Bruno Schulz (Drohóbych, Ucrania, 12 de julio de 1892–íbid., 19 de noviembre de 1942) fue un escritor, artista gráfico, pintor, dibujante y crítico literario polaco de origen judío, reconocido como uno de los mayores estilistas de la prosa polaca del siglo XX.
Schulz nació en Drohobycz, cerca de Lviv (la capital de Galicia bajo el Imperio austrohúngaro), en una familia de judíos asimilados. Fue el último de los hijos de Jakub Schulz, propietario de una tienda textil, y de Henrietta Kuhmärker, hija de una familia de mayoristas dedicados a la venta de madera y propietarios de un aserradero en Drohobycz. Los padres de Schulz no cultivaron tradiciones judías y en su casa hablaban solamente en polaco.
En el año 1910 supera el examen de bachillerato y es calificado con un sobresaliente. Su diploma de bachiller lleva la anotación: “Capacitado para los estudios universitarios”. Aconsejado por sus familiares, Schulz no se matricula en la facultad de Bellas Artes sino en la de Arquitectura del instituto politécnico de Lwów. A consecuencia de la enfermedad del señor Jakub, los padres venden la casa y el negocio y se trasladan a la vivienda de su hija (casada) Hanna Hoffman, a la calle Bednarska.
Schulz, una vez finalizado el primer año, y después de examinarse, interrumpe sus estudios universitarios debido a una enfermedad del corazón y los pulmones; en verano regresa a casa y más tarde ingresa como convaleciente en un sanatorio de Truskawiec.
En 1913 Schulz vuelve a Lwów y reinicia sus estudios; al año siguiente supera el examen oficial de una asignatura en la Universidad. Sus estudios se ven interrumpidos por el estallido de la I guerra mundial. Regresa a casa. Acompañado de sus familiares marcha a Viena, donde participa en los cursos de arquitectura del instituto politécnico vienés y frecuenta la Academia de Bellas Artes. Después de unos meses toda la familia vuelve a Drohobycz. El 23 de junio de 1915 muere a los 69 años el señor Jakub, padre de Schulz.
Schulz entra en contacto con el grupo “Kalleia” (Las cosas bellas), formado por jóvenes apasionados del arte, procedentes de la inteligencia judía de Drohobycz. En los años posteriores su formación es autodidacta; lee y pinta mucho.
Comienza a preparar los grabados para el ciclo Xięga bałwochwalcza (El Libro Idólatra).
Después de varios intentos Schulz empieza a dar clases de dibujo en el instituto «Władysław Jagiełło», con empleo estable.
Conoce a Witkacy cuando este viene a Drohobycz para hacerle un retrato fantástico.
Entre los años 1926 y 1931 participa en diversas exposiciones de dibujos, grabados y pinturas al óleo (Truskawiec, Lwów, Cracovia). Viaja a Varsovia, y por mediación de sus amigos conoce a Zofia Nałkowska, que tras leer sus escritos se convierte en gran protectora de su obra.
En diciembre publica su primer relato titulado Los pájaros en «Wiadomości Literackie» ; al mismo tiempo la editorial «Rój» publica Las tiendas de canela fina.
Su obra Las tiendas de canela fina es muy bien acogida por Nałkowska, Witkacy, Berent, Miriam, Przasnycki, Staff, Tuwim y Wittlin.
Mantiene contactos con Witkacy, los inicia con Gombrowicz y Wittlin. Se publican en las revistas literarias sus relatos: El segundo otoño («Kamena»), La noche de Julio («Sygnały»), y La época genial («Wiadomości Literackie»).
En 1935 muere en Lwów Izydor Schulz, hermano mayor de Bruno. Desde entonces, Bruno tiene que hacerse cargo de toda la familia.
Con su novia Józefina Szelińska se dedican a traducir juntos El proceso de Franz Kafka. En la revista «Pion» se publica el ensayo de Witkacy titulado “Twórczość literacka Brunona Schulza” (La obra literaria de Bruno Schulz), y en «Tygodnik Ilustrowany» aparece “Wywiad z Brunonem Schulzem” (Entrevista con Bruno Schulz).
En las revistas literarias se publican sus relatos: El libro («Skamander»), Dodo («Tygodnik Ilustrowany»), un fragmento de La primavera («Kamena»), El sanatorio de la clepsidra («Wiadomości Literackie»), Edzio («Tygodnik Ilustrowany»), El jubilado («Wiadomości Literackie»). Y algunos ensayos: A Stanisław Ignacy Witkiewicz («Tygodnik Ilustrowany»), Así nacen las leyendas («T. Ilustrowany»).
La editorial «Rój» publica la traducción de El proceso, de Kafka, firmada por Schulz. El escritor prepara el segundo volumen de sus relatos bajo el título El sanatorio de la clepsidra.
Inicia una colaboración fija con la revista literaria «Wiadomości Literackie»; Schulz hace reseñas para ese semanario. En la prensa literaria aparecen sus textos críticos y relatos: De mí mismo (revista «Studio»), este relato aparece en la obra El sanatorio de la clepsidra con el título La soledad; La última escapada de mi padre y La estación muerta (ambos en «Wiadomości Literackie»), y también las cartas abiertas a Gombrowicz en la revista «Studio».