Un campo de concentración o campo de internamiento es un centro de detención o confinamiento donde se encierra a personas por su pertenencia a un colectivo genérico en lugar de por sus actos individuales, sin juicio previo y sin garantías judiciales, aunque puede existir una cobertura legal integrada en un sistema de represión política. Se suelen emplear campos de concentración para encerrar a opositores políticos, grupos étnicos o religiosos específicos, personas de una determinada orientación sexual, prisioneros de guerra, civiles habitantes de una región en conflicto u otros colectivos.
A diferencia de un campo de prisioneros, que se emplea como centro de detención de militares enemigos en un conflicto, un campo de concentración se usa mayoritariamente para la detención de personas no combatientes, aunque en algunos períodos históricos también se emplearon para encerrar a prisioneros de guerra. Son centros de detención conocidos públicamente, usualmente de gran extensión.
Se considera como variante el campo de trabajo, un campo de concentración donde los reclusos son sometidos a trabajos forzados, frecuentemente en condiciones deplorables.
Debido al maltrato de la población civil durante la Segunda Guerra Mundial, se redactó la Cuarta Convención de Ginebra en 1949, legislando específicamente sobre el trato que deben dar las partes beligerantes en un conflicto a la población civil.
Aunque a lo largo de la historia los gobiernos han empleado la deportación de población civil como medio de control de territorios, no es hasta el siglo XVIII cuando se documentan los primeros casos de grupos de civiles no combatientes encerrados en campos. El historiador polaco Władysław Konopczyński ha sugerido que los primeros campos de concentración se crearon en el siglo XVIII durante la Confederación de Bar, cuando los rusos organizaron tres campos de concentración en Polonia-Lituania para los prisioneros rebeldes de Polonia, internados en espera de deportación a Siberia.
El origen moderno del término procede de los campos de reconcentración que construyeron las autoridades españolas en la isla de Cuba durante la Guerra de los Diez Años (1869-1878), imitados posteriormente por los Estados Unidos durante la guerra filipino-estadounidense (1899-1902). La expresión inglesa «concentration camp» se popularizó a raíz de su uso por las autoridades británicas durante la segunda guerra de los Bóer en Sudáfrica, (1899-1902). Así, el objetivo declarado de un campo de concentración es precisamente concentrar a la población de un determinado grupo étnico o región geográfica, con el fin de separar a los combatientes enemigos del apoyo de la población civil, evitando también que pueda rebelarse.
Campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi
Durante el siglo XX el internamiento de civiles por parte de los distintos estados se hizo cada vez más frecuente; su adaptación al continente europeo coincidió con el estallido de la Primera Guerra Mundial, conflicto en el que por primera vez en Europa se confinaba en un mismo espacio a prisioneros de guerra, civiles, trabajadores forzados y refugiados apátridas. Durante el período de entreguerras los campos de concentración se extendieron por Europa como parte de una reacción de los gobiernos autoritarios, que utilizaron el código penal para criminalizar a sus enemigos políticos etiquetándolos como delincuentes «incorregibles» o «irredimibles». El sistema alcanzaría especial importancia en la Unión Soviética, la España franquista y la Alemania nazi.
Este proceso alcanzó su clímax antes y durante la Segunda Guerra Mundial con los Campos de concentración nazis (1933-1945). Se crearon campos de trabajo y de exterminio con el fin de mantener presos y exterminar a judíos, comunistas, anarquistas, socialistas, disidentes políticos, prisioneros de guerra, homosexuales y similares, gitanos, eslavos, representantes eclesiásticos «políticamente activos», testigos de Jehová, criminales comunes, republicanos españoles emigrados, personas con discapacidades y demás colectivos calificados como «inferiores» o «traidores» para el ideario nazi.
El término «campo de concentración» ganó muchas de las connotaciones del campo de exterminio, y es confundido como sinónimo. También ha sido reemplazado por eufemismos como «campo de internamiento» o «de reubicación», con independencia de las circunstancias de cada lugar.
Los más sangrientos fueron Auschwitz-Birkenau, Treblinka, Belzec y Dachau -entre otros 39 campos centros de concentración- donde morían 1000 personas por día.
Durante la autodenominada Conquista del Desierto (Ver Tesis del genocidio)
Durante la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional
Isla Dawson, Región de Magallanes, Patagonia chilena, usada para recluir a altos funcionarios y autoridades del derrocado gobierno de Salvador Allende Gossens, el 11 de septiembre de 1973.
Campo de concentración de exsalitrera Chacabuco, 11 de septiembre de 1973.
Campo de Prisioneros de Pisagua.
Estadio Nacional de Santiago de Chile, usado como centro de reclusión, tortura y desaparición durante los primeros meses de la dictadura Militar de Augusto Pinochet.
Campo de Prisioneros de Ritoque