Tal Día como Hoy

Canfranc

Municipio de la provincia de Huesca‎, España

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Canfranc ([kaɱˈfɾaŋk]; en aragonés: Canfrán o Canfranc)​ es un municipio pirenaico de la comarca de la Jacetania, en la provincia de Huesca (Aragón, España). Con una población de 633 habitantes (INE 2025).

Integrado en la comarca de La Jacetania, se sitúa a 88 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la carretera N-330, que se desdobla en el territorio en la carretera que cruza la frontera francesa por el túnel de Somport y la que asciende hasta el puerto de Somport pasando por Canfranc-Estación. El relieve del municipio está definido por el valle del río Aragón (valle de Canfranc) y las altas cumbres pirenaicas que lo circundan. Destacan también los valles de Ip, Izas y la Canal Roya. Los montañas más destacables son Peña Collarada (2883 metros), en el límite con Villanúa, el pico Anayet (2555 metros), en el límite con Sallent de Gállego, y el pico de Aneu (2364 metros), en la frontera francesa. El puerto de Somport (1631 metros), sirve de paso natural a Francia. Canfranc pueblo se alza a 1040 metros sobre el nivel del mar, mientras que Canfranc-Estación se encuentra a 1190 metros de altitud. El término municipal de Canfranc ocupa una superficie de 71,6 km². Al norte del territorio se sitúan las estaciones de deportes de invierno de Candanchú y Astún, aunque pertenecen a los municipios de Aísa y Jaca respectivamente. La altitud oscila entre los 2883 metros (Peña Collarada) y los 1000 metros a orillas del río Aragón.

El municipio posee un clima de montaña, con temperaturas mínimas por debajo de 0 °C buena parte del año, persistiendo el riesgo de heladas hasta bien avanzada la primavera cuando todavía perdura la nieve. La precipitación media anual es de 1900 mm y la temperatura media anual es de 8,7 °C.

Por el municipio transcurre principalmente el río Aragón, pero también existen ríos y barrancos de tamaño considerable, como el río de Canal Roya, barranco de Izas, barranco de Ip y barranco de Aguaré. Todos ellos aumentan bastante el cauce del río Aragón con el deshielo, Canfranc dispone de una serie de muros, barrancos y canalizaciones que controlan la cantidad de nieve en invierno y el caudal de agua tras este, para evitar posibles inundaciones o aludes sobre el pueblo.

También encontramos varios ibones en el término de Canfranc, el ibón de Iserias, el ibón de Ip y las balsas de Lacuars.

En Canfranc se encuentra el conjunto megalítico de la Rinconada de la Canal Roya, de finales del Neolítico datado en torno al 3000 a. C. El conjunto comprende los dólmenes del Mal Paso y la Rinconada, el gran túmulo y varios círculos de piedras (que probablemente sean los zócalos de primitivas cabañas pastoriles). El gran túmulo de piedras se encuentra en la Rinconada, el enterramiento posee un diámetro exterior de 17 m y su altura es de 2,5 m, se halla formado por rocas de andesita.​

Asimismo, existen dos dólmenes en la Explanada del Barranco de las Blancas en el valle de Izas; el dolmen oeste, de gran tamaño, conserva cinco losas laterales y la tapa, estando tumbada la losa que mira al sur, la cual podría presentar ventana. Es muy probable que aún queden restos megalíticos sin documentar en ambos valles.​

Se sabe que desde tiempos remotos, el valle del Aragón y el puerto de Somport han conformado una de las vías de comunicación natural más importantes de la península, al ser el único paso del Pirineo central practicable en todas las estaciones del año que comunique con el continente europeo, cartagineses, vascones y celtas ya empleaban el puerto natural del Somport en época prerromana.

Según el geógrafo griego Estrabón, esta vertiente pirenaica era el territorio de los iacetanos (en griego clásico iakketanoi), un pueblo emparentado con los vascones y fuertemente iberizado, eran probablemente de ascendencia aquitana, los iacetanos fueron derrotados tras la conquista de su capital Iacca por el cónsul romano Catón el Viejo en 194 a. C. tal y como narra Tito Livio en la crónica de dicha campaña, ese mismo año las legiones romanas llegan al puerto de Somport, puerta de entrada natural a las Galias. Los iacetanos son también mencionados como el pueblo más importante del Pirineo, aliados clave de Quinto Sertorio durante las guerras sertorianas (pues el territorio iacetano fue escenario de las campañas más decisivas de dicha contienda) y posteriormente de Julio César en la guerra contra Pompeyo y sus hijos.​

Los ingenieros romanos del siglo I d. C. proyectaron en este valle la calzada que unía las ciudades de Caesaraugusta y Beneharnum, tenemos constancia de que a principios del siglo V el paso del Somport fue usado por las invasiones bárbaras que propiciaron el fin del dominio romano en Hispania. En 407, los habitantes de ambas vertientes del Somport hicieron frente al intento de cruce de los vándalos, siendo expulsados a las Galias.​

El primitivo territorio aragonés durante el reino visigodo ("Aragonnum") era delimitado por los cauces de los ríos Aragón y Aragón Subordán, estaba organizando política y socialmente por los "pagi" (traducido como "clan" o aldea), según el historiador Guillermo Fatás los pagi eran comunidades rurales pirenaico-aragonesas relativamente cristianizadas; los sebúricos (Hecho y Ansó), labasales (Majones), sassauenses (Borau) y iacetanos (Somport, Aruex y Garcipollera) habitaban los respectivos valles de la actual comarca de La Jacetania, casi seguramente desde época romana. En el siglo VII y durante toda la Alta Edad Media, la parte alta del valle de los iacetanos (valle del Aragón) era regido por el señorío visigodo de Aruex (actualmente despoblado próximo a Villanúa), el feudo abarcaba desde la Garcipollera hasta el propio Somport, siendo su finalidad la de proteger militarmente el paso ante las frecuentes invasiones de los francos, reparar la vía romana y despejarla de nieve en invierno. De alguna forma que no se conoce, el señorío godo debió sobrevivir a la invasión musulmana de Hispania y la caída del reino de Toledo, sirviendo de refugio para el importante remanente visigodo huido en las montañas del Pirineo, así como de escondite del famoso Santo Grial en el antiguo monasterio de Sasabe, el cáliz fue oculto por el clero oscense en el cenobio aragonés tras la conquista musulmana de Huesca en 720. El señorío de Aruex desaparece de la documentación a principios del reinado de Sancho III el Mayor.

Tras la batalla de Roncesvalles en 778 y el inicio de la campaña pirenaica, los francos habían logrado controlar la estratégica franja montañosa, aunque los aragoneses iniciaron su resistencia al islam mucho antes, tras la victoria cristiana del primer viernes de mayo de 758 en Jaca, acontecimiento que es celebrado anualmente como fiesta en la ciudad). En el año 802, Carlomagno establece la Marca Hispánica, una marca defensiva integrada en el Imperio carolingio, nacía entonces el condado de Aragón, que abarcaba originalmente el territorio comprendido entre los valles de Hecho y Canfranc, el primer conde franco de Aragón será Aureolo. Durante el dominio carolingio también se fortificó está vertiente para evitar las incursiones sarracenas a través del Somport, pues el paso había sido empleado durante la fallida invasión musulmana al reino franco, que desembocó en la batalla de Poitiers de 732.

En la primavera de 812 el rey de Aquitania, Ludovico Pío designa al caudillo franco Heriberto la tarea de levantar un asedio en Huesca, la mayor y más importante plaza musulmana al Sur de los Pirineos, ya que el rey había fracasado el año anterior en su campaña por tomar la ciudad. Heriberto, junto al nuevo conde aragonés Aznar I Galíndez, cruzarán el Somport al frente de un gran ejército carolingio y aquitano provisto de máquinas de guerra, tras un duro sitio, en otoño será finalmente derrotado el ejército franco frente a las murallas de la ciudad, viéndose obligado a retirase de nuevo a Aquitania por la misma vía.

Durante este periodo condal surgen pequeñas aldeas en la zona alta del valle adosadas a la vieja calzada romana, que acabarán despobladas relativamente pronto debido a la rápida importancia que adquiere Canfranc durante los primeros años del reino aragonés. La aldea de Aranyones se puede relacionar con la mansio romana cercana al Summo-Pyrinneo de Somport que es mencionada en el Itinerario de Antonino del siglo III, consta en un documento del reinado de Ramiro I que la aldea fue arrasada por un alud en la primavera de 1040, los habitantes migraron al naciente Canfranc y a Villanúa, convirtiéndose el despoblado en pardina, las rentas del lugar serían donadas en 1115 por Alfonso I el Batallador al hospital de Santa Cristina, su existencia quedó olvidada en los registros hasta el año 1918, cuando sus restos, junto a varios enterramientos y monedas romanas, fueron redescubiertos junto al puente de La Casilla (llamado antiguamente «puente de Roldán») durante las obras de la Estación Internacional de Canfranc. Es posible que, al igual que ocurre en todos los valles de la comarca jacetana, hubiese más aldeas en la zona que a los pocos siglos acabaron siendo pardinas, las cuales no aparecen reflejadas en la documentación, esto se puede relacionar con el hecho de que apenas se conserven iglesias prerrománicas y aldeas anteriores al año 1000 en el condado aragonés, pues es sabido que este territorio de montaña fue fuertemente asolado por las razias de Almanzor.

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