Carolina Muzilli (Buenos Aires, 17 de noviembre de 1889-Bialet Massé, 23 de marzo de 1917) fue la primera mujer nombrada funcionaria del departamento industrial de las Chacras, en Argentina. Trabajó durante toda su corta vida para mejorar las condiciones de trabajo en las fábricas y en los lugares de trabajo en la Argentina.
Hija de obreros emigrados de Italia, nació en un hogar obrero, viviendo en un conventillo de la zona sur de la ciudad de Buenos Aires. Convivía en una misma habitación con varios hermanos y tías. Estas parientes, lectoras de folletines, habían elegido su nombre de pila en honor a la escritora italiana Carolina Invernizio (1851-1916). Estudió en una Escuela Normal (para maestras).
Muzilli, denunció las condiciones de trabajo de las mujeres que trabajaban en el diario La Prensa.
Participó en manifestaciones callejeras y mítines públicos, arengando a gritos a los trabajadores.
Fue una notable militante feminista.
Ella era crítica de la élite superior, que hablaba mucho y no hacía nada acerca del tema de la explotación de las mujeres y de los niños trabajadores. Estaba contra el feminismo que ella llamaba «deportivo», una práctica elitista con enfoque conservador hacia el feminismo, meramente reformista.
El diputado Alfredo Palacios ―del Partido Socialista― la impulsó a participar en conferencias en los centros socialistas con el mandato de organizar a las mujeres en los medios gráficos.
El informe que generó Muzilli sobre la situación de las mujeres en las fábricas fue el soporte de la defensa de la mujer que emprendió Alfredo Palacios ante el Congreso Nacional.
En 1906, Muzilli fue fundamental en la promulgación de leyes para proteger a los trabajadores mediante la participación activa en las actividades de la Sociedad de Beneficencia.
En 1907, cuando en Uruguay se legalizó el divorcio, Muzilli exigió que se promulgara una ley de divorcio también en Argentina.
Llegó incluso a elaborar un proyecto de ley de divorcio en el Centro Socialista Femenino, junto con Fenia Chertkoff (1869-1927).
El escritor paranaense Manuel Gálvez (1882-1962), en sus recuerdos literarios, cuenta que por primera vez en Buenos Aires vio que en una reunión literario-política ―a la que solo asistían hombres―, en una ocasión estuvieron presentes dos mujeres: una era la poetisa modernista Alfonsina Storni y la otra «una muchacha socialista, Carolina Muzilli, que tenía aspecto de obrera, escribiría un valioso libro sobre el trabajo de las mujeres, y moriría tuberculosa varios años más tarde».
En 1909, a los 19 años de edad, se afilió al Partido Socialista.
Comenzó a actuar en la Agrupación Femenina del partido.
Ese año (1909) representó al Centro Femenino Socialista en la Liga Internacional de Empleadas Domésticas.
En 1910 participó en el congreso de universitarias argentinas donde sobresalió por sus discursos combativos.
Se integró al grupo de pioneras de esa avanzada feminista que formaban, entre otras,
Fue amiga de los principales dirigentes socialistas argentinos.