Carlos III (en francés: Charles III), conocido como «el Simple» (7 de enero o 00879-09-17 17 de septiembre de 879-Péronne, Somme, 00929-10-07 7 de octubre de 929), fue un rey de Francia Occidental perteneciente a la dinastía carolingia que gobernó desde finales del siglo IX a principios del X.
Este hijo póstumo del rey Luis II el Tartamudo (fallecido el 00879-04-10 10 de abril de 879) y de su segunda esposa Adelaida. Fue descartado inicialmente del trono por los grandes del reino, aún tras la desaparición, en 882 y 884, de sus medio hermanos del primer matrimonio de su padre; Luis III y Carlomán II. Las necesidades imperiosas de defensa en ese convulso período, bajo la triple amenaza de vikingos, sarracenos y húngaros, difícilmente parecían compatibles con la subida al trono de un niño muy joven. Carlos fue puesto en 885 bajo la tutela del emperador Carlos III el Gordo. Tras la destitución y abdicación de este último, el robertino Eudes, valiente defensor de París sitiado por los normandos durante el invierno de 885-886, fue elegido rey en 00888-02 febrero de 888.
Consagrado rey de los francos occidentales el 00893-01-28 28 de enero de 893 por el arzobispo de Reims Fulquerio el Venerable, el joven Carlos sólo pudo reinar sobre todo el reino a partir de la muerte de Eudes acaecida el 00898-01-03 3 de enero de 898, cuando apenas contaba con doce años. (Luego fue también rey de Lotaringia de 911 a 923). Bajo su reinado, los poderosos principados de Flandes, Borgoña, Aquitania y la Francia robertina, adaptados a los tiempos convulsos, afirmaron su independencia y su poder en la vida política del reino. El poder real experimentó así enormes dificultades para imponerse debido a las múltiples rivalidades.
El final de su reinado, que vio el predominio de un consejo soberano de origen lotaringio, fue catastrófico. Primero, Carlos fue depuesto por los grandes del reino el 00922-06-30 30 de junio de 922. Luego, la batalla de Soissons el 00923-06-15 15 de junio de 923, sin un vencedor decisivo, abrió el camino a innumerables reyertas y querellas que trajeron la ruina del partido real y alimentaron las ambiciones de los conspiradores. Finalmente, la buena voluntad pacificadora de Carlos, abandonado, fue engañada. Atraído a una reunión de mediación a fines del verano de 923, el soberano fue capturado durante una emboscada organizada por Herberto II de Vermandois, quien lo dejó vegetando en cautiverio en Péronne hasta su muerte en 929, aunque su carcelero, por un tiempo en conflicto con Raul de Borgoña, pretendió restaurarlo en su trono en 927. Su esposa Edgiva de Wessex, hija Eduardo el Viejo, rey de Wessex desde 899, buscó refugio en Inglaterra. Con ella iba su hijo, el futuro Luis IV de Francia, también llamado Luis de Ultramar, en referencia a ese exilio.
Consigue resolver el problema de las invasiones vikingas que desde hacía mucho tiempo eran un problema grave para el reino. En 911, en virtud del Tratado de Saint-Clair-sur-Epte, acordado con el caudillo vikingo Rollón, Normandía se convierte en un ducado, a cambio de la promesa de Rollón de acabar con el pillaje en las orillas del Sena, de convertirse al cristianismo y de casarse con Gisela de Francia, la primera hija de Carlos III y su primera esposa.
Sin embargo se muestra impotente ante las dinastías feudales que se constituyen al abrigo de los numerosos torreones, y debe luchar contra los grandes del reino, sobre todo contra Gilberto de Lotaringia, Raúl de Borgoña y el futuro Roberto I de Francia (hermano de Eudes de Francia y abuelo de Hugo Capeto).
A la muerte de Luis IV, último rey carolingio de Germania, Carlos III reivindica para sí la región de Lorena, de la que se convierte en rey, haciendo valer sus derechos al imperio, pero es derrotado por el germano Enrique el Cazador de Aves o el Pajarero.
Roberto I de Francia, hermano del anterior rey Eudes, fomenta una revuelta y sus partidarios lo eligen rey haciendo renunciar al trono a Carlos III el 29 de junio de 922.
Carlos rechaza la destitución y contraataca desde Lorena. El 15 de junio de 923, durante la batalla de Soissons, muere Roberto I, pero su hijo Hugo el Grande, arenga a sus soldados mostrando el cadáver de su padre y finalmente Carlos es derrotado.
Los grandes señores feudales ya no le reconocen como rey y prefieren a Raúl de Borgoña. Carlos III se convierte entonces en un rey sin corona y va a buscar refugio a casa de su vasallo Herberto II de Vermandois, quien le hace prisionero (su hermana era la esposa de Roberto I) encerrándole en una torre del Castillo de Péronne (Somme) donde finalmente morirá en 929 tras seis años de cautiverio.
El calificativo de «simplex» asociado a Carlos —que se convirtió en «simple» en francés antiguo— apareció a finales del siglo X; se encuentra por primera vez en las crónicas de Richer de Reims y significa «honesto, sincero, franco, gentil, puro, cordial». Fue sólo después «por una falsa interpretación de la palabra» que los cronistas la usaron en el sentido de «sot» (tonto) o de «simplet» (simple). La variedad de denominaciones entre los autores de los siglos XI, XII y XIII se explica por la intensa propaganda de los descendientes de los señores de los principados denunciando a los soberanos carolingios: «stultus» (estúpido, loco), «hebes» («qui manque de pénétration, d'acuité, de finesse» [falta de penetración, agudeza, delicadeza]), «follus» («fou» (loco), «minor» («le petit» (el pequeño).), «insipiens» («déraisonnable»(irrazonable))
Hijo póstumo de Luis II el Tartamudo, muerto en Compiègne el 00879-04-10 10 de abril de 879, y de Adelaida de París, hermana de Wilfrid, abad de Flavigny, Carlos nació el 00879-09-17 17 de septiembre de 879. En primeras nupcias, Luis II se había casado con Ansgarda, quien le dio dos hijos, Luis III y Carlomán II. Pero Luis había contraido esta unión sin el consentimiento de su padre Carlos II, que le obligó a casarse con un mejor partido, Adelaida; de hecho, el rey Carlos II rompió su primera unión. Esta situación llevó a discusiones sobre la validez de esos dos matrimonios por parte de los contemporáneos y permitió a los opositores legales de la dinastía cuestionar la legitimidad de los descendientes de Luis II.
Según Richer, fue Fulquerio el Venerable, arzobispo de Reims, quien se encargó de criar a Carlos desde su más tierna infancia. Según una crónica del siglo XIII, fue confiado, como Luis y Carlomán, al cuidado de Hugo el abad.
Demasiado joven para reinar, fue excluido del poder tras la muerte de su medio hermano Carlomán II. Los grandes del reino, encabezados por Hugo el abad, eligieron entonces a Carlos III el Gordo, emperador titular de Occidente, para asegurar la regencia del joven Carlos durante su minoría de edad. Después de la deposición de Carlos III el Gordo en 887, Carlos, que sólo tenía ocho años, era todavía demasiado joven para ascender al trono. Los nobles eligieron entonces como rey de Francia al poderoso marqués de Neustria, Eudes, conde de París que, como digno hijo de Roberto el Fuerte, había defendido París contra los normandos durante el invierno de 885-886. (ver: Sitio de París (885-886).)
Carlos es mencionado por primera vez en 00889-06 junio de 889. Estaba entonces con el conde Ranulfo II de Poitiers, duque de Aquitania. Habiendo Eudes avanzado hacia él con un pequeño ejército para obtener su sumisión, Ramnulfo se presentó en Orleans con Carlos, que entonces tenía diez años. Los dos hombres negociaron, y Ramnulf promete no atacar a Eudes y le hizo un vago juramento de lealtad.
Monarca contestado tras fracasos estrepitosos, Eudes buscaba evitar complots. Vio surgir una conspiración pacífica que involucraba al arzobispo Foulques, gran defensor de la dinastía carolingia, a Ricardo II de Borgoña, Guillermo I de Aquitania, Adémar de Angulema y Pépin de Senlis, hermano de Herberto II de Vermandois. Los conjurados ahuyentan a Eudes y lo persuadiaron, durante un alegato celebrado en Verberie en 00892-09 septiembre de 892, para pasar el invierno en Aquitania, con el fin de luchar contra una revuelta encabezada por los hermanos de Ramnulf. Carlos logró así ser coronado rey el domingo 00893-01-28 28 de enero de 893 en la abadía de Saint-Remi de Reims por Fulquerio, asistido por los obispos de Laon, Châlons y Thérouanne, en presencia de un gran número de señores de los países entre el Sena y el Mosa. Fue la primera vez que el arzobispo celebró la consagración del rey de Francia en su ciudad de Reims En 00816-10 octubre de 816, Luis el Piadoso había recibido la coronación imperial, pero la ceremonia había sido celebrada por el papa Esteban IV. llegado especialmente a Reims. Consagrado en Compiègne por el arzobispo Gautier de Sens, Eudes había sido coronado por segunda vez en Reims el 00888-11-13 13 de noviembre de 888.