Brian Howard Clough (Middlesbrough, 21 de marzo de 1935-Derby, 20 de septiembre de 2004) fue un jugador y entrenador inglés de fútbol, siendo uno de los cuatro únicos entrenadores que han ganado la liga inglesa con dos clubes diferentes.
Es conocido por sus éxitos como entrenador con equipos como el Derby County y el Nottingham Forest, a los que llevó desde la Segunda División de Inglaterra a ser de los mejores equipos de Europa de la época, consiguiendo dos veces la Copa de Europa con el Forest. Previamente, fue futbolista profesional en la posición de delantero, anotando 267 goles en 296 partidos en el Middlesbrough y el Sunderland, llegando a ser internacional con la selección inglesa. Una lesión de ligamento cruzado anterior le llevó a retirarse a los 29 años y provocó el inicio de su carrera como entrenador.
Sus declaraciones directas, arrogantes y en ocasiones polémicas, le llevaron a tener problemas con varios presidentes de los clubes en que estuvo, señalándose esta causa para no haber sido elegido seleccionador inglés. Padeció alcoholismo durante sus últimos veinte años de vida, recibiendo un trasplante de hígado en 2003. Murió el 20 de septiembre de 2004 debido a un cáncer de estómago.
Brian Clough nació el 21 de marzo de 1935 en el hogar de sus padres, Joseph y Sarah Clough, en el número 11 de Valley Road, en el barrio de Grove Hill en Middlesbrough, siendo el sexto de los nueve hijos que tendría el matrimonio. Su padre trabajó en una tienda de dulces, en una fábrica de azúcar y luego de gerente. La mayor de los hermanos, Elizabeth, murió de sepsis a la edad de cuatro años en 1927. Al hablar de su infancia, recuerda que «la adoraba en todos sus aspectos. Si alguien debería estar agradecido por su educación, por sus padres, esa persona soy yo. Yo era el niño que venía de una pequeña parte del paraíso». Sobre su educación en Middlesbrough, afirmó que «no era el lugar mejor equipado del mundo, pero para mí era el cielo. Todo lo que he hecho, todo lo que he logrado, todo lo que se me ocurre que ha dirigido y afectado mi vida, aparte de la bebida, surgió de mi infancia. Tal vez fue la visión constante de mi madre, con ocho niños que cuidar, trabajando desde la mañana hasta la noche, trabajando más duro de lo que tú y yo hemos trabajado».
Brian no aprobó el examen eleven-plus, que se realiza a los 11 años, y asistió a la Escuela Secundaria Moderna Marton Grove. En su autobiografía publicada en 2002, Cloughie: Walking on Water, admitió que descuidó su carrera académica en pro del deporte, aunque en la escuela llegó a ser delegado escolar. También dijo que cuando era joven, en lugar del fútbol, el criket fue su primer amor y que hubiera preferido anotar un siglo en Lord's que un hat-trick en Wembley. En 1950 dejó la escuela sin ninguna calificación para trabajar durante dieciocho meses de mensajero en la empresa ICI, y posteriormente llamado a realizar el servicio militar en la Real Fuerza Aérea, entre 1953 y 1955.
Clough jugó para el Billingham Synthonia antes de realizar el servicio militar donde logró anotar tres goles en cuatro partidos. Durante su reclutamiento, alternó jugar al fútbol en las fuerzas, aunque nunca fue seleccionado para el equipo nacional de la RAF, y para el tercer equipo del Middlesbrough mientras estaba de permiso, cobrando 7 libras por partido aparte de su retribución semanal del servicio militar.
Finalizada su etapa en la RAF, Clough volvió al Boro, donde logró asentarse en el primer equipo que por aquel entonces militaba en la Segunda División Inglesa, y anotó 204 goles en 222 partidos disputados a lo largo de seis temporadas, logrando anotar 40 goles o más durante cuatro temporadas consecutivas. Debido a su rendimiento, recibió regularmente varias solicitudes de transferencia, y mantenía una tensa relación con algunos de sus compañeros de equipo, en especial por la débil defensa, que concedió goles con la misma regularidad casi con la que lograba marcar. Tras un partido contra el Charlton Athletic que acabó en empate a 6, Clough preguntó sarcásticamente a sus compañeros de equipo cuántos goles debían marcar para ganar un partido. También acusó públicamente a algunos compañeros de apostar contra el equipo y encajar goles deliberadamente. Fue durante su etapa en Middlesbrough donde conoció al que sería uno de sus socios futuros en su exitosa etapa en los banquillos de varios clubes, el portero Peter Taylor. Clough logró jugar dos veces con la selección de Inglaterra, contra Gales el 17 de octubre de 1959, y Suecia el 28 de octubre de 1959, sin lograr anotar ningún gol.
En julio de 1961, una de las solicitudes de transferencia fue finalmente aceptada y se traspasó a los rivales locales del Middlesbrough, el Sunderland, por 55 000 libras. Allí continuó demostrando su olfato goleador, anotando 63 goles en 74 partidos. Durante la temporada 1962-63, Clough había anotado 24 goles en liga cuando llegó diciembre y el equipo peleaba por el ascenso. El 26 de diciembre de 1962, Boxing Day, y con una climatología adversa de lluvias torrenciales y heladas, mientras disputaban el partido de liga ante el Bury, Clough impactó contra el portero rival, Chris Harker, cuando se disponía a rematar el balón. Como consecuencia, Clough sufrió un traumatismo craneal leve contra el terreno congelado que le provocó una herida y, lo más grave, una rotura de ligamento cruzado anterior y de ligamento colateral tibial de su rodilla derecha, una lesión que en aquella época solía acabar con la carrera de un jugador. Clough se perdió el resto de la temporada en curso y la siguiente íntegra, en la que su equipo consiguió ascender a la Primera División. Tras dos años en el dique seco, logró debutar en la máxima categoría inglesa, disputando tan solo tres partidos y pudiendo anotar un gol. Finalmente, se retiró como jugador a la edad de 29 años debido a las secuelas que le produjo la lesión.
A finales de esa temporada, Clough tuvo un partido homenaje en Sunderland donde 31 000 espectadores vieron en el estadio Roker Park a un combinado de jugadores del Newcastle United y de la selección inglesa ganar 6-2 al Sunderland en el que jugó Clough con el dorsal 9 a pesar de su lesión, marcando simbólicamente su último gol desde el punto de penalti.
El entrenador de Clough en el Sunderland era Alan Brown, con un carácter disciplinario acreditado como una gran influencia en Clough. Brown inspiró miedo, impuso un estricto código de conducta y multaría a los jugadores por transgresiones menores. Una vez reprendió a Clough por hablar con un amigo durante una sesión de entrenamiento. Tales rasgos serían adoptados más tarde por el propio Clough cuando se convirtió en entrenador.
De los jugadores que han marcado más de 200 goles en las ligas inglesas, Clough tiene la proporción más alta de goles por partido (0.916), y tiene la segunda proporción más alta en la lista que incluye las ligas escocesas.
A pesar de sus buenos números hasta la lesión, fue como entrenador cuando logró los éxitos que le hicieron más famoso. Comenzó en los banquillos del fútbol base del Sunderland en la temporada de su retiro, pero en la siguiente comenzó a dirigir al Hartlepools United (desde 1977 y actualmente Hartlepool United) de la cuarta división inglesa en 1965. Hasta 1993, año de su retiro, destacan sus etapas en el Derby County y en el Nottingham Forest, en las que, tomando el equipo en la Segunda División, consiguió llegar a ganar sendas ligas inglesas y, en el caso de los de The City Ground, dos veces el máximo trofeo continental, la Copa de Europa.
Como entrenador, Clough destacó sobre todo por su capacidad para motivar a sus jugadores. Su carácter tanto dentro como fuera de los terrenos de juego fue fundamental para lograr llevar a la gloria a dos equipos con jugadores de poco renombre, y varios de ellos reconocerían su habilidad para hacer que estos rindieran al máximo de sus capacidades. A pesar de ese temperamento, siempre fue un defensor del juego limpio y de los valores tradicionales del fútbol, por ejemplo prohibiendo a sus jugadores discutir con los árbitros. En cuanto a lo futbolístico, Clough difería del tradicional estilo inglés de fútbol directo y juego aéreo, caracterizándose por pedir a sus futbolistas un juego con el balón raso y por las bandas. Sus equipos solían tener un gran portero y una defensa sólida, en el medio campo primaba el esfuerzo sobre la calidad y su juego no era especialmente vistoso, pero sí efectivo.