Carl Menger (Nowy Sącz, 23 de febrero de 1840 - Viena, 26 de febrero de 1921), doctor en Derecho, fue más conocido como economista de origen austriaco, y considerado como el líder de una revolución teórica y fundador de la Escuela Austríaca de Economía. Contribuyó al desarrollo de la Teoría Marginalista, en la cual rechazó las teorías del valor de costo de producción, como las desarrolladas por economistas clásicos específicamente Adam Smith (1723-1790) y David Ricardo (1772-1823). Entre los seguidores de Menger se encontraban, Eugen von Böhm-Bawerk (1851-1914) y Friedrich von Wieser (1851-1926), los cuales constituyeron la segunda generación de la Escuela Austríaca de Economía, aunque dichos autores no estaban de acuerdo con todas sus posiciones teóricas.
Por otro lado, la teoría subjetiva del valor de Menger, más su teoría de precios bajo una situación de monopolio, lo han llevado a ser considerado como uno de los tres padres de la economía neoclásica junto con William Stanley Jevons y Léon Walras.
Menger nació en 1840 en Neu-Sandec, Galitzia (ahora Nowy Sacz localizado en Polonia), territorio que pertenecía en aquella época a la monarquía de los Habsburgo, del imperio austrohúngaro , siendo procedente de una familia de funcionarios civiles y de oficiales del ejército austríacos, Menger estudió derecho y economía en las universidades de Viena y Praga, además de obtener un doctorado de la Universidad de Cracovia.
Después de algunos años como periodista en 1867 orientó sus estudios hacia la economía, debido principalmente a un interés en particular que tenía por las cotizaciones de bolsa, mismo que surgió durante el tiempo que trabajó como colaborador de la Zeitung de Viena. En 1871 publica uno de sus escritos más conocidos la “Grundsätze der Volkswirtschaftslehre” (Principles of Economics) y posiblemente el más importante de todos, ya que puede ser considerado como el fundamento de la Escuela Austriaca de Economía, y a pesar de que se llamó una "primera parte", nunca hubo una segunda; aunque, es importante mencionar que, su hijo Karl editó una segunda edición póstuma del libro de 1871 con considerables adiciones.
En 1876 Menger fue nombrado tutor del hijo del emperador, el príncipe Rodolfo, durante dos años Menger acompañó al príncipe en sus viajes, primero a través de Europa continental y más adelante a través de las islas británicas, gracias a sus servicios en esta capacidad y al asesoramiento dado al gobierno de la monarquía en asuntos monetarios, se le confirió el título de "hofrat" y se hizo miembro de la "Herrenhaus", es decir, la Cámara Alta del Reichsrat, finalmente recibió un nombramiento en la Universidad de Viena donde permaneció hasta su retiro en 1903.
Entre los trabajos académicos de Menger, se encuentra su libro sobre la metodología de la economía y la sociología escrito en 1883; obra muy importante por estar dedicada a refinar y defender las posiciones que tomó y los métodos que utilizó en “Principles of Economics”, cuyo resultado fue la publicación de investigaciones sobre el método de las ciencias sociales con especial referencia a la economía. Lo que comenzó la llamada "Methodenstreit" (Batalla de Métodos) con la Escuela Histórica Alemana de Economía, y con Gustav Schmoller en particular. La crítica de Menger de Schmoller fue seguida por una áspera refutación, de la misma manera Menger trabajó en teorías del capital, el dinero y la reforma monetaria hasta su retiro y posteriormente hasta su muerte en 1921.
Una de las mayores contribuciones a la teoría económica por Carl Menger fue su teoría subjetiva del valor, teoría que desarrolló tras cuestionar críticamente la explicación de los precios a través de los costos de producción que propusieron economistas clásicos, principalmente Smith y Ricardo. Ya que de acuerdo a Menger todo comienza con las necesidades de la persona y del individuo, que constituyen la fuerza motriz básica, junto con las limitaciones a las que se enfrenta el individuo, de las decisiones económicas.
Debido a que Menger argumentaba que el valor o precio de lo que él llama bienes se encuentra determinado directamente por las decisiones de los individuos y especialmente por sus necesidades por esta razón para Menger los bienes poseían valor si eran utilizados para satisfacer las necesidades de los individuos, el mismo hacia una distinción fundamental entre Utilidad y Valor, debido a que para él, tanto los bienes económicos como no económicos, poseían utilidad, pero, el valor de dichos bienes era determinado por la satisfacción de las necesidades humanas, si un bien era útil para tal o cual cosa, no significa que posea valor alguno para otro, sin embargo, si el bien es utilizado para satisfacer una necesidad fundamental para el individuo, poseía valor.
Menger igualmente, distingue entre bienes de primer orden (bienes de consumo) y bienes de orden superior (bienes con demanda derivada, especialmente bienes de capital), los primeros solamente satisfacen necesidades humanas, mientras que los segundos satisfacen necesidades humanas indirectamente mediante la producción de bienes de primer orden; lo cual crea una cadena de procesos de valoración relacionados con las necesidades subjetivas de los individuos.
Menger define los bienes económicos como “aquellos de los que existe una necesidad mayor que la oferta disponible" y los bienes no económicos “aquellos, como el aire o el agua, cuya oferta supera las necesidades.” El carácter de un bien, entre económico o no económico, puede cambiar con las fluctuaciones en la oferta o en las necesidades. También define la “base de la propiedad como la protección de la propiedad de los bienes económicos”.
Para Menger el valor de un bien existe cuando una persona se da cuenta de que la satisfacción de una necesidad depende de la capacidad para disponer del bien. Tanto los bienes económicos y no económicos tienen utilidad, ya que la utilidad es la capacidad de algo para satisfacer necesidades humanas pero el valor de uso solo es exclusivo de los bienes económicos porque presupone escasez.
Menger destaca que los individuos tienen diferentes grados de importancia en sus satisfacciones y por consiguiente dentro de una misma clase bienes, las satisfacciones pueden variar en importancia. Los individuos tratan de satisfacer las necesidades más urgentes antes que las necesidades menos urgentes, pero combinara la satisfacción más completa de las necesidades más apremiantes con la menor satisfacción de las necesidades menos apremiantes.
En el cuadro 13.1, los números romanos representan clases de necesidades y están ordenadas de necesidades más urgentes a menos urgentes, la necesidad II es mayor a la necesidad IV. Menger argumentaba que un individuo podía ordenar sus satisfacciones y asignarle un valor numérico. “Una persona que se comporte económicamente procedería de la siguiente manera. SI el individuo posee medios escasos en cantidad de 3 unidades monetaria, el individuo tratará de combinar las satisfacciones obtenidas de las mercancías I y II. Comprando solo dos unidades de la mercancía I y una unidad de la mercancía II, obteniendo una utilidad de 28 unidades de satisfacción. Si dispusiera de 15, el individuo asignaría sus gastos de modo que, en el margen, la satisfacción obtenible de las mercancías I a V fuera exactamente a 6 .”
De modo que Menger estableció el principio de marginalidad como: “dados unos medios escasos, el individuo dispondrá sus diversos consumos de tal modo que las satisfacciones sean iguales en el margen.”
Otra de las contribuciones importantes de Menger fue su teoría para valorar los bienes de orden superior (recursos productivos). Ya que de acuerdo a este autor el coste de oportunidad se comprende claramente en relación con el valor de los bienes finales para el individuo de comportamiento economizador. Por lo que el valor de un determinado bien para un individuo es igual, a la satisfacción de necesidades a las que tendría que renunciar si no pudiera disponer de dicha cantidad del bien. Pero Menger aplicó asimismo un concepto de coste de oportunidad para la valoración de los bienes de orden superior, explicándolo de la siguiente manera: