El calendario hebreo o calendario judío es un calendario lunisolar, es decir, que se basa tanto en el ciclo solar (traslación de la Tierra alrededor del Sol, año) como en el ciclo lunar, traslación de la Luna alrededor de la Tierra (mes). Este calendario se basa en un complejo algoritmo, que permite predecir las fechas aproximadas de la luna nueva, así como las distintas estaciones del año, basándose en cálculos matemáticos y astronómicos, prescindiendo desde aquel momento de las observaciones empíricas de que se valieron hasta entonces. Define los distintos términos periódicos, tiempos y fechas clave del mundo judío. En su uso para el cálculo de las solemnidades judías, se refiere a él en ocasiones como calendario litúrgico judío. La versión actual del calendario hebreo, por la que se rigen las festividades judías, fue concluida por Hilel II hacia el año 359.
En su concepción compleja tanto solar como lunar, el calendario hebreo se asemeja al chino, sin que se sepa de influencia alguna que haya tenido el uno sobre el otro; y también al calendario utilizado por los pueblos de la península arábiga hasta la aparición del Islam, en el siglo vii, E. C. En cambio, se distingue del calendario gregoriano de amplio uso universal, basado exclusivamente en el ciclo solar anual; y también del que rige al mundo musulmán desde Mahoma hasta nuestros días, que es puramente lunar. La longitud media solar del calendario judío es de 365,2468 días es decir que dura 365 días 5 horas 55 minutos 23,52 segundos por año, por lo que es casi siete minutos mayor que el año trópico.
El calendario hebreo comienza con la narración de la creación del Génesis, que aconteció, según la tradición judía, el domingo 7 de octubre del año 3760 a. C., fecha equivalente al día 1 del mes de Tishrei del año 1. De esta manera, el año hebreo actual es el 5786, que comenzó al atardecer del 22 de septiembre de 2025 y terminará al atardecer del 11 de septiembre de 2026, según el calendario gregoriano.
El mes en el calendario hebreo se basa en el ciclo que cumple la luna al circunscribir por completo al planeta Tierra. Desde nuestro planeta el ojo humano puede percibir cuatro diferentes estados principales de la Luna, a saber: luna nueva, cuarto creciente, luna llena o plenilunio y cuarto menguante. Tal ciclo dura aproximadamente 29 días y medio. Desde la Antigüedad, los antiguos hebreos sabían ya calcular la duración exacta de tal ciclo, estimando de acuerdo con sus conocimientos astronómicos que el periplo de nuestro satélite natural en torno al planeta Tierra, tenía una duración de 29 días, 12 horas y otras 793/1080 de hora (es decir, otros 44 minutos y 3,33 segundos), siendo por consiguiente su error de cálculo sólo de medio segundo. Debido a que la cantidad de días en un mes debía ser exacta, el calendario hebreo emplea meses de 29 y de 30 días, intercalándolos.
Al fin del mes hebreo, la luna está completamente a oscuras y no es visible desde la Tierra. Al despuntar el cuarto creciente, apenas se alcanza a ver la luna como una finísima guadaña y ella desaparece en el horizonte minutos después del ocaso: ello marca el inicio del mes hebreo. Con el correr de los días, al ser contemplada desde la Tierra, la parte iluminada de la luna crece paulatinamente hasta llegar al plenilunio, que marca exactamente la mitad del mes. A partir de ahí, con el discurrir de los días, vuelve la luna a menguar, hasta desaparecer por completo, culminando también del mismo modo el mes del calendario hebreo.
Los nombres de los meses hebreos
Los nombres de los meses hebreos fueron concebidos en tiempos del cautiverio del pueblo judío en Babilonia, que abarcó setenta años (586 a. C. - 516 a. C.). Los nombres de origen mesopotámico siguen empleándose hasta el día de hoy. Previamente, los meses hebreos eran denominados tan solo por su orden numérico, comenzando en la primavera (boreal) por el mes primero, Nisán, y culminando con el duodécimo, Adar. En el Pentateuco se menciona a Nisán como el primer mes del año, al haber sido aquel en que el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud de los faraones de Egipto: "Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año" (Éxodo). Otros nombres de meses mencionados en ciertos libros de la Biblia, especialmente en el Libro de los Reyes, como el "mes de Ziv" (1Reyes 6:37), o "el mes de Bul, que es el mes octavo" (1Reyes 6:38), y también "el mes de Etanim, que es el mes séptimo" (1Reyes 8:2), fueron seguramente tomados de nombres de meses fenicios, ya que son mencionados en el contexto de las relaciones comerciales entre el Rey Salomón y el rey Hiram de Fenicia. Los nombres babilónicos que han llegado hasta nuestros días, aparecen por primera vez en el Libro de Ester y en los de Esdras y Nehemías, y fueron adoptados asimismo por otros idiomas, como el turco moderno (Nisan = abril; Temmuz = julio; Eylül = septiembre; Şubat = febrero).
Durante los años 5761-5860 del calendario hebreo, los meses ocurren entre los siguientes períodos del calendario gregoriano:
Coincidencia del comienzo de los meses entre los calendarios hebreo y gregoriano
1 de Tishréi de 5807, 5826 (calendario hebreo); 1 de octubre de 2046, 2065 (calendario gregoriano)
1 de Jeshván de 5788, 5834, 5853 (calendario hebreo); 1 de noviembre de 2027, 2073, 2092 (calendario gregoriano)
1 de Kislev de 5777, 5788, 5834 (calendario hebreo); 1 de diciembre de 2016, 2027, 2073 (calendario gregoriano)
1 de Tevet de 5766, 5785, 5796, 5805, 5815 (calendario hebreo); 1 de enero de 2006, 2025, 2036, 2044, 2055 (calendario gregoriano)
1 de Shevat de 5793, 5831 (calendario hebreo); 1 de enero de 2033, 2071 (calendario gregoriano)
1 de Adar I de 5774, 5812, 5850 (calendario hebreo); 1 de febrero de 2014, 2052, 2090 (calendario gregoriano)
1 de Adar de 5766, 5785, 5815 (calendario hebreo); 1 de marzo de 2006, 2025, 2055 (calendario gregoriano)
1 de Nisán de 5774, 5820, 5850 (calendario hebreo); 1 de abril de 2014, 2060, 2090 (calendario gregoriano)
1 de Iyar de 5774,5820, 5850 (calendario hebreo); 1 de mayo de 2014, 2060, 2090 (calendario gregoriano)