César Borgia (Roma, 13 de septiembre de 1475-Viana, 12 de marzo de 1507), de nombre original español César de Borja (italianizó su nombre a Cesare Borgia), fue un noble, político y condotiero italiano de origen valenciano, que sirvió como capitán general de los ejércitos papales entre 1497 y 1503, al servicio de su padre y sumo pontífice de la Iglesia católica Alejandro VI. Desde 1498 fue duque de Valentinois y desde 1501 también ostentó el título de duque de Romaña, tras haber conquistado los territorios de la Romaña, Urbino y Camerino. Este último título conllevaba además varias otras dignidades y dominios nobiliarios entre los cuales figuraban los títulos de príncipe de Andria y Venafro, duque de Urbino y Camerino, conde de Dyois y señor de Imola, Forlì, Sassoferrato, Fermo, Fano, Cesena, Pésaro, Rímini, Faenza, Montefiore, Sant'Arcangelo, Verucchio, Catezza, Savignano, Meldola, Porto Cesenatico, Tossignano, Salaruolo, Monte Battaglia, Forlimpopoli y Bertinoro.
Inicialmente destinado a una carrera clerical, Borgia fue nombrado obispo de Pamplona con dieciséis años, arzobispo de Valencia con diecinueve años y cardenal solo un año después. Tras la muerte de su hermano mayor Juan Borgia en 1497, le sucedió como Capitán General de la Iglesia y pasó a reforzar la política militar y diplomática de su padre, orientada a la consolidación de la Casa Borgia como una de las más poderosas familias de los estados italianos.
Se suele afirmar que su carrera política y militar fue una de las que sirvieron de modelo a Nicolás Maquiavelo para su imagen del gobernante desarrollada en El Príncipe, obra en la que es referido y citado como ejemplo en varias ocasiones. Su marcada presencia en el texto de Maquiavelo, su carrera política y militar, su mecenazgo y su pertenencia a la polémica Casa Borgia, lo han convertido en una de las figuras más reconocidas de la Italia Renacentista. Su divisa —AUT CAESAR AUT NIHIL («O César o nada»)— se hizo célebre.
Segundo hijo natural del cardenal, de origen valenciano, Rodrigo Borja —futuro Papa Alejandro VI— y de su amante Vannozza Cattanei, una patricia romana, tuvo tres hermanos Juan, Jofré y Lucrecia. Por parte de su padre tuvo también otros medio hermanos, entre ellos Pedro Luis de Borja.
En 1486 fue destinado, junto con Lucrecia, bajo la tutela de Adriana de Milá, prima lejana de su padre. De ojos castaños y pelirrojo, César fue un niño agraciado, que se convertiría en un hombre alto, fuerte y con gran ambición, más que su padre. Fue un muchacho atlético durante su adolescencia, capaz de romper una lanza con sus manos, cabalgar hasta la extenuación de los caballos y alancear toros. Su padre lo destinó a la carrera eclesiástica, como era tradicional para el «segundón» de las familias nobles, en tanto que su hermano Juan, nombrado duque de Gandía, ocuparía el cargo de capitán general de los ejércitos pontificios. Cargo que Borgia ansiaba para sí, por el poder y por la incompetencia de su hermano en el mismo. Estudió teología y leyes en la universidad de Perugia y en la Universidad de Pisa, a los diecisiete años, César Borgia es consagrado protonotario apostólico y nombrado obispo de Pamplona (1491). Antes de cumplir los veinte años ya era arzobispo de Valencia y poco después cardenal.
En 1495 fue preso por el rey francés Carlos VIII tras la invasión de Nápoles por parte del francés. Consiguió huir poco después.
En 1497 su hermano Juan apareció asesinado a orillas del río Tíber en Roma. Se especuló con que Borgia estuviera relacionado con esta muerte dado que eran conocidos sus celos y que frecuentemente peleaban al surgir el tema. Sin embargo en plenas investigaciones, el papa Alejandro decidió suspenderlas y sustituir a Juan por César en el cargo de Capitán General del Vaticano. En 1498 abandona la carrera eclesiástica, por la que no sentía el menor interés, siendo la primera persona de la historia en renunciar al cardenalato, y se dedica a su nuevo quehacer militar, que desde siempre le atrajo más. Cumplió así su deseo de ser un hombre de acción.
Duque de Valentinois, aliado de Francia en la conquista de Milán
En el verano de 1497, Borgia expone sus planes de renunciar a la dignidad eclesiástica y retornar al estado secular renunciando al cardenalato, lo que le permitiría intentar obtener un principado mediante el matrimonio con alguna noble, siendo en primera instancia la pretendida Carlota, princesa de Tarento, hija primogénita del rey Federico I de Nápoles. No obstante, el monarca no estaba dispuesto a casar a su hija legítima con un Borgia como su hermano Alfonso había desposado a sus bastardos con Jofre y Lucrecia.
En todo caso, a pesar de las reticencias de su padre, el 17 de agosto de 1498 César renuncia a la púrpura con el consentimiento del colegio cardenalicio.
Alianza entre Luis XII y Alejandro VI
El recién ascendido al trono Luis XII de Francia estaba interesado en una liga con el Papa, por lo que procedió a congraciarse con este otorgando a su hijo un título nobiliario: el 25 de septiembre de 1498, el embajador francés en Roma entrega las patentes reales a Borgia nombrándole duque de Valentinois, siendo a partir de entonces conocido como duca Valentino.
Borgia marcha a Francia por vía marítima desembarcando en Marsella el 19 de octubre. Se dirige a Chinon para encontrarse con el rey, pasando por Aviñón y Lyon. Recibido por Luis XII, el rey expone a Borgia su deseo de hacerse con el ducado de Milán, para lo cual le es conveniente una coalición con los estados pontificios.
Para estrechar aún más el pacto con los Borgia, el rey promueve el matrimonio de Borgia con una noble, Carlota de Albret, hermana de Juan III de Albret, rey de Navarra, con la que se desposa el 10 de mayo en Blois, enlace que cuenta con la presencia de los reyes y la celebración de un torneo donde Borgia rompe cuatro lanzas.
Poco después es nombrado administrador de las posesiones de los Borgia.
Mientras tanto, Luis XII había acordado una alianza con la Señoría de Venecia, cosa que facilitaba sus propósitos de adueñarse del Milanesado. Igualmente, se acordaba entre la Corona francesa y el papado un plan de cooperación militar, que implicaba que César dirigiría un contingente para apoyar al ejército de invasión francés, y una vez realizada la conquista, el rey aportaría tropas que secundarían la labor del ejército papal en la conquista de los estados de la Romaña, los cuales Alejandro VI albergaba la esperanza de unificar, legando a sus descendientes un principado en Italia.
Así pues, en el verano de 1499, César acompañó al ejército francés, encabezado por el rey en persona dispuesto para la toma de Milán, con un grupo de cien lanzas.
Tras ser tomado Milán, Borgia puede partir con su ejército en noviembre de 1499, secundado por 300 lanzas y 4000 suizos del ejército francés a cargo de Yves II d'Alègre, iniciando su campaña contra Imola, que cae a primeros de diciembre. La ciudad de Forli se rinde, pero la condesa Catalina Sforza defiende la ciudadela virilmente al mando de 700 hombres. Sin embargo, acaba siendo tomada el 12 de enero. Apresada Catalina, fue recluida en el castillo Sant'Angelo en Roma, hasta su liberación en junio de 1501.