Carolina Cárdenas Núñez (Bogotá, 1903-Bogotá, 1 de abril de 1936) fue una dibujante, pintora y ceramista colombiana que formó parte de la generación que introdujo el arte moderno en Colombia.
Estudió pintura y cerámica en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, siendo la primera artista en hacer arte abstracto y fotografía moderna en Colombia. Cárdenas “(parece) constituir los primeros experimentos geométricos abstractos en la historia del arte colombiano”.
Su trabajo se vio influenciado por el art déco durante los años veinte y treinta, y fue una de las primeras mujeres colombianas en acercarse al arte.Luego de su residencia en Europa (Londres), volvió a Colombia trayendo una perspectiva de vida y de las artes que distaba de la colombiana en ese entonces: «en un tiempo en el que las mujeres se mantenían encerradas en la casa, ella decidió ser artista. E hizo más: en vez de pintar, prefirió elevar la cerámica y la fotografía a la categoría de artes».
Introdujo algunos elementos del art déco a una serie de dibujos estilizados, de trazos seguros y definidos, en los que emplea colores oscuros y dorados con formas geométricas, generando un preámbulo para la introducción del arte abstracto en Colombia. Se destacó por realizar piezas originales en cerámica, nueva tendencia artística de la época. Por la finura de sus obras, evocadas desde el concepto de la figura elegante y finamente decorada con orlas y trazos geométricos, algunos críticos la denominaron con el sobrenombre de «Miss Decó».
Realizó la primera exposición de cerámica de Colombia, junto con Sergio Trujillo Magnenat, de su obra, compuesta por teteras y jarrones, entre otras piezas. La exhibición tuvo lugar en la Sociedad Colombiana de Ingenieros, el 6 de febrero de 1936, y fue comentada en la prensa, ya que hasta el momento la cerámica no había tenido reconocimiento en el arte colombiano, menos aún en piezas con influencia de la escuela Bauhaus.
Su obra permaneció en el olvido por casi 50 años, hasta que fue exhibida en la exposición Colombia en el umbral de la modernidad, realizada en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, en 1997, así como en una exposición conmemorativa conformada por 33 dibujos en el Gabinete de Dibujo y Artes Gráficas del Museo Nacional de Colombia, entre mayo y septiembre de 2005. Alguna parte de su obra, dibujos y bocetos, se conservan, al parecer, como colección privada.
La crítica de su tiempo se refiere más a la mujer, su belleza física y el diseño de su vestuario de moda que a su obra.Esto dificultó el reconocimiento de su obra como arte, ya que los críticos no hablaban de su talento o sus obras, sino de su personalidad «(c)allada, suave, buena amiga, discreta, enigmática, alma de paz, de pureza y de luz, llena de bondad y de sensibilidad finísima». Se suele confundir a la artista con su obra.
El reconocido crítico colombiano Álvaro Medina considera y certifica que no existe una obra propiamente dicha. Que sólo quedan pocos dibujos y bocetos muy fragmentarios. Unos treinta y cinco.Las reflexiones posteriores de la historiadora de arte Cristina Lleras, basadas en las de Álvaro Medina, son posiblemente los acercamientos más rigurosos a la incipiente y muy breve obra de bocetos y alguna cerámica de Carolina Cárdenas.
Artes decorativas en el siglo XX
Desde finales del siglo XIX, se inician las prácticas ligadas a lo decorativo, entre ellas el dibujo, el bordado, la cerámica y la música vocal. La crítica considera que parecerían más entretenimientos familiares y domésticos, y «no un ejercicio vocacional con una una labor continuada de la profesión artística»,salvo algunas excepciones como la de Margarita Holguín y Caro.
Puede consultarse su obra en la colección digital del Banco de la República. Esta institución conserva y clasifica 70 dibujos y una cerámica que hacen parte de sus colecciones.
20 dibujos y una cerámica en las colecciones del Banco de la Repúblicay otras obras
Estuvo muy influenciada por las vanguardias del arte europeo. Se relacionó con Ramón Barba y Josefina Albarracín, quienes hicieron parte del movimiento artístico Bachué y con quienes posiblemente trabajó en la Fábrica de loza bogotana. Fue amiga de la decoradora Elvira Martínez, la escritora Elisa Mújica y la ceramista Hena Rodríguez.
Obtuvo el premio a los estudiantes en la Escuela de Bellas Artes (1928).
Carolina Cárdenas Núñez nació en Bogotá, en 1903, en el seno de un hogar acomodado de la aristocracia bogotana. A temprana edad fue enviada a vivir a con sus abuelos maternos a Londres, ciudad donde su abuelo materno se desempeñaba como cónsul de Colombia.
Después de realizar sus estudios básicos en Londres, regresa a Bogotá. Compartió con los profesores Francisco Antonio Cano, Roberto Pizano, y Gustavo Arcila Uribe. En 1928 ingresó a la Escuela de Bellas Artes, dirigida por Roberto Pizano.
Carolina Cárdenas posó para varios artistas de su tiempo, entre ellos el profesor Francisco Antonio Cano, quien llevó para la posteridad tres magníficos retratos al óleo de la joven artista, dos que forman parte de las colecciones del Museo Nacional de Colombia, y un óleo que conserva la familia de su esposo. Junto a varios compañeros de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, trabajó algunos dibujos y bocetos con modernos conceptos artísticos.
Tras la quiebra de su padre en la crisis financiera de 1929, Cárdenas ingresó a trabajar al Ministerio de Guerra, donde se desempeñó en la sección de provisiones, durante el período de la guerra de Colombia con el Perú (1932).