Córdoba es una ciudad y municipio español en Andalucía, capital de la provincia homónima, situada en una depresión a orillas del Guadalquivir y al pie de Sierra Morena. Alberga una población de 323 262 habitantes (INE 2025), siendo la tercera ciudad más grande y poblada de Andalucía tras Sevilla y Málaga, y la duodécima de España. Su área metropolitana comprende los municipios de la capital junto con los de Almodóvar del Río, Guadalcázar, La Carlota, Obejo, Villafranca de Córdoba, Villaharta y Villaviciosa de Córdoba, albergando una población total de 354 202 habitantes en 2022, la vigésimo tercera más poblada de España.
Fundada por los romanos a mediados del siglo II a. C., se convirtió en la capital de la Hispania Ulterior en tiempos de la República romana, además de la provincia Bética, siendo una de las ciudades más prósperas y cultas del Imperio romano. Tras la invasión musulmana de Hispania en el siglo VIII, la ciudad se alzó como capital del Emirato de Córdoba, mientras que en el siglo X durante el Califato de Córdoba se convirtió en una de las principales ciudades del mundo tanto en población como por sus avances médicos, matemáticos, artísticos, filosóficos, literarios, en ciencias, etc. Contaba con una importante comunidad cristiana y judía que fue menguando con el tiempo debido a la represión por parte de las autoridades musulmanas. Con la conquista castellana de 1236 por Fernando III, Córdoba pasó a la fe y costumbres cristianas medievales.
Actualmente, Córdoba es una de las ciudades con más elementos declarados «Patrimonio de la Humanidad» a nivel mundial, al tener cuatro elementos incluidos en la lista Mundial de la UNESCO: El centro histórico de Córdoba, la ciudad califal de Medina Azahara, la fiesta de los Patios Cordobeses, y el primero de todos, la Mezquita-catedral de Córdoba fue incluida en 1984 en la reputada lista. Elemento que sería ampliado en 1994 a todo el casco histórico que la rodea. La Fiesta de los Patios Cordobeses fue designada Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad en diciembre del 2012, y en julio de 2018 la ciudad palatina de Medina Azahara, en las afueras del núcleo urbano, fue declarada también Patrimonio de la Humanidad. Tiene uno de los cascos históricos más grandes de Europa, con 246,73 hectáreas con monumentos datados desde época romana. Aunque el asentamiento poblacional en la zona se remonta al calcolítico superior (unos 5000 años) en el primitivo asentamiento de la colina de los Quemados (actual parque Cruz Conde y Ciudad de los Niños) donde quedan algunos restos arqueológicos.
El significado etimológico del nombre de la ciudad ha sido largamente discutido en la historiografía y no existe en la actualidad consenso al respecto. El primer nombre conocido para la población es el de Corduba, otorgado bajo la forma de Colonia Patricia Corduba tras la fundación del asentamiento romano en el siglo II a. C. y que se supone anterior. El final en -uba es común a otras ciudades tartesias como Onuba (Huelva) o Salduba (Estepona). La parte inicial puede hacer referencia a Certis, nombre del Guadalquivir mencionado por Livio. Según algunos autores «uba» significa «colina» o «río». Otras teorías tienen en cuenta que dado que la primera aparición de Córdoba en textos antiguos hace referencia al establecimiento de un puesto comercial fenicio en las inmediaciones de la ciudad, se ha dado un posible origen semítico al topónimo, como Qorteba que vendría a significar «molino de aceite», para algunos autores, o bien «ciudad buena» a partir de Qart-tuba para otros. También es posible que su origen sea el cartaginés Kart-Juba, así bautizada por el general cartaginés Amílcar Barca en honor de un general númida llamado Juba, que combatió y murió en una batalla en la región, alrededor del año 230 a. C.
En 1241, el rey Fernando III mandó y otorgó que el Consejo de la ciudad tuviese su propio sello «conocido y comunal para todos», según vemos en el Fuero de Córdoba, que además reguló el funcionamiento político y jurídico de la ciudad de Córdoba entonces.
El escudo es una vista del puente romano sobre el río Guadalquivir, con la noria de la Albolafia a la izquierda; con la muralla y la puerta del puente sobre este; y la torre de la mezquita-catedral flanqueada por tres palmeras y algunas edificaciones al fondo.
Entre los siglos XVI y XX se utilizó en la ciudad el actual escudo de la provincia de Córdoba, hasta que el 1983 se retomó el anterior escudo diseñado por el Consejo de Córdoba en 1241.
En la actualidad, también existe un logotipo usado por el Ayuntamiento que es una simplificación del escudo de la ciudad.
La bandera cordobesa es un rectángulo con un ancho igual a dos tercios del largo (ratio 3:2), de color rojo vino ahigadado con el escudo de la ciudad en el centro, rodeado de una orla circular roja con borde amarillo.
El término municipal de Córdoba ocupa 1245 km², aproximadamente el 9 % del total de la provincia. Es el núcleo principal de población la zona más poblada, existen seis pedanías: El Higuerón, Alcolea, Santa Cruz, Cerro Muriano, Villarrubia y Santa María de Trassierra y una Entidad Local Menor, Encinarejo, nacidas bien como asentamientos agrarios o bien como núcleos residenciales. El núcleo principal de Córdoba se encuentra situado en los márgenes del río Guadalquivir que la atraviesa de este a oeste formando varios meandros. Al norte del término municipal se encuentra Sierra Morena y al sur una extensa campiña. De este modo la altitud del municipio varía entre los 78 m en la ribera del Guadalquivir y los 692 m (cerro Torre Árboles) en la sierra de Córdoba, perteneciente a Sierra Morena. La ciudad se alza a 123 m sobre el nivel del mar.
Dentro del término municipal pueden delimitarse por su orografía dos zonas, la campiña y la sierra. Al norte de Córdoba se encuentran las faldas de Sierra Morena con unas fuertes pendientes que permiten ascender desde los aproximadamente 100 m sobre el nivel del mar del núcleo principal a los 692 del cerro Torre Árboles, máxima cota del municipio. La altitud media de estas sierras se encuentra alrededor de los 400 m alternándose grandes valles labrados por los arroyos estacionales y los afluentes del río Guadalquivir sobre los materiales blandos.
Al sur del río y en una estrecha franja al norte de este se encuentran terrenos bajos con leves ondulaciones del terreno que forman la denominada genéricamente campiña. Esta región nace como consecuencia de la sedimentación asociada a procesos geológicos derivados del plegamiento de las cordilleras béticas y a la sedimentación derivada de la propia acción de los grandes cursos de agua. Por ello se diferencian en esta zona la campiña propiamente dicha y las terrazas fluviales siendo la altitud media de la primera entre los 200 y los 300 m, destacando el cerro de las Pilillas, con 361 m sobre el nivel del mar, y la de las segundas entre 100 y 150 m.
Todo el término municipal de Córdoba se halla dentro de la cuenca del Guadalquivir, río que lo atraviesa totalmente y actúa como receptor de todos los cauces menores del municipio. Nacen en la sierra los afluentes Guadiato y Guadalmellato, con caudal todo el año y numerosos arroyos estacionales. Todos estos cursos de agua ejercen una fuerte acción erosiva en el terreno debida a la gran pendiente que deben salvar antes de verter sus aguas al Guadalquivir. El río Guadalmellato represa sus aguas en el embalse de San Rafael de Navallana. Al sur del término se encuentra el afluente Guadajoz con numerosos arroyos estacionales que forman una compleja red en la campiña.
El término municipal de Córdoba se encuentra situado sobre la cuenca de sedimentación asociada al río Guadalquivir que separa la Meseta Ibérica de origen paleozoico de las cordilleras Béticas formadas durante el plegamiento alpino. La cuenca sedimentaria tuvo su origen durante la era Cuaternaria al depositarse materiales procedentes de las cordilleras cercanas en el surco bético, depresión formada tras el levantamiento de esta, y su posterior consolidación. Los materiales presentes son de diferente naturaleza destacando las margas, calizas y conglomerados. Se diferencian dos zonas en esta cuenca de sedimentación, por una parte la campiña posee materiales sedimentarios de origen marino y con una gran potencia depositados en los primeros momentos de la orogenia alpina, por otra parte la zona de la vega del río Guadalquivir posee materiales sedimentarios de origen fluvial resultado del transporte y acumulación y más modernos y en continuo movimiento. Al norte del término afloran rocas pertenecientes a las estribaciones de Sierra Morena. Existe gran complejidad en las rocas presentes, calizas, esquistos y conglomerados y destacan especialmente las rocas metamórficas, principalmente anfibolitas correspondientes a la llamada banda de Cizalla Badajoz-Córdoba y que desde el noroeste del municipio se extiende 400 km hacia el norte. Estas formaciones alóctonas están relacionadas con diversas unidades de norte de la península y se formaron hacia el cámbrico por un mecanismo de subducción y rápido ascenso que provocaron una fuerte cristalización de eclogitas.