Tal Día como Hoy

Canal de la Mancha

Brazo del océano Atlántico entre Europa y Gran Bretaña

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El canal de la Mancha (en inglés: English Channel, literalmente «Canal Inglés»; en francés: La Manche, «La Manga») es el brazo de mar del océano Atlántico que lo comunica con el mar del Norte, al oeste de Europa, y separa el noroeste de Francia de la isla de Gran Bretaña.

El canal tiene una longitud de 560 km aproximadamente y su anchura varía entre 240 km y 33,3 km (en su parte más estrecha en el estrecho de Dover o paso de Calais entre Dover y el cabo Gris-Nez).​ Es el más pequeño de los mares superficiales de la plataforma continental de Europa y ocupa una superficie de 75 000 km² aproximadamente.​

En el estrecho, cerca de las costas francesas, existen unas islas llamadas Islas del Canal, pertenecientes a la Corona británica. La isla de Ouessant marca el extremo occidental del canal. La península de Cotentin destaca dentro del canal.

La denominación en español (también utilizada en portugués) es un calco semántico del nombre francés La Manche, cuyo significado es La Manga. El origen viene de la similitud del estrecho con la forma de la parte de la camisa dentro de la cual se mete el brazo.​

Delimitación de la Organización Hidrográfica Internacional

La máxima autoridad internacional en materia de delimitación de mares a efectos marítimos, la Organización Hidrográfica Internacional (OHI), considera el canal de la Mancha como un mar. En su publicación de referencia mundial Limits of oceans and seas (Límites de océanos y mares, 3.ª edición de 1953) le asigna el número de identificación 4 (English Channel) y define sus límites de la forma siguiente:

Antes del final de la última Edad de hielo, hace unos 10 000 años, el conjunto de las islas británicas formaba parte del continente europeo.

Al retirarse el hielo, se formó un gran lago en la parte sureste del actual mar del Norte. Un pequeño estrecho comunicaba el lago con el océano Atlántico en la región de Dover y Calais.

Alrededor del 6500 a. C. una fuerte erosión barrió el trozo para crear definitivamente el canal de la Mancha. Desde entonces, la acción de las olas sobre las costas ha aumentado la anchura del estrecho, un efecto que continúa hoy. En el canal de La Mancha tienen lugar las mayores mareas del mundo, que se aprecian de manera espectacular en la bahía del Monte Saint-Michel.

El canal y sus acantilados siempre han sido las mejores defensas de Gran Bretaña: por una parte, le han permitido intervenir y, por otra, evitar posibles amenazas en conflictos europeos. Impidieron a Napoleón y a Hitler que invadieran el país.

Sin embargo, se han sucedido muchas invasiones (o intentos), como la conquista romana de Inglaterra, primero por Julio César y luego de Claudio, la conquista anglosajona de Inglaterra, la conquista normanda tanto de Normandía como de Inglaterra, la Armada Invencible contra Inglaterra o el desembarco de Normandía en Francia.​ También ha sido escenario de muchas batallas navales, como la batalla de Portland, la batalla de La Houge y el encuentro entre el USS Kearsarge y el CSS Alabama.

A la vez, el canal ha servido como vínculo común cultural y político, desde las sociedades celtas, la cultura del Imperio romano, la fundación de Bretaña por colonos procedentes de Gran Bretaña hasta el Estado anglonormando.

El comercio por el canal ha sido otro elemento importante para las sociedades de ambas orillas desde tiempos prehistóricos. Producto de ello hay un gran número de puertos de importancia en ambos países en el estrecho:

Rutas importantes de transbordadores:

Los centros turísticos de la costa, como Brighton, Bournemouth, Monte Saint-Michel y Deauville, se abrieron primero al turismo aristocrático en el siglo XX, así como al de la clase media posteriormente.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la actividad naval en el teatro de operaciones europeo se limitó principalmente al Atlántico. En mayo de 1940, en la batalla de Francia, el ejército alemán logró ocupar Boulogne y Calais, amenazando así la línea de retirada de la Fuerza Expedicionaria Británica. En junio del mismo año, tras una dura lucha y debido a la indecisión de los alemanes, el puerto de Dunkerque se mantuvo abierto, permitiendo la evacuación de 338 000 soldados aliados en la Operación Dinamo y otros 192 000 desde puertos situados más al sur de la costa en la Operación Ariel.

En las primeras fases de la batalla de Inglaterra se produjeron ataques aéreos contra barcos mercantes y puertos en el canal de la Mancha, y hasta el Desembarco de Normandía (a excepción de la Operación Cerberus), sus aguas eran demasiado peligrosas para los grandes buques de guerra. A pesar de estos logros iniciales contra el transporte marítimo, los alemanes no ganaron la supremacía aérea necesaria para la Operación León Marino, la ya prevista invasión de Gran Bretaña a través del canal.

Con posterioridad, el canal se convirtió en el escenario de una intensa guerra costera con presencia de submarinos, dragaminas y lanchas rápidas de ataque.

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