California es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C., forman los Estados Unidos. Su capital es Sacramento, y su ciudad más poblada, Los Ángeles. Está ubicado en la región oeste del país, división Pacífico, limitando al norte con Oregón, al este con Nevada, al sureste con el río Colorado que lo separa de Arizona, al sur con Baja California (México) y al oeste con el océano Pacífico. Con 39 538 223 habitantes, según el Censo de los Estados Unidos de 2020, es el estado más poblado y con 423 970 km², el tercero más extenso, por detrás de Alaska y Texas. Fue admitido en la Unión el 9 de septiembre de 1850 como el estado número 31.
Además, cuenta con las segunda y quinta áreas más pobladas de la nación, el Gran Los Ángeles y el Área de la Bahía de San Francisco y ocho de las ciudades más pobladas del país: Los Ángeles, San Diego, San José, San Francisco, Fresno, Sacramento, Long Beach y Oakland.
La zona estuvo poblada desde hace milenios por los nativos americanos antes de las primeras expediciones europeas en el siglo XVI. Estos pobladores se repartían en 105 pueblos indígenas americanos que hablaban los idiomas de seis familias lingüísticas diferentes. La Corona española colonizó las áreas de la costa del territorio en 1769, administrándolas a través del Virreinato de la Nueva España; tras la Guerra de la Independencia de México (1810-1821), California formó parte del territorio mexicano, primero como provincia imperial y después como territorio federal, hasta la invasión estadounidense de 1846-1848. Al término de la guerra y como condición para la paz, la República Mexicana fue obligada a ceder el territorio a los Estados Unidos en el Tratado de Guadalupe Hidalgo. La Fiebre del Oro en el período 1848-1849 provocó una inmigración de 90 000 estadounidenses procedentes del resto del país. Finalmente, California se convirtió en el trigésimo primer estado de Estados Unidos en 1850.
Si California fuera una nación independiente, sería la quinta economía del mundo, con un producto interior bruto (PIB) de alrededor de 3.2 billones de dólares (datos de 2021) lo que representa el 12 % del PIB de Estados Unidos, que asciende a un total de 20.5 billones de dólares; además, sería el 37.º estado en el mundo más poblado. Las principales actividades económicas del estado son la agricultura, el ocio, la tecnología, la energía eléctrica y el turismo. En California se localizan algunas de las ciudades más importantes del mundo por su economía, tales como Los Ángeles (entretenimiento, ocio), el Valle Central (agricultura), Silicon Valley (informática y alta tecnología) y el Valle de Napa (vino).
Aunque sólo representa el 1.5 % de la economía del estado, la industria agrícola de California es la de mayor producción de todos los estados de EE. UU.
Muchas innovaciones de la cultura popular, por ejemplo en el entretenimiento y los deportes, tienen su origen en California. El estado también ha hecho notables contribuciones en los campos de la comunicación, la información, el ecologismo, la economía y la política. Es la sede de Hollywood, la más antigua y una de las mayores industrias cinematográficas del mundo, que ha tenido una profunda influencia en el entretenimiento mundial. Se considera el origen de la contracultura hippie, de la cultura de la playa y del automóvil, y del ordenador personal, entre otras innovaciones.
La palabra California deriva del nombre de un paraíso ficticio, la isla de California, habitado por amazonas negras bajo el mando de la reina Calafia. Este mito aparece en una novela de caballerías de 1510, Las sergas de Esplandián, escrita por el escritor de aventuras castellano Garci Rodríguez de Montalvo. El reino de Calafia o Califia es descrito por Montalvo como una tierra remota habitada por grifos y otras extrañas bestias y rico en oro:
California es el quinto nombre de origen europeo más antiguo en Estados Unidos. Fue designado en la expedición española dirigida por Diego de Becerra y Fortún Jiménez, que denominaron isla de California al extremo inferior de la península de California cuando desembarcaron allí en 1533 bajo las órdenes de Hernán Cortés.
Posteriormente la palabra California llegó a referirse a una región más amplia, la Baja California y la Alta California, compuesta por la península de California, en México, y un vasto territorio en Estados Unidos que abarcó el del actual estado de California más la totalidad o parte de los de Nevada, Utah, Arizona y Wyoming. En la actualidad ese nombre lo comparte el estado de California en Estados Unidos y los estados mexicanos de Baja California y Baja California Sur.
California era una de las zonas con mayor diversidad cultural y lingüística de la Norteamérica precolombina. Los historiadores coinciden en que en California vivían al menos 300 000 personas antes de la presencia europea. Entre los pueblos indígenas de California había más de 70 grupos étnicos distintos, que habitaban en entornos que iban desde montañas y desiertos hasta islas y bosques de secuoyas.
Al vivir en estas diversas zonas geográficas, los pueblos indígenas desarrollaron formas complejas de gestión de los ecosistemas, que incluían la jardinería forestal para garantizar la disponibilidad regular de alimentos y plantas medicinales, lo que constituía una forma de agricultura sostenible. Para mitigar los grandes incendios forestales destructivos que asolaban el entorno natural, los pueblos indígenas desarrollaron la práctica de la quema controlada, cuyos beneficios fueron reconocidos por el gobierno de California en 2022.[cita requerida]
Estos grupos también eran diversos en su organización política, con bandas, tribus, aldeas y, en las costas ricas en recursos, grandes jefaturas, como los chumash, los pomo y los salinan. El comercio, los matrimonios mixtos, los especialistas en artesanía y las alianzas militares fomentaron las relaciones sociales y económicas entre muchos grupos. Aunque a veces las naciones entraban en guerra, la mayoría de los conflictos armados se producían entre grupos de hombres por venganza. La adquisición de territorio no solía ser el objetivo de estas batallas a pequeña escala.
Por lo general, hombres y mujeres desempeñaban papeles diferentes en la sociedad. Las mujeres solían encargarse de tejer, cosechar, procesar y preparar la comida, mientras que los hombres se ocupaban de la caza y otras formas de trabajo físico. La mayoría de las sociedades también tenían funciones para las personas a las que los españoles se referían como joyas, a las que veían como «hombres que se vestían de mujer». Las joyas eran responsables de los rituales de muerte, entierro y duelo y desempeñaban las funciones sociales de las mujeres. Las sociedades indígenas tenían sus propios términos para referirse a ellas. Los chumash se referían a ellas como 'aqi'. Los primeros españoles las detestaban y trataban de eliminarlas.
Los primeros europeos que exploraron la costa de California fueron los miembros de una expedición marítima española dirigida por el capitán español Juan Rodríguez Cabrillo en 1542. Cabrillo recibió el encargo de Antonio de Mendoza, virrey de Nueva España, de dirigir una expedición por la costa del Pacífico en busca de oportunidades comerciales; entraron en la bahía de San Diego el 28 de septiembre de 1542 y llegaron al menos hasta la isla de San Miguel. El corsario y explorador Francis Drake exploró y reclamó una porción indefinida de la costa de California en 1579, territorio en posesión de la Corona Hispánica en aquel entonces, sus reclamaciones no tuvieron ningún éxito ni repercusión, ni originaron el establecimiento de población alguna, ya que poco después, el español Sebastián Vizcaíno exploró y cartografió la costa de California en 1602 para España, desembarcando en Monterrey. Algo que ya había llevado a cabo Domingo del Castillo, integrante de la última expedición de Hernan Cortés en 1539, quien elaboró mapas que reflejan perfectamente la forma peninsular de la Baja California. El secretismo en el que la Corona Hispánica guardaba sus descubrimientos y mapas, llevó a que los cartógrafos ingleses y franceses elaborasen mapas erróneos que se mantuvieron en uso en Europa hasta bien entrado el siglo XVIII. La correcta cartografía y conocimiento de los mares por parte española hizo que la Corona Hispánica mantuviese el dominio en el Océano Pacífico y sus costas durante siglos.