Bronchales es un municipio y localidad española de la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón. El término municipal, ubicado en la comarca de la sierra de Albarracín y conocido por sus masas de pinares, tiene una población de 465 habitantes (INE 2025). La localidad está situada a una altitud de unos 1569 m sobre el nivel del mar.
El municipio tiene un área de 59,60 km² con una población de 417 habitantes (INE 2016) y una densidad de 6,99 hab./km².
Es conocido por su masa de pinares (uno de los mejores conservados del país), lo que hace que se erija como centro vacacional para numerosas familias, tanto de Aragón, como de la vecina Comunidad Valenciana. Bronchales se encuentra en una de las zonas forestales mejor conservadas del país, caracterizada por extensas masas de pino albar que cubren gran parte del territorio. Este marco natural mantiene un ecosistema estable y permite la existencia de rutas y senderos que se integran con el paisaje sin alterar la distribución de la vegetación. También es conocido por tener en sus cercanías un singular acuífero de cuarcitas rosas.
Se encuentra a 1569 m de altura sobre el nivel del mar, siendo uno de los pueblos más altos de España. Debido a eso, los inviernos son fríos y es uno de los pueblos donde más nieva de España. Su camping y su curadero de jamones son los más altos de España.
En sus parajes podemos encontrar gran cantidad de fuentes naturales, cuyas aguas son de reconocida calidad y extraordinarias propiedades.
Bronchales, hoy zona veraniega por excelencia, tiene sus orígenes en la historia del hombre primitivo. Las escasas excavaciones realizadas nos dan la existencia de varios yacimientos de pueblos íberos en las cercanías, entre los que destaca el de Castillejo del Vallejo del Sordo, una necrópolis del siglo V a.C. que ha proporcionado restos de équidos, bocados de caballo de tipo andaluz, cerámica griega, tijeras de esquilar y elementos de adorno personal como broches y pectorales; este asentamiento ha sido interpretado como un punto de conexión entre los Montes Universales y el valle del Guadalquivir vinculado a prácticas trashumantes.
Durante la época romana nos encontramos con el Alfar de Terra Sigilata, localizado en la finca hoy llamada "El Endrinal", y que por su extraordinaria arcilla, es excelente para la confección de cerámica de buena calidad. Asimismo, el agua abunda en los barrancos de "El Manzano" y "El Salobral", además de combustible para sus hornos, de este yacimiento se conservan hasta 32 moldes encontrados en fragmentos.
Ya durante el dominio musulmán, se puede pensar que Bronchales perteneció al reino de taifas de Beni-Razin, pero una de las monedas encontrada en el "Castillo de Santa Bárbara" (hoy cementerio) nos habla del Reino o Taifa de Zaragoza. Es un dirhem de plata baja del rey de taifa de Zaragoza, llamado "Almed Almaktadir Ben Cueliman" del año 440 de la Hégira musulmana (año 1057 del calendario gregoriano). Basándose en ella se puede decir que Bronchales pertenecía al Reino de Zaragoza.
Ya en la época cristiana hay menciones a Bronchales en el Cantar de mio Cid, en el verso 1475 dice:
Todos aquellos reinos tuvieron que aceptar el vasallaje al poder militar de los cristianos. Más aún cuando el intrépido navarro Pedro Ruiz de Azagra en 1171 cristianiza Albarracín y su Sierra. El párroco de Bronchales (Roncales) aparece como uno de los siete párrocos de la diócesis de Albarracín en la Jura de su primer Obispo, Don Martín.
El 21 de junio de 1257, por privilegio del rey Jaime I dado en Teruel, este lugar pasa a formar parte de Sesma de Bronchales en la Comunidad de Santa María de Albarracín, que dependían directamente del rey, perdurando este régimen administrativo siendo la única que ha permanecido viva tras la aplicación del Decreto de Disolución de las mismas, en 1837, teniendo su sede actual en Tramacastilla.
Su iglesia entonces es románica, colocada probablemente junto al castillo y dedicada a Santa Bárbara, pasa en los siglos XIV y XV por el gótico. Por fin en los años 1624 y 1689 se termina la actual parroquia teniendo como titular "La Asunción de Nuestra Señora".
A mediados del siglo XIX, el lugar tenía contabilizada una población de 356 habitantes. La localidad aparece descrita en el cuarto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
Bronchales cuenta con una población de 465 habitantes (INE 2025).
Es uno de los municipios más poblados de la sierra de Albarracín, teniendo en cuenta que tiene esta comarca aragonesa una de las densidades de población más bajas de la comunidad. Tan sólo está superado por la ciudad de Albarracín y por la vecina localidad de Orihuela del Tremedal.
La principal base de la economía de la zona es la agricultura, siendo uno de los productos principales el cereal, y la ganadería, tanto ovina como bovina. Cabe destacar el turismo centrado principalmente en los meses de verano aunque fuertemente desestacionalizado por las numerosas segundas propiedades de descendientes del pueblo y turistas valencianos y zaragozanos y diversos eventos deportivos que se han popularizado en los últimos años como deporte de altura (trail, carreras en la nieve, bicicleta, etc).
En la localidad existe un pequeño polígono industrial que cuenta con una embotelladora de agua y un secadero de jamones.
En la cocina de la localidad destacan los platos típicos de la tierra: el cordero, las migas a la pastora, el jamón de Teruel. Pero uno de los platos más típicos y más desconocidos sobre todo por los visitantes de la localidad es el famoso gazpacho, o gaspacho, de Bronchales.