Cantabria es una comunidad autónoma española de carácter uniprovincial, reconocida como comunidad histórica en su Estatuto de Autonomía. Limita al este con la provincia de Vizcaya (País Vasco), al sur con las provincias de Burgos, León y Palencia (Castilla y León), al oeste con el Principado de Asturias y al norte con el mar Cantábrico. La ciudad de Santander es su capital y municipio más poblado, seguido por Torrelavega y Castro-Urdiales. Tiene una fuerte vinculación histórica con la antigua Cantabria prerromana, la Cantabria romana, el ducado de Cantabria, las Asturias de Santillana, la hermandad de las Cuatro Villas y la provincia de los Nueve Valles.
Cantabria está situada en la cornisa cantábrica, nombre dado a la franja de tierra existente entre el mar Cantábrico y la cordillera Cantábrica, en el norte de la península ibérica. Posee un clima oceánico húmedo y de temperaturas moderadas, fuertemente influenciado por los vientos del océano Atlántico que chocan contra las montañas. La precipitación media es de 1200 mm, lo que permite el crecimiento de frondosa vegetación. Su mayor elevación se localiza en el pico de Torre Blanca (2619 metros). La comunidad está compuesta por una sola provincia, también llamada Cantabria, y por 102 municipios; uno de ellos, Valle de Villaverde, es un exclave en Vizcaya. Tradicionalmente, su territorio se divide también en diez comarcas no oficiales. Parte de la comarca de Liébana, en el extremo occidental de la comunidad, está integrada en el parque nacional de los Picos de Europa.
Su marco geográfico queda encuadrado en buena parte del extenso territorio que correspondió a la antigua Cantabria prerromana, principal escenario de las guerras cántabras frente a Roma entre los años 29 a. C. y 19 a. C. Cantabria es una comunidad rica en yacimientos arqueológicos del Paleolítico superior, aunque los primeros signos de ocupación humana datan del Paleolítico inferior. Resaltan en este aspecto las pinturas de la cueva de Altamira, datadas en el 37 000 a. C. y declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1985. Esta catalogación fue ampliada en 2008 a otras nueve cavidades cántabras, entre las que destacan las cuatro cuevas situadas en el monte Castillo de Puente Viesgo. En 2015, también fueron reconocidos como patrimonio mundial el Camino de Santiago de la Costa y el Camino de Liébana, en una categoría que también incluye como bienes individuales la iglesia de Santa María de la Asunción en Castro-Urdiales, la colegiata de Santa Juliana y su claustro en Santillana del Mar y el monasterio de Santo Toribio de Liébana en Camaleño. Este último, lugar santo del cristianismo, es el centro de peregrinación del año jubilar lebaniego debido a la bula papal que recibió en el año 1512. En total, la comunidad cuenta con quince bienes inscritos por la Unesco, desglosados en diez cavidades, tres templos y dos caminos.
La moderna provincia de Cantabria se constituyó el 28 de julio de 1778 en la casa de juntas de Puente San Miguel, motivo que da lugar a la celebración de la festividad anual conocida como Día de las Instituciones; aunque la presente articulación territorial de la comunidad se corresponde con la de la extinta provincia de Santander, establecida en 1833 a través del real decreto de 30 de noviembre. La ley orgánica del Estatuto de Autonomía de Cantabria fue aprobada el 30 de diciembre de 1981 y entró en vigor el 1 de febrero de 1982, con lo que se dotó de este modo a la comunidad autónoma de organismos e instituciones de autogobierno. Posee una asamblea legislativa denominada Parlamento de Cantabria. La actual presidenta del Gobierno de Cantabria es María José Sáenz de Buruaga, del Partido Popular, tras obtener el respaldo de su partido y la abstención del PRC, como consecuencia de los resultados electorales de 2023.
Diversos han sido los autores que han tratado el origen etimológico del nombre de Cantabria (san Isidoro de Sevilla, Julio Caro Baroja, Aureliano Fernández Guerra, Joaquín González Echegaray o Adolf Schulten, entre otros). Aunque no es segura su procedencia, la opinión más aceptada por los expertos es que deriva de la raíz «cant-», de origen celta o ligur antiguo y que significa «roca» o «piedra», y el sufijo «-abr», frecuente en las regiones celtas. De todo esto se deduce que «cántabro» vendría a significar «pueblo que habita en las peñas» o «montañés», en clara referencia al territorio abrupto y montañoso de Cantabria. Es una de las comunidades autónomas españolas con la toponimia más antigua, ya que el término «cántabros» aparece por primera vez reflejado en las fuentes romanas en el siglo II a. C. por el autor Catón el Viejo, aunque aún no existía una entidad política unida, sino que en su territorio habitaban diversos pueblos. En su obra Orígenes (c. 195 a. C.) habla del nacimiento del río Ebro en «tierra de cántabros»:
Popularmente, Cantabria recibe también otros nombres como La Montaña y La Tierruca.
La comunidad posee una superficie de 5326 km² y sus costas tienen una longitud total de 284 kilómetros. Su cabo más sobresaliente es el cabo de Ajo. En la comunidad existen tres ámbitos geográficos bien diferenciados: La Marina, La Montaña y Campoo, pertenecientes a las cuencas del río Ebro y del Duero. La presencia predominante de la montaña y la difícil orografía explican que históricamente se conozca a la comunidad entera como La Montaña.
Cantabria es una comunidad de carácter montañoso y costero y con un importante patrimonio natural. Su enérgico relieve hace que el 40 % de su superficie se sitúe por encima de los 700 metros de altitud y un tercio de la comunidad presenta pendientes de más del 30 % de inclinación. Es la cuarta provincia más montañosa de España atendiendo al desnivel del terreno. En ella se distinguen tres áreas morfológicamente bien diferenciadas:
La Marina. Una franja costera de valles bajos, amplios y de formas suaves de unos 10 km de ancho cuya altitud no suele superar los 500 m s. n. m. y que limita con el mar por medio de una línea de rasas litorales, configurando abruptos acantilados que son rotos por la aparición de desembocaduras de ríos generando rías y playas. En el litoral de la comunidad destaca la bahía de Santander. Por el sur La Marina limita con La Montaña, fijándose la divisoria tradicionalmente en la sierra del Escudo de Cabuérniga.
La Montaña. Es una larga barrera de montañas abruptas paralela al mar que componen parte de la cordillera Cantábrica. En su mayoría de roca calcárea afectada por fenómenos kársticos y que cubren la mayor parte de Cantabria. Forman valles profundos en disposición norte-sur con fuertes pendientes horadadas por ríos de carácter torrencial, de gran poder erosivo y cortos por la poca distancia entre su nacimiento y su desembocadura. Los valles configuran diferentes comarcas naturales de la región bien delimitadas físicamente por los cordales montañosos: Liébana, Nansa, Saja, Besaya, Pas-Pisueña, Miera, Asón-Gándara, Campoo. A la montaña pertenece la sierra del Escudo, cordón montañoso de entre 600 y 1000 m s. n. m. y que a lo largo de la zona occidental de Cantabria sigue paralela a unos 15 o 20 km de la costa. Montañas más altas nos encontramos a medida que nos desplazamos al sur, con una alineación de crestas que limitan los valles y las cuencas hidrográficas de los ríos Ebro, Duero y aquellos que desembocan en el mar Cantábrico. Por lo general superan los 1500 metros de altitud, desde el puerto de San Glorio en el oeste hasta el de Los Tornos en la parte oriental: Peña Labra, puerto de Sejos, puerto del Escudo, Castro Valnera y La Sía. También destacan los grandes macizos calcáreos de los Picos de Europa en la zona sur occidental de la región, cuyas cumbres sobrepasan la mayoría 2500 metros y donde es amplia la presencia del modelado glaciar en su geomorfología. La mayor elevación de Cantabria se localiza en el pico de Torre Blanca (2619 metros), en la divisoria entre Cantabria y la provincia de León, aunque de forma tradicional se ha asignado este honor a Peña Vieja (2617 metros) por encontrarse totalmente dentro del territorio cántabro.