Bután oficialmente Reino de Bután, es un país del sur de Asia ubicado en la cordillera del Himalaya y sin salida al mar. Limita al norte y noroeste con la República Popular China y al sur y sudeste con la India. Se trata de una nación regida por una monarquía constitucional democrática, con un rey que funge como jefe de Estado y un primer ministro que funge como jefe de Gobierno. Los órganos y sede de gobierno se hallan en la capital, Timbu, donde vive cerca del 15 % de la población del país. Con una superficie de 40 994 km² y una población inferior a los 800 000 habitantes, Bután es uno de los países más pequeños y con menos población del planeta. Su territorio está dividido en veinte distritos. El Je Khempo es el líder de la religión estatal, el budismo vajrayana.
Las accidentadas montañas de Bután y sus densos bosques la hicieron casi inasequible para el mundo exterior durante mucho tiempo, y los gobernantes del país reforzaban este aislamiento prohibiendo la llegada de extranjeros hasta bien entrado el siglo XX. Los orígenes del país se remontan al siglo VIII de nuestra era, con la introducción del budismo por los tibetanos y la expansión de su imperio hacia el territorio que hoy en día es Bután. Hasta el siglo XVII la población del territorio estuvo siempre en continuas guerras, pero el jefe tibetano Shabdrung Ngawang Namgyal unificó los valles de Bután en un solo Estado y comenzó a extender el territorio. Ngawang Namgyal derrotó tres invasiones tibetanas, subyugó escuelas religiosas rivales, codificó el sistema legal Tsa Yig y estableció un ogobierno de administradores teócratas y civiles. Namgyal se convirtió en el primer Shabdrung Rinpoche y sus sucesores actuaron como los líderes espirituales de Bután, tal y como lo hacía el Dalái Lama en el Tíbet.
Si bien Bután nunca fue colonizado, sí se convirtió en un protectorado del Imperio británico en el siglo XIX, y algunas de las tierras conquistadas pasaron a la Compañía Británica de las Indias Orientales, con el fin de que ayudasen a expulsar a los invasores. Esto se resolvió mediante un acuerdo de paz por el que Bután se retiraría a sus fronteras de 1730, cediendo los duars bengalíes a la India británica durante la Guerra de duars, aunque siguió habiendo enfrentamientos. Tras ello, derrotados, se unieron al Raj británico, el cual se independizó del Reino Unido el 15 de agosto de 1947 dando lugar a la India. Dos años más tarde, el reino de Bután se independizó del Raj, firmando un acuerdo con los indios para que mantuviesen sus relaciones exteriores.
La dinastía Wangchuck ha gobernado desde entonces e introdujo diversas medidas económicas y políticas, como el índice de la Felicidad Nacional Bruta como indicador principal de desarrollo en lugar de la economía, basada en la agricultura. En 2006, el rey Jigme Singye Wangchuck abdicó en su hijo Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, pero no fue coronado hasta 2008. Un año antes se habían celebrado las primeras elecciones parlamentarias del país, y tiempo después entró en vigor la primera constitución. La mayor parte de la población trabaja para el sector agrícola y ganadero, aunque tienen más peso económico los sectores industrial y de servicios.
Numerosos nombres similares a «Bután» comenzaron a surgir en Europa en torno a la década de 1580. Jean-Baptiste Tavernier fue el primero en registrar un término similar, «Boutan», en 1676 en su obra Six Voyages. Sin embargo, este no parecía referirse al propio país, sino a un reino del Tíbet. La distinción moderna entre ambos lugares no se llegó a realizar hasta 1774, cuando en una expedición el aventurero y diplomático escocés George Boogle explicó las diferencias culturales y gubernamentales entre ambas regiones en un informe que entregó a la Compañía Británica de las Indias Orientales. De esta forma, Boogle propuso renombrar al reino regido por un Druk Desi como «Boutan» y al regido por un Panchen Lama como «Tíbet». Con ello, el inspector general de la Compañía de las Indias, James Rennell, adaptó al inglés el término francés como «Bootan», además de promover la distinción entre estos dos territorios.
El origen de la palabra «Bután» es aún desconocido, aunque es probable que provenga del exónimo tibetano «Bod», utilizado como vocablo para referirse al Tíbet. No obstante, existe otra corriente que considera que el origen del nombre proviene del sánscrito, «Bhota-anta» —भोट - अन्त; fin del Tíbet—, en relación con la ubicación del país, que se encuentra en el extremo de la meseta y la cultura tibetana.
Localmente, Bután ha sido conocido por muchos nombres. Uno de los vocablos occidentales más antiguos fue grabado por los jesuitas portugueses Estêvão Cacella y João Cabral de varias maneras: como «Cambirasi» —entre los habitantes de Koch Bihar—, «Potente» y «Mon» —exónimos utilizados para referirse al sur de la meseta—. La primera vez que el reino de Bután apareció en un mapa occidental, lo hizo bajo el nombre local de «Broukpa». Otros nombres incluían «Lho Mon» —tierras oscuras del sur—, «Lho Tsendenjong» —tierras de los cipreses del sur—, «Lhomen Khazhi» —tierras de los cuatro accesos del sur— y «Lho Men Jong» —tierras de la herbología del sur—.
Prehistoria y llegada del budismo
La presencia de numerosos restos de herramientas y armas prueban que el actual territorio de Bután está poblado desde hace más de 4000 años. Pese a la escasez de estudios arqueológicos, algunos historiadores han teorizado que durante la prehistoria existieron los Estados de Lhomon —literalmente: oscuridad del sur— y Moyul —tierra oscura, una referencia hacia la población Monba, los aborígenes de Bután—. Este último se estima que pobló aquellos territorios entre los años 500 a. C y 600 d. C. Así pues, es posible que los nombres de «Lhomon Tsendenjong» y «Lhomon Khashi», que se encuentran en las antiguas crónicas de Bután y Tíbet, pueden tener también credibilidad como nombres históricos y han sido usados por algunos eruditos butaneses para referirse a su patria.
El budismo penetró en el país en el siglo VII. El emperador tibetano Songtsen Gampo, un converso a esta filosofía y que había extendido su imperio a Sikkim y Bután, ordenó construir dos templos budistas en Bumthang y Paro. A partir de ahí, el budismo se expandió sobre todo a partir del año 746 bajo el emperador Sindhu Rāja, un exiliado indio que estableció un gobierno en Bumthang desde el palacio Chakhar Gutho.
El santo budista Padma Sambhava, también conocido como Gurú Rimpoché, llegó a Bután en el año 747. Por la destrucción de la mayoría de los registros tras un incendio en 1827 en la antigua capital, Punakha, gran parte de la historia temprana del país es poco conocida. Se sabe que hacia el siglo X el desarrollo político estuvo marcado por su historia religiosa. Varias pequeñas sectas del budismo comenzaron a surgir y fueron muy usadas para la práctica religiosa de los señores de la guerra mongoles. Tras la caída de la dinastía Yuan en China en el siglo XIV, estos grupos sectarios empezaron a competir por la supremacía en el ámbito político y religioso —fruto de la ausencia de un gobierno que controlase la situación—, con la posterior victoria del grupo Drukpa en el siglo XVI.
Enfrentamientos e intrusión británica
Hasta principios del siglo XVII, Bután no era más que un conjunto de feudos en guerra con escasa importancia, hasta que el territorio fue unificado por el lama tibetano y líder militar Shabdrung Ngawang Namgyal, que había huido de las persecuciones religiosas que se estaban dando en el Tíbet. Para defender al país de las periódicas incursiones de los tibetanos, Namgyal ordenó construir una serie de edificios fortificados denominados «dzong», todavía presentes en la actualidad. Los jesuitas portugueses Estêvão Cacella y João Cabral fueron los primeros europeos en visitar Bután de los que se tiene constancia. Se reunieron con Ngawang Namgyal, le entregaron armas y pólvora para combatir las insurrecciones armadas, pero finalmente lo rechazaron. Tras una estancia que duró casi ocho meses, Cacella escribió una carta desde el monasterio Chagri describiendo sus travesías, un informe sobre Shabdrung. Aunque la muerte de Ngawang ocurrió en 1651, este hecho fue desconocido por la sociedad durante 54 años. Después de un período de consolidación, el país cayó en un conflicto interno. En 1711, entraron en guerra contra el Imperio mogol y los subedares, sus aliados que recuperaron Koch Bihar. Durante el tiempo que duró el caos, los tibetanos atacaron Bután en 1714, pero la operación no obtuvo éxito.