de los Estados Unidos. Carolina del Sur se convirtió en el octavo estado de la Unión el 23 de mayo de 1788. Fue el primer estado en separarse de la Unión, el 20 de diciembre de 1860, tras la elección de Abraham Lincoln, para fundar los Estados Confederados de América. La guerra civil estadounidense se inició en Carolina del Sur, el 12 de abril de 1861, cuando tropas confederadas invadieron Fort Sumter. Después del fin de la guerra, el estado sería readmitido nuevamente en la Unión, el 25 de junio de 1868.
El apodo de Carolina del Sur, The Palmetto State, se originó durante la guerra por la independencia. Palmetto es una palabra inglesa que en castellano significa palmera. Al inicio de la revolución, fuerzas británicas intentaron capturar sin éxito el fuerte Moultrie hecho con troncos de palmeras, abundantes en el estado. Al día siguiente, el comandante del fuerte, al ver un navío de guerra británico en llamas, comentó que el humo emitido por el navío en llamas se asemejaba a una palmera.
Cerca de 30 tribus diferentes de nativos americanos vivían en la región que constituye actualmente Carolina del Sur en la época de la llegada de los primeros exploradores europeos a la región. De estas tribus, los más importantes eran los catawba (parte del grupo nativo americano de los siouan), los cheroqui y los yamasee (muskhogean). Se cree que los primeros humanos en asentarse en la actual Carolina del Sur lo hicieron hace unos 15 000 años.
El primer explorador europeo en avistar y desembarcar en la actual Carolina del Sur, fue el español Francisco Gordillo, en 1521. Cinco años después, en 1526, otro español, Lucas Vázquez de Ayllón, fundó el primer asentamiento europeo en el territorio que actualmente constituye Estados Unidos. Este asentamiento fue nombrado por Ayllón como San Miguel de Guadalupe y fue fundado con 600 expedicionarios. San Miguel de Guadalupe sería abandonado al año siguiente, en 1527. La región de Carolina del Sur sería reivindicada por los españoles y por los franceses, a lo largo del siglo XVI. Los franceses realizaron diversas tentativas de colonización de la región, que fallaron a causa de la hostilidad de tribus indígenas locales y a causa de la falta de provisiones.
Inglaterra reivindicó la actual Carolina del Sur al inicio del siglo XVII. En 1629, el rey Carlos I de Inglaterra cedió el sur de las Trece Colonias a Robert Heath. Esta colonia incluía las regiones que actualmente constituyen Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Tennessee. Heath nombró esta colonia Carolana, una palabra latina que significa 'Tierra de Carlos'.
En 1663, el rey Carlos II de Inglaterra confiscó la provincia de Carolina a los descendientes de Heath, y cedió la colonia a ocho «lores» —conocidos como Lords Proprietors, 'Lores Propietarios'— que administrarían en conjunto la provincia de Carolina. Carlos II lo hizo para recompensar a dichos lores, que habían apoyado su ascenso al poder. La provincia de Carolina fue dividida en tres condados: Albermarle (norte de la actual Carolina del Norte y Tennessee), Clarendon (actual Cape Fear) y Craven (actuales Carolina del Sur y Georgia). El condado de Clarendon duraría hasta 1667, en que se fundió con el condado de Albermarle. El primer asentamiento inglés en la actual Carolina del Sur sería fundada en 1670, en Albermarle Point. Diez años después, en 1680, los colonos de este asentamiento se trasladaron a la región de Oyster Point. El nuevo asentamiento allí fundado se llamó Charles Town, nombre que sería cambiado por el actual Charleston en 1783.
La región de Carolina del Sur continuó siendo reivindicada por los españoles y por los franceses hasta la década de 1730. Durante este periodo, los colonos ingleses fueron obligados a defenderse de diversos ataques de fuerzas españolas y francesas, durante la guerra de sucesión española, entre 1710 y 1713, y de diversos ataques indígenas y de piratas. Las crecientes diferencias económicas y políticas entre la población de los condados de Albermarle y Craven causaron finalmente la disolución de la provincia de Carolina, en 1712. En su lugar, fueron fundadas dos provincias coloniales distintas: Carolina del Norte y Carolina del Sur, en lo que eran anteriormente los condados de Albermarle y Craven. Ambas colonias continuaron siendo administradas por los lores propietarios.
Los lores, que tenían solamente intereses políticos y económicos en la región, poco ayudaron los colonos durante los ataques españoles, franceses, de los indígenas y de los piratas, hecho que disgustó mucho a la población. Además, los lores no permitían a los colonos que eligieran a sus gobernadores. Estos lores fueron depuestos en 1719, después de rechazar propuestas de leyes creadas por la población del estado ese mismo año. Carolina del Sur pasó a ser entonces una colonia real, gobernada por un gobernador escogido por el monarca del Reino Unido. El monarca británico de la época, el rey Jorge I de Inglaterra, hizo esto en un intento de agradar a la población de la Carolina del Sur, toda vez que la colonia actuaba como primera barrera de defensa contra invasiones españolas provenientes del sur, especialmente de la Florida. En 1732, la parte sur se separó formando una colonia aparte, Georgia.
Carolina del Sur, desde la década de 1700, había prosperado con el cultivo de arroz en la región. Desde mediados de la década de 1730, el algodón también pasó a ser cultivado en gran cantidad en la región. El algodón era primariamente exportado a otros países. La venta de algodón a precios competitivos requería gran cantidad de mano de obra barata. Así fue como miles de personas fueron traídos a la fuerza desde el continente africano, para trabajar como esclavos. Con la expansión del área cultivada desde el litoral hacia el interior, cada vez más colonos y esclavos se instalaban en la región. En 1775, Carolina del Sur poseía cerca de 175 000 habitantes. De estos, 100 000 eran blancos y 75 000 eran negros.
Durante la década de 1760, una serie de leyes aprobadas por el Reino Unido, que instituían diversos impuestos o disminuían la independencia de las Trece Colonias en relación con la metrópoli, disgustaron a la mayor parte de la población, que hasta entonces era, en su mayoría, leal a los británicos. Tras la institución de estas leyes, la población de Carolina del Sur se dividió en dos grupos: los whigs, que apoyaban la independencia de las Trece Colonias, y los torys, leales a la Corona británica.
La guerra de Independencia de los Estados Unidos se inició en 1775. La mayor parte de Carolina del Sur sería conquistada por los británicos al inicio de la guerra. La mayor ciudad de Carolina del Sur en aquellos tiempos, Charleston, estaba en mano de los colonos, y sería atacada por primera vez por tropas británicas en junio de 1776. Los colonos de la ciudad derrotaron a estas tropas en la batalla de Sullivan Island. Los británicos invadieron otra vez la ciudad de Charleston en 1779, tomando con éxito la ciudad en 1780. Tropas estadounidenses, bajo el mando del general Horatio Gates, intentaron obtener el control de Carolina del Sur en 1780, partiendo desde Carolina del Norte, pero fueron obligadas a retroceder tras ser derrotadas en la batalla de Camden. Fue en 1781 cuando una nueva fuerza estadounidense, comandada por el general Nathanael Greene, invadió Carolina del Sur y forzó a los británicos a replegarse en dirección a Virginia. Charleston continuaría bajo control británico hasta 1782. En total, tuvieron lugar cerca de 200 batallas y conflictos entre tropas y milicias coloniales y tropas británicas.