Carlos Alberto Reutemann (Santa Fe, 12 de abril de 1942-Santa Fe, 7 de julio de 2021) fue un piloto de automovilismo y político argentino.
Reutemann fue piloto de Fórmula 1 desde 1972 hasta 1982, donde compitió para los equipos Brabham, Ferrari, Lotus y Williams. En su palmarés en la máxima categoría del automovilismo obtuvo doce victorias, 45 podios y seis pole positions en 144 carreras puntuables, además de dos triunfos y una pole en carreras fuera de campeonato. El piloto resultó tercero en los campeonatos 1975, 1978 y 1980. En 1981, habiendo superado a su compañero de equipo y primer piloto de Williams, Alan Jones, finalizó segundo en el Campeonato de Pilotos con una diferencia de solamente un punto con respecto al campeón, Nelson Piquet. Reutemann se retiró de la Fórmula 1 en 1982.
Por otra parte, finalizó tercero en las ediciones 1980 y 1985 del Rally de Argentina. Reutemann, Kimi Räikkönen y Robert Kubica son los únicos pilotos de Fórmula 1 que han conseguido sumar puntos en el Campeonato del Mundo de Rally. En 1990 recibió el Premio Konex de Platino como el mejor automovilista de la década en Argentina.
En 1991, paralelamente a sus actividades en el sector privado como productor agropecuario, Reutemann inició su actividad política en el Partido Justicialista de la mano del presidente Carlos Menem. Ese año fue elegido como gobernador de la provincia de Santa Fe. Posteriormente, ejerció como senador nacional (1995-1999) y fue elegido para un segundo mandato como gobernador (1999-2003). Regresó al Senado de la Nación, donde se desempeñó en tres mandatos consecutivos, desde 2003 hasta su muerte.
Nació y se crio en el campo. Sus abuelos, Jakob Reutemann y Ana Kienast eran inmigrantes suizo-alemanes que recibieron una colonia de 31 hectáreas en San Carlos Sud, Provincia de Santa Fe. En la misma, su padre Enrique Reutemann y su madre Flora Molina (criolla de origen español) se dedicaron durante algún tiempo a las tareas agrícola ganaderas. Poco después se mudaron a Humboldt donde se dedicaron al tambo y a la cría de vacas de raza holando argentina. En esos primeros años se aficionó a los animales y de ahí le vino el apodo Lole, porque a menudo decía que iba a ver a «lolechone» («los lechones»). Pero más le apasionaban los vehículos de trabajo llegando, ya a los 7 años a manejar un viejo Ford A modelo 1929 de la familia. Para los 11 años, junto a su hermano Enrique habían construido una pista en el campo y la recorrían con un Rastrojero de la familia tratando de bajar los tiempos. Iba a caballo o en bicicleta al colegio rural Simón de Iriondo, aledaño a una estación de trenes y distante 6 kilómetros de su campo. Al finalizar la educación primaria, los dos hermanos Reutemann ingresaron como pupilos en el Colegio Inmaculada Concepción de Santa Fe, de la Compañía de Jesús. Siempre valoraría esa educación jesuita como la que le dio el espíritu de disciplina, sacrificio y austeridad que le permitiría los mejores resultados tanto en el automovilismo como en la política.
En 1968 se casó con su novia de la adolescencia, María Noemí Claudia Bobbio Orellano, conocida como Mimicha, hija de la familia propietaria en esa época de Canal 13 de Santa Fe de la Vera Cruz. Con ella se radicaron en Londres para dedicarse a la carrera automovilística de Reutemann tal como la venía planeando, ya con el objetivo de llegar a la Fórmula 1. En Londres nació su primera hija, Cora (madre de su único nieto, Santiago Bautista Diez Reutemann), mientras que en 1973 nació la segunda, Mariana.
Desde el momento en que terminó sus estudios secundarios y volvió a trabajar al campo, comenzó a participar de manera amateur en “picadas” (carreras de aceleración de poca distancia, muy frecuentes en los pueblos del interior de la República Argentina).
Tuvo su debut en automovilismo el 30 de mayo de 1965, en una carrera de Turismo Mejorado en la ciudad de La Cumbre (Córdoba) a bordo de un Fiat 1500. En esa primera carrera abandonó, pero en la segunda, desarrollada el 11 de julio de ese mismo año, en Villa Carlos Paz (Córdoba) a bordo del mismo auto, obtuvo su primera victoria. Al año siguiente sería campeón de la categoría y repetiría en 1967
Tras este promisorio comienzo, Reutemann se propuso la meta, ambiciosa, de correr en Fórmula 1. Para desarrollar las habilidades conductivas que le exigían los monoplazas comenzó a competir en Sport Prototipos en su país, y en la Fórmula 1 Mecánica Argentina, participando en la serie internacional reservada para coches de Fórmula 2 desarrollada en noviembre-diciembre de 1968 en la Argentina. Pero al mismo tiempo, le escribió al quíntuple campeón de Turismo Carretera (la categoría más popular en Argentina por la época) Oscar Gálvez, quien era además director de la Escudería Ford. Reutemann se autonominó como piloto para un Ford Falcon oficial. Más adelante declararía que lo hizo con la mira fija en Europa. Tanto la Fórmula 1 como el Sport Prototipo europeo de la época estaban dominados por motores Ford (Cosworth en el caso de la F1 y GT 40 en los SP), por lo que deseaba familiarizarse con motores de esa marca. Fue en ese momento cuando, persiguiendo su sueño, su fue junto a su flamante esposa a Londres. Para tomar esta decisión debió renunciar a sus pretensiones económicas. En una entrevista posterior, declaró que en ese momento los pilotos de Turismo Carretera en Argentina ganaban por mes lo que él ganaba por todo un año en Europa.
Poco tiempo después, su sueño fue apoyado por el Comodoro Ernesto Baca, presidente del Automóvil Club Argentino. El organismo rector del Automovilismo en la Argentina lanzó todo un proyecto institucional que contó con el decidido apoyo de la Secretaría de Estado de Promoción y Asistencia a la Comunidad (SEPAC), un organismo que se había creado en la órbita del Ministerio de Bienestar Social del gobierno militar del general Juan Carlos Onganía, a instancias del ministro Carlos Consigli. El objetivo principal declarado era llegar a tener un piloto argentino compitiendo en Fórmula 1 y para ello, como instancia previa, se preparó y financió un equipo enteramente argentino para participar en el Campeonato Europeo de Fórmula 2. En el camino, el SEPAC pretendía promocionar a empresas argentinas como YPF y, de paso, fomentar a la Argentina como destino turístico entre ciudadanos europeos que quizás tuvieran poca información sobre el país. Para eso se compraron dos chasis Brabham (el Estado argentino pagó 2.500 libras esterlinas por cada uno de ellos) junto a seis motores Ford Cosworth de los que se usaban en esa categoría. Algunas fuentes protegidas por derechos de autor mencionan también “35 neumáticos Firestone y un camión para transportar equipamiento y personal”, e incluso otras dan mayores precisiones, como que el transporte en cuestión no habría sido un camión sino un motorhome (incluso hay fotos) y los mecánicos serían dos y sus nombres serían Alberto Pilotto y Mario Quaglia. pero es difícil corroborar esta afirmación por otros medios no alcanzados por derechos de autor. Sí es indudable que los vehículos estuvieron, compitieron, que llevaban los colores blanco y amarillo (al igual que el motorhome) y que el equipo, llamado “Misión Argentina” era coordinado por Héctor Staffa, mientras que los autos eran conducidos por Carlos Reutemann y Benedicto Caldarella. Reutemann disfrutó en esa primera temporada del hecho de competir de igual a igual con algunos de sus ídolos, como Jochen Rindt, Emerson Fittipaldi, Clay Regazzoni y Ronnie Peterson.
Al siguiente año el equipo Misión Argentina volvió a competir, ya con el nombre ACA-SEPAC. Caldarella fue reemplazado por Carlos Ruesch, pero Reutemann volvió a ser el primer piloto y llegó a obtener el subcampeonato detrás de Ronnie Peterson, tras haber obtenido un récord increíble: un triunfo y seis podios. corrió 23 carreras. en 22 de ellas llegó a la meta y en 15 de esas 22, estuvo entre los mejores 10 puestos, en 6 de ellas estuvo en el podio (3 mejores) y en una de ellas (en el circuito pirenaico francés de Albi) salió primero.