Un cálculo renal o piedra en el riñón es un trozo de material sólido compuesto de sales de fosfato y carbonato cálcico o úricas, que se forma dentro del riñón a partir de sustancias que están en la orina. La nefrolitiasis, litiasis renal o, antiguamente, mal de piedra es la formación de dichos cálculos en el riñón.
Una piedra pequeña puede pasar por el sistema urinario y ser evacuada sin causar síntomas. Sin embargo, si un cálculo crece a más de 5 milímetros (0,2 pulgadas), puede causar un bloqueo del uréter, lo que provocará un dolor intenso en la parte inferior de la espalda o el abdomen. Un cálculo también puede producir sangre en la orina, vómitos o dolor al orinar. Alrededor de la mitad de las personas que sufrieron de un cálculo renal tendrán otro en los próximos diez años.
La mayoría de los cálculos se forman debido a una combinación de factores genéticos y ambientales. Los factores de riesgo incluyen niveles altos de calcio en la orina; obesidad; ciertos alimentos; algunos medicamentos como los suplementos de calcio; hiperparatiroidismo; gota y la ingesta insuficiente de líquidos.
Entre el 1 % y el 15 % de las personas a nivel mundial se ven afectadas por cálculos renales en algún momento de sus vidas. La frecuencia de nefrolitiasis por sexo es de un 13 % para el hombre y 7 % para la mujer. Este tipo de piedras suelen estar compuestas de calcio o de niacina, por lo cual se puede obtener un mayor riesgo.
Es el tipo de piedra más común. El calcio es un mineral que forma parte de nuestra dieta normal. El calcio que no se necesita para los huesos y los músculos pasa a los riñones. En la mayoría de las personas, los riñones eliminan ese excedente junto con el resto de la orina. Por el contrario, cuando el calcio se retiene en los riñones, se une a otros desperdicios para formar una piedra.
La nefrolitiasis por cálculos de sales de calcio representa entre el 75 % y el 85 % de todos los casos de cálculo renal. Es más frecuente en varones. Las sales que componen las piedras son las de oxalato de calcio y las de fosfato de calcio. Esta última puede presentarse en forma de hidroxiapatita o en forma de brushita.
La edad en la que comienzan a formarse estos cálculos es, generalmente, entre los 20 y los 39 años de edad.
Se pueden formar cuando hay demasiado ácido en la orina (pH < 5,4), a causa de un exceso de ácido úrico en la sangre.
Este tipo de cálculos representa entre el 5 % y el 10 % de los casos de nefrolitiasis, y también es más frecuente en varones. La comorbilidad de gota en las personas con cálculos de ácido úrico es de 50 %.
La cistina es una de las sustancias que producen los músculos, nervios y otras partes del cuerpo. Esta sustancia se puede ir acumulando en la orina, hasta formar una piedra. La enfermedad que causa la formación de piedras de cistina es hereditaria.
Estos cálculos son muy poco comunes (1 % de las nefrolitiasis) y son el producto de un transporte defectuoso de aminoácidos dibásicos (cisteina → disulfuro de cisteía o cistina y la lisina ornitina, arginina) en el intestino y en los túbulos renales.
Las piedras de estruvita (también conocida como "triple fosfato") pueden formarse después de una infección del sistema urinario o por presencia de cuerpos extraños en este sistema. Estos cálculos contienen el mineral magnesio y el producto de desperdicio, amoníaco además de fosfato.
Este tipo de piedras son producto de la infección del tracto urinario, generalmente, por bacterias productoras de ureasa como Proteus. Suelen ser "mixtas" en su composición, ya que incluyen carbonato de calcio (CaCO3) y estruvita (MgNH4PO4), la cual forma un cristal en forma de «Tapa de féretro» (prismas rectangulares).
Los cálculos de estruvita son más frecuentes en mujeres. Pueden producir una concreción en «asta de ciervo» en el interior de los riñones.
Otros tipos de cálculos, poco frecuentes, son los de xantinas, iatrogénicos, de silicato (inducido por fármacos como efedrina, o indinavir) y los cálculos espurios o falsos.
Según sus características estructurales:
Los cálculos renales pueden ser tan diminutos como un granito de arena o tan grandes como una perla. Incluso algunas piedras pueden tener el tamaño de una pelota de golf. La superficie de la piedra puede ser lisa o con picos. Por lo general son de color amarillo o marrón.
Es posible que la ingestión de algunas pastillas como L-carnitina o preparados vitamínicos con calcio o magnesio ayude a la aparición de las piedras.