Carolina del Norte (en inglés, North Carolina; pronunciación AFI: [ˈnɔɹθ ˌkæɹəˈlaɪ̯nə]) es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C., forman los Estados Unidos de América. Su capital es Raleigh y su ciudad más poblada, Charlotte.
Está ubicado en la región Sur del país, división Atlántico Sur, limitando al norte con Virginia, al este con el océano Atlántico, al sur con Carolina del Sur, al suroeste con Georgia y al oeste con Tennessee. Con 9,535.483 habs. en 2010 es el noveno estado más poblado, por detrás de California, Texas, Nueva York, Florida, Illinois, Pensilvania, Ohio, Míchigan y Georgia. Fue admitido en la Unión el 21 de noviembre de 1789, como el estado número 12.
Aquí se fundó la primera colonia británica en América y fue una de las Trece Colonias británicas secesionistas. El nombre del estado fue elegido por el rey Carlos II de Inglaterra, en honor a su padre, el rey Carlos I. Carolina del Norte tiene tres áreas metropolitanas cuyas poblaciones superan el millón de habitantes. Según el censo de los Estados Unidos de 2010, su población era de 9 535 483 habitantes, un 18,46 % más que en el censo del año 2000. Es el tercer estado más poblado del sudeste del país, por detrás de Florida y de Georgia. Carolina del Norte es el vigésimo octavo mayor en los Estados Unidos y el décimo más poblado de los 50 estados de los Estados Unidos.
Debido a la variedad de elevaciones, desde el nivel del mar en la costa hasta 2.000 metros en las montañas, Carolina del Norte tiene uno de los climas más variados de los estados del sureste del país. El clima en la costa y el centro de Carolina del Norte es similar al clima de Georgia y Carolina del Sur, mientras que en las montañas del oeste es similar al de Nueva Inglaterra. Siendo así, el clima del estado varía desde un cálido y húmedo clima subtropical cerca de la costa, hasta un clima húmedo continental en las montañas.
En sus comienzos Carolina del Norte fue habitada por diferentes pueblos nativos, entre los que se encontraban las naciones cheroqui, tuscarora, cheraw, pamlico, meherrin, coree, machapunga, cape fear, xaxhaw, saponi, tutelo, waccamaw, coharie y catawba.
La primera exploración europea documentada de la costa de la actual Carolina del Norte fue dirigida por el navegante florentino Giovanni da Verrazzano en nombre de Francia, en 1524, actuando bajo el mandato del rey Francisco I de Francia. A bordo de la carabela La Dauphine, Verrazzano alcanzó el litoral norteamericano en marzo de ese año en las inmediaciones de Cape Fear, marcando el primer contacto europeo registrado con esta sección de la costa atlántica. Durante su travesía hacia el norte a lo largo de los Outer Banks, el explorador describió la región como una tierra de extraordinaria belleza natural, bautizándola con el nombre de Arcadia debido a la densidad y exuberancia de sus bosques, en alusión a la región idílica de la mitología griega. Un aspecto historiográfico fundamental de su paso por Carolina del Norte fue su interpretación errónea de la geografía local: al observar las vastas extensiones de agua de los sonidos de Albemarle y Pamlico tras las estrechas islas de barrera, Verrazzano concluyó que se trataba del océano Pacífico (el célebre «Mar de Verrazzano»), un error cartográfico que persistió en los mapas europeos durante gran parte del siglo XVI al sugerir un paso inmediato hacia Asia. El testimonio primordial de esta expedición es la relación enviada por el navegante al monarca francés desde Dieppe, conservada detalladamente en el Cèllere Codex. Este manuscrito ofrece una de las primeras descripciones etnográficas de los pueblos indígenas algonquinos de la zona, destacando su hospitalidad, rasgos físicos y costumbres, además de catalogar la flora regional, compuesta principalmente por cedros, pinos y cipreses. Aunque esta expedición fundamentó las posteriores reclamaciones territoriales de la Corona francesa en Norteamérica, la región sería finalmente colonizada por el Reino de Inglaterra décadas más tarde.
En 1523, Lucas Vázquez de Ayllón, y con autorización del emperador Carlos I de España, organizó una expedición para buscar el pasaje norte a las Islas de las Especias, explorando la costa este del actual Estados Unidos (estados de Virginia y Carolina del Norte). Estableció un breve poblado al que llamó «San Miguel de Guadalupe»; la localización de ese poblado es discutida, y algunos autores la sitúan en lo que posteriormente fue la ciudad de Jamestown (Virginia), y otros en la desembocadura del río Pee Dee.
En 1567, el capitán Juan Pardo dirigió una expedición hacia el interior para reclamar el área para la colonia española de la Florida, así como crear otra ruta para proteger las minas de plata en México. Pardo hizo una base de invierno en Joara, que rebautizó como Cuenca. La expedición construyó el Fuerte de San Juan y dejó a 30 hombres en él, mientras que Pardo viajó más lejos y construyó y dejó personal en otros cinco fuertes. Volvió por una ruta diferente a Santa Elena en Parris Island, Carolina del Sur, a continuación, al centro de la Florida española. En la primavera de 1568, los indígenas mataron a todos los soldados y quemaron los seis fuertes construidos en el interior, incluido el Fuerte de San Juan. Aunque los españoles nunca regresaron al interior, este fue el primer intento europeo de colonización del interior de lo que se convirtió posteriormente en los Estados Unidos. Un diario del siglo XVI de Pardo escrito por su ayudante Bandera y otros hallazgos arqueológicos encontrados desde 1986 en Joara lo han confirmado.
En 1584, la reina Isabel I de Inglaterra, concedió una carta a sir Walter Raleigh, en donde nombraba a la actual capital del estado de Carolina del Norte (por entonces Virginia) con el nombre de Raleigh. Raleigh estableció dos colonias sobre la costa a finales de 1580, pero ambas acabarían en el fracaso, entre ellas la colonia de Roanoke. Ese era el segundo territorio que los británicos intentaron colonizar en el continente. Virginia Dare fue la primera persona de padres ingleses nacida en América, y su nacimiento fue en Carolina del Norte. Lo que ocurrió con ella y los demás colonos de Roanoke es un misterio.
Los primeros colonos permanentes europeos de Carolina del Norte fueron los colonos británicos que emigraron al sur de Virginia después de un rápido crecimiento de la colonia y la posterior escasez de las tierras agrícolas disponibles. Nathaniel Batts fue documentado como uno de los primeros de estos virginianos emigrantes. Se instalaron al sur del río Chowan y al este del Great Dismal Swamp en 1655. En 1663, esta zona nororiental de la provincia de Carolina, conocida como Albemarle Settlements, sufría el asentamiento británico. Durante el mismo periodo, el rey Carlos II de Inglaterra dio la provincia a un grupo de nobles que lo habían ayudado a que lo restituyeran como rey en 1660. La nueva provincia de Carolina fue nombrada en honor y memoria al rey Carlos I de Inglaterra. En 1710, debido a discusiones de la gobernación, la colonia de Carolina se dividió en Carolina del Norte y Carolina del Sur. En 1729, Carolina del Norte se convirtió en una colonia independiente, con la excepción de las explotaciones de John Carteret, segundo Earl Granville, que se convirtió en una colonia real diecisiete años más tarde. Las diferencias en los modos de asentamiento de la parte oriental y occidental de Carolina del Norte afectaron a la vida política, económica y social del estado desde el siglo XVIII hasta el siglo XX. El este del estado fue colonizado en gran parte por inmigrantes de Inglaterra y de las Highlands de Escocia. El oeste fue colonizado en gran parte por los escoceses, irlandeses y protestantes de Alemania.
El 12 de abril de 1776, la colonia se convirtió en la primera en tener a sus delegados en el Congreso Continental y votar a favor de la independencia de la Corona británica. Las fechas de ambos acontecimientos que están relacionados con la independencia son conmemoradas sobre la bandera estatal y el sello del estado. A lo largo de la Guerra Revolucionaria estalló una feroz guerra de guerrillas entre bandas que estaban a favor de la independencia y otros que estaban a favor de las colonias británicas. En algunos casos, la guerra fue también una excusa para arreglar asuntos privados, rencores y rivalidades. Una victoria importante de Estados Unidos en la guerra tuvo lugar en el King's Pinnacle, a lo largo de la frontera entre Carolina del Norte y Carolina del Sur. La victoria estadounidense en el Kings Mountain le dio más posibilidades a los colonos a favor de la independencia de lograr su objetivo al impedir que el Ejército británico reclutara nuevos soldados.